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SITUACION AMBIENTAL INTERNACIONAL Cambio
climático - Grupo
intergubernamental de expertos sobre el cambio climático |
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Pregunta 4 ¿Qué se sabe sobre la influencia, en los planos regional y mundial, de la creciente concentración atmosférica de gases de efecto invernadero y aerosoles, y del cambio antropogénico del clima proyectado, en:
4.1 Esta respuesta se centra en los cambios proyectados en la frecuencia y magnitud de las fluctuaciones climáticas como resultado de unas crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero y de aerosoles. Se pone un énfasis particular en los cambios en la frecuencia, magnitud y duración de los fenómenos climáticos extremos, que conllevan riesgos importantes derivados del cambio climático para los sistemas ecológicos y los sectores socioeconómicos. Aquí nos ocupamos de los cambios repentinos u otros cambios no lineales proyectados en el sistema biofísico; los cambios graduales en los sistemas físicos, biológicos y sociales se tratan en la Pregunta 3 4.2 Las simulaciones proyectan que un aumento en la concentración de gases de efecto invernadero ha de traer como resultado unas variabilidades diaria, estacional, interanual y a lo largo de los decenios. Se espera que en muchas regiones disminuyan las temperaturas diurnas, y las temperaturas mínimas nocturnas aumenten más que las temperaturas máximas diurnas. De las simulaciones se desprende una reducción de la variabilidad diaria de la temperatura del aire en invierno, y un aumento de dicha variabilidad en verano en las zonas terrestres del Hemisferio Norte. Las proyecciones actuales muestran pocos cambios o un pequeño aumento en la amplitud de los fenómenos asociados con El Niño durante los próximos 100 años. Muchas simulaciones muestran una respuesta media muy parecida a la de El Niño en el Pacífico tropical, y se proyecta que las temperaturas de la superficie del mar en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial sean más cálidas que las de la zona occidental del Pacífico ecuatorial, lo que se traducirá en un desplazamiento hacia el este de las precipitaciones. Es probable que, incluso con un cambio nulo o muy débil en la fuerza de El Niño, el calentamiento mundial lleve a mayores episodios extremos de sequías y fuertes precipitaciones, y que aumente el riesgo de sequías e inundaciones que acompañan los fenómenos asociados con El Niño en muchas partes del mundo. No se está claramente de acuerdo sobre los cambios en la frecuencia o estructura de pautas oceánicos-atmosféricas que tienen lugar de manera natural, como la Oscilación Atlántica Norte (NAO). 4.3 Es probable o muy probable que cambie la duración, localización, frecuencia e intensidad de los fenómenos extremos meteorológicos y climáticos, lo que podría traducirse en unos impactos, en su mayoría adversos, en los sistemas biofísicos. 4.4 Las pautas naturales de circulación, como ENOM y NAO, tienen un papel fundamental en el clima mundial y en la variabilidad a corto plazo (diaria, dentro del año y entre los años) y a más largo plazo (de un decenio a varios decenios). El cambio climático puede manifestarse tanto en el desplazamiento de los valores medios como en un cambio en la preferencia de pautas climáticas específicas de circulación que podrían producir unos cambios en la varianza y frecuencia de los extremos de las variables climáticas (véase la Figura 4-1). 4.5 Es muy probable que tengamos más días calurosos y olas de calor y menos días fríos y días con heladas en casi todas las zonas terrestres. Los aumentos de la temperatura media van a traer un aumento de días cálidos y de temperaturas máximas, con menos heladas y olas de frío (véase la Figura 4-1a,b). Una serie de simulaciones muestran un descenso generalizado en la variabilidad diaria de la temperatura media del aire en la superficie durante el invierno en las zonas terrestres del Hemisferio Norte, y un aumento de esa variabilidad en verano. Es probable que los cambios en las temperaturas extremas tengan como resultado mayores pérdidas en las cosechas y la ganadería, un mayor consumo de energía para refrigeración y un menor consumo para calefacción, y un aumento de la morbilidad y la mortalidad humana debido al estrés asociado con el calor (véase el Cuadro 4-1). El descenso de las heladas producirá una disminución de la morbilidad y mortalidad humanas asociadas con el frío y una disminución del riesgo de daños para algunos cultivos, aunque con un posible aumento del riesgo para otros. Las ventajas de un ligero incremento de las temperaturas para la agricultura podrían reflejarse en un pequeño incremento del PIB en los países situados en zonas templadas. 4.6 Es muy probable que la amplitud y la frecuencia de las precipitaciones extremas aumente en muchas regiones y que disminuyan los intervalos entre los episodios de precipitaciones extremas. Esto podría originar inundaciones y deslizamientos de tierras más frecuentes, con las consiguientes pérdidas de vidas humanas, impactos sobre la salud (por ejemplo, epidemias, enfermedades infecciosas, intoxicaciones por alimentos), daños a los bienes, pérdida de infraestructuras y viviendas, erosión del suelo, mayores cargas de contaminación, y pérdidas en seguros y rendimiento agrícola. Es posible que un clima más seco en verano produzca un aumento de las sequías veraniegas y un incremento del riesgo de incendios en muchas zonas continentales. Esta sequía generalizada se debe a un aumento de las temperaturas y la evaporación potencial, no compensado por un aumento de las precipitaciones. Es probable que en el verano asiático, el calentamiento mundial produzca una mayor variabilidad de las precipitaciones durante la época monzónica.
