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La historia de la creación
de reservas naturales data de mucho tiempo. En el libro los
Parques Nacionales de la Argentina, de Francisco Erize y colaboradores
– como así también el Dr. Luis Reinaldo Fernández,
en Ambiente Ecológico, destacan que ya los antiguos
chinos e hindúes fueron los primeros en cerrar campos
para evitar la desaparición de plantas y animales que
consideraban delicados. Luego, el concepto fue adaptado a
su gusto por los señores feudales de Europa, que protegieron
sus bosques para preservar un stock renovable de presas de
caza y penalizaron toda actividad furtiva de los campesinos.
Pero podemos
tener como fecha histórica para esta nueva concepción,
a 1861, cuando mediante un decreto en Francia, crea la primera
reserva natural reconocida: el bosque de Fontainebleau, de
624 has.
Pero recién
a partir de 1872, se puede decir que nacen las reservas de
gran extensión, con la creación, en Estados
Unidos, del primer parque nacional, Yellowstone. En esa oportunidad
se expresó sobre su creación: " como parque
público de recreación para beneficio y goce
del pueblo ". Canadá fue el segundo país americano
que se plegó a esa novedosa tendencia creando el Parque
Nacional Bauff en 1885. Argentina, fue el tercero de América
en crear un Parque Nacional, el 1 de febrero de 1904 por decreto
del presidente Julio Argentino Roca, en la zona del lago Nahuel
Huapi, en base a 7500 hectáreas donadas en 1903 por
el perito Francisco Pascasio Moreno y luego aumentadas a 43000
hectáreas. De esta manera comienza en nuestro país,
a partir de este parque y de la promulgación el 9 de
octubre de 1934 de la Ley Nº12.103, una serie de concreciones
en cuanto a protección de áreas naturales. En
nuestra provincia, en el año 1996 se promulga la Ley
Provincial Nº 4.358/96, moderna ley con las categorizaciones
correspondientes de acuerdo con los últimos congresos
sobre la materia.
Pese a esta novísima
Ley, respecto a los Parques Nacionales, nuestra provincia,
en el nordeste, es la que posee menor cantidad de hectáreas
dedicadas a los mismos; con el Parque Nacional Chaco de escasas
15.000 ha., la Reserva Natural Colonia Benítez de sólo
7 has. (podríamos decir que es nada más que
un símbolo), estamos por debajo de Corrientes; 17.000
has., Formosa; 61.000 has. y Misiones más de 67.000
has. Si a ello agregamos las áreas destinadas a parques
provinciales, también nuestra provincia está
en desventaja, solo contamos con el Parque Provincial de Pampa
del Indio, que luego de sucesivos recortes solo se pudieron
salvar 8.633 ha.
Pero la situación
se puede revertir si somos capaces de conformar el Parque
Provincial Fuerte Esperanza y la Reserva Laguna El Palmar.
En el III Congreso
Mundial de Parques realizado en Balí (Indonesia –1982)
se trazó como objetivo principal ampliar la red mundial
de áreas protegidas hasta un 10 % de todas las regiones
ecológicas terrestres. Es evidente que, tanto nuestro
país como nuestra provincia están muy lejos
todavía de alcanzar este objetivo. La Nación
apenas llega al l,5 % y la Provincia escasamente al 0,1 %
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La Importancia
de Fuerte Esperanza
La Delegación
Técnica Regional Nordeste de la Administración
de Parques Nacionales, en un informe que contiene una reseña
sobre las características de esta reserva, dice:
"Esta unidad
de conservación está ubicada en tierras fiscales
lindantes con la localidad de Fuerte Esperanza en el Departamento
Almirante Brown (61º 52`W, 24º 07´S). Dicha
población surgió hacia 1978 como consecuencia
de la denominada Campaña del Oeste, cuyo objetivo edra
la segunda colonización del Chaco para recuperar el
aparato productivo, expandiendo la frontera agropecuaria y
forestal, y propender a una paulatina ocupación territorial.
Actualmente la localidad cuenta con 45º habitantes. La
comisión Nacional del Bermejo instaló aquí
una estación de bombeo que posibilitó el abastecimientos
de agua potable a una vasta región.
"Comprende los
únicos bosques de Palo Santo protegidos de la Provincia
del Chaco, y con excepción de la Reserva Natural Formosa
es la única área protegida de la Argentina que
conserva esta comunidad".
La reserva natural
Fuerte Esperanza se localiza dentro de una subregión
cuyo sustrato se caracteriza por la presencia de sedimentos
infracuartarios (Morello y Adámoli, 1974) y comprende
importantes comunidades de leñosas, destacándose
formaciones boscosas dominadas por palo santo (Bulnesia sarmientoi).
Cuenta en la
actualidad con un único asentamiento humano de mínimas
dimensiones ubicado en el sector sur del área. Se trata
de la familia del Sr. Fabián Jesús Vázquez,
quien obtuvo un permiso de ocupación del lote 34, legua
B, zona E, en el año 1980. A pesar de haber recibido
un permiso para destronque sobre una superficie de 10 hectáreas,
la actividad realizada es poco importante. En estos momentos
cuenta con 30 cabezas de ganado vacuno y unas pocas cabras.
El sector que ocupa no se encuentra alambrado.
No obstante el
área protegida se encuentra asumida por el gobierno
chaqueño, carece de ley de creación y su implementación
se encuentra pendiente. Por estas razones y debido a la importancia
del área a nivel biológico es que en este trabajo
se efectúan algunas recomendaciones para lograr una
efectiva protección de los recursos que ampara.
Valores Naturales
de la Reserva Provincial Fuerte Esperanza
"Comprende los
únicos bosques de palo santo protegidos de la Provincia
del Chaco y con excepción de la Reserva Natural Formosa
es la única área protegida de la Argentina que
conserva esta comunidad. Los palosantales se encuentran en
buen estado de conservación y la transformación
antrópica resulta mínima. Acompañan a
esta especie otros árboles que sólo se encuentran
en las zonas más húmedas del Chaco Semiárido.
-Presencia de
otras especies arbóreas cuyo estado de conservación
es crítico en la región chaqueña, como
el quebracho colorado santiagueño,(Schinopsis lorentzii),
el guayacán ( Caesalpinia paraguariensis) y los algarrobos
(Prosopis spp.).
-Posee, una importante
diversidad vegetal debido a que se suman comunidades de suelos
salobres con la presencia de especies como la carne gorda
(Maytenus vitis.idaea) y el palo azul (Cyclolepis genistoides).
-Posee poblaciones
de especies de vertebrados amenazados como : la tortuga terrestre,
(Chelonoides chilensis), la lampalagua, (Boa constrictor occidentalis),
el oso hormiguero, (Mymercophaga tridáctyla) el tatú
carreta, (Priodontes maximus), el chancho quimilero (Parachoerus
wagneri), el yaguareté (Leo onca) el gato moro, (Leopardo
pardalis), félido que según un poblador del
área habitaría aún el sector.
- Habitan el
área vertebrados endémicos del Chaco Semiárido:
el chancho quimilero (Parachoerus wagneri) y la martineta
chaqueña (Eudromia formosa).
Es sitio de nidificación
de una especie carismática que ha sufrido gran presión
por parte del hombre como es el loro hablador."
-Es un área
de fácil observación de fauna en relación
al marco de la región chaqueña con inmejorables
facilidades de acceso al estar vecina a la localidad de Fuerte
Esperanza, la capital de "El Impenetrable"
Principales
problemas de conservación del área
Los problemas
de conservación que presenta esta reserva están
relacionados al libre acceso que actualmente existe debido
a la carencia de alambrado perimetral. El ingreso de hacienda
de lugares vecinos, y en especial de ganado caprino resulta
uno de los principales inconvenientes por el impacto causado
sobre el suelo y la vegetación. La caza y la cosecha
de fauna silvestre para su posterior comercialización,
también resultan comunes en la zona. Asimismo hay que
destacar que durante el año 1996 se han registrado
extracciones de madera clandestina dentro de la jurisdicción
de la unidad de conservación. En el mismo año,
entre julio y diciembre, de catorce procedimientos realizados
por personal de la comisaría de Fuerte Esperanza, once
estaban vinculados a irregularidades en la extracción
y el transporte de productos forestales (Oficial Walter Tolosa,
com.pers). Esto Ilustra la magnitud de los delitos íntimamente
relacionados al mal uso de los bosques en la región
chaqueña.
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