Figura 4-1: Diagramas esquemáticos que muestran los efectos sobre temperaturas extremas cuando a) aumenta la media, produciendo un clima extraordinariamente caluroso, b) aumenta la varianza, y c) aumentan tanto la media como la varianza, produciendo un aumento mucho más marcado en las temperaturas.
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LA OPINION DE DSOSTENIBLE NO NECESARIAMENTE COINCIDE CON LA OPINION DE LOS COUMNISTAS. A RAIZ DE CUALQUIER NOTA PUBLICADA EN ESTA PAGINA SE CONCEDERA DERECHO A REPLICA A QUIEN LO SOLICITE CON LA FINALIDAD DE MOSTRAR OTRO ENFOQUE SOBRE EL MISMO TEMA, ENRIQUECIENDO DE ESTA MANERA, LOS DEBATES QUE SE GENEREN.
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4.7 Algunas simulaciones de alta resolución indican la probabilidad de que en algunas zonas aumente la intensidad máxima del viento de los ciclones tropicales entre un 5 y un 10 por ciento y que se incremente la cantidad de precipitación entre un 20 y un 30 por ciento, pero ninguno de los estudios sugiere que cambie la localización de los ciclones tropicales. Existen pocas pruebas coherentes basadas en simulaciones que muestren cambios en la frecuencia de los ciclones tropicales. 4.8 No se dispone de suficiente información sobre los posibles cambios de los fenómenos a muy pequeña escala. Los fenómenos a muy pequeña escala, como las tormentas, tornados, granizo y granizadas y rayos no son objeto de simulación en los modelos climáticos mundiales. 4.9 El forzamiento de los gases de efecto invernadero en el siglo XXI podría poner en marcha cambios potencialmente repentinos, a gran escala, no lineales y de graves resultados en sistemas físicos y biológicos tanto en los próximos decenios como a lo largo de los milenios, con una amplia gama de probabilidades asociadas. 4.10 El sistema climático incluye muchos procesos que interactúan de forma compleja y no lineal, y que pueden originar niveles críticos en el sistema climático (y por consiguiente cambios repentinos). Dichos niveles se podrían exceder si el sistema se viese suficientemente desestabilizado. Estos cambios repentinos y no lineales incluyen unos grandes aumentos de origen climático en los gases de efecto invernadero en los ecosistemas terrestres, el colapso de la circulación termohalina (THC; véase la Figura 4-2), y la desintegración de las capas de hielo de Groenlandia y el Artártico. Algunos de estos cambios tienen una escasa probabilidad de ocurrencia durante el siglo XXI; sin embargo, el forzamiento debido a los gases de efecto invernadero durante el siglo XXI podría poner en marcha cambios que produzcan dichas transiciones en siglos siguientes (véase la Pregunta 5). Algunos de estos cambios (como el de la THC) podrían ser irreversibles durante siglos o milenios. Existe una gran incertidumbre sobre los mecanismos implicados y sobre la probabilidad o escalas temporales de estos cambios; sin embargo, existen pruebas extraídas de testigos de hielo en los polos de que los regímenes atmosféricos pueden alterarse dentro de unos pocos años y de que cambios hemisféricos a gran escala han ocurrido dentro de sólo unos decenios ocasionando graves daños al sistema biofísico. 4.11 Es posible que en el siglo XXI haya un gran aumento en las tasas de emisión de gases de efecto invernadero como resultado de factores climáticos producidos por cambios a gran escala en los suelos y la vegetación. La interacción del calentamiento mundial con otros problemas ambientales y con la actividad humana podría producir un colapso rápido de los ecosistemas existentes. Entre los factores que pudieran ocasionar semejante colapso se incluyen el secamiento de la tundra y los bosques boreales y tropicales, y de las turberas asociadas con dichas zonas; un secamiento de este tipo haría que estas zonas estuviesen propensas a incendios. Estos colapsos podrían provocar unos mayores cambios climáticos con el incremento de las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero de plantas y suelos, y con los cambios en las propiedades de la superficie y el albedo. 4.12 Parece muy improbable la aparición de grandes y rápidos cambios en el CH4 atmosférico proveniente de las reducciones en el sumidero químico atmosférico o de la liberación de fuentes sepultadas de CH4. El rápido aumento del tiempo de vida del CH4 debido a grandes emisiones de contaminantes troposféricos no se prevé dentro de la gama de los escenarios del IEEE. Las fuentes de CH4 sepultadas en los depósitos de hidratos sólidos debajo del permafrost y de los sedimentos oceánicos son enormes, mil veces más grandes que la cantidad actual en la atmósfera. Si dichos hidratos se descompusieran debido al calentamiento, se pudiera producir una respuesta climática en la que se emitiera grandes cantidades de CH4; sin embargo, la mayor parte del CH4 gaseoso liberado desde la forma sólida la descomponen las bacterias en los sedimentos y en la columna de agua, limitando de esta manera la cantidad emitida a la atmósfera, a menos que se trate de unas emisiones explosivas y efervescentes. Esta respuesta no se ha cuantificado, pero el registro del CH4 atmosférico durante los pasados 50.000 años no revela ninguna emisión rápida y enorme de CH4. 4.13 La mayoría de las simulaciones muestran una reducción en la fuerza de la circulación termohalina oceánica, lo que produce una reducción del calor transportado a latitudes altas de Europa (véase la Figura 4-2). Sin embargo, incluso en simulaciones en las que la THC se debilita, se produce el calentamiento sobre Europa debido al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero. Las actuales proyecciones no sugieren una paralización definitiva de la THC para finales del año 2100. Más allá de esta fecha, algunas simulaciones sugieren que la THC pueda paralizarse completamente y quizá irreversiblemente en ambos hemisferios si el cambio en el forzamiento radiativo es lo suficientemente grande y está en vigor durante el tiempo necesario. Las simulaciones indican que una disminución de la THC reduce su capacidad de recuperación ante las perturbaciones (es decir, una THC reducida parece ser menos estable y por lo tanto es más probable que se produzca un colapso total). 4.14 Es probable que la placa de hielo del Antártico aumente en general su masa durante el siglo XXI. Sin embargo, la placa de hielo del Oeste del Antártico podría agotarse durante los próximos mil años, produciendo una elevación del nivel del mar de varios metros, aunque nuestros conocimientos sobre algunos de los procesos subyacentes son insuficientes. Se han expresado preocupaciones sobre la estabilidad de la placa de hielo del Antártico Oeste, ya que sus capas inferiores están por debajo del nivel del mar. Sin embargo, existe una coincidencia sobre la improbabilidad de pérdidas de hielo que produzcan una gran elevación del nivel del mar debida a esta fuente durante el siglo XXI. Las simulaciones dinámicas actuales del clima y del comportamiento de las capas de hielo proyectan que durante los próximos 100 años, la placa de hielo del Antártico puede que aumente en general su masa debido al incremento previsto de las precipitaciones, lo que contribuiría a una disminución relativa de varios centímetros en el nivel del mar. Durante los próximos 1.000 años, dichas simulaciones proyectan que la placa de hielo del Antártico Oeste podría contribuir a una elevación del nivel de mar de hasta 3 metros.
Figura 4-2: Ilustración esquemática del sistema mundial de circulación oceánica, formado por las principales vías de circulación termohalina Norte-Sur en cada cuenca oceánica, que se juntan en la circulación circumpolar antártica. Las corrientes cálidas de la superficie y las frías en la profundidad se conectan en las escasas zonas de formación de aguas profundas en latitudes altas del Atlántico y alrededor del Antártico (azul), en donde tienen lugar las principales transferencias de calor del océano a la atmósfera. Este sistema de corrientes contribuye en gran medida al transporte y redistribución del calor (como las corrientes que fluyen hacia el Polo en el Atlántico Norte, que aumentan la temperatura en el Noroeste de Europa hasta en 10°C). Las simulaciones indican que la rama de este sistema de circulación correspondiente al Atlántico Norte es especialmente vulnerable a cambios en la temperatura atmosférica y en el ciclo hidrológico. Dichas perturbaciones causadas por el calentamiento mundial podrían desestabilizar el sistema actual, lo que tendría graves impactos en el clima regional o incluso hemisférico. Conviene observar que se trata de un diagrama esquemático y no proporciona los emplazamientos exactos de las corrientes de agua que forman parte de la THC.
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4.15 Es probable que la placa de hielo de Groenlandia pierda masa durante el siglo XXI y contribuya con unos centímetros a la elevación del nivel del mar. Durante el siglo XXI, es probable que la placa de hielo de Groenlandia pierda masa debido a que el aumento previsto de escorrentía ha de superar el aumento de las precipitaciones, con un incremento máximo de 10 cm en la elevación mundial del nivel del mar. Las capas de hielo van a continuar reaccionando al calentamiento climático, contribuyendo a la elevación del nivel del mar durante miles de años después de estabilizarse del clima. Las simulaciones climáticas indican que es probable que el calentamiento local sobre Groenlandia sea de entre una y tres veces el de la media mundial. Las simulaciones de las capas de hielo proyectan que si un calentamiento local de más de 3°C se mantiene durante miles de años, podría llevar a la fusión completa de la placa de hielo de Groenlandia, con una consiguiente elevación del nivel del mar de 7 m. Si un calentamiento local de 5,5°C se mantuviera durante 1.000 años, podría tener como consecuencia probable una contribución de unos 3 m a la elevación del nivel del mar por parte de la placa de hielo de Groenlandia (véase la Pregunta 3). 4.17 Durante el siglo XXI se esperan unos acusados cambios en la temperatura, en la morfología superficial y en la distribución del permafrost. El permafrost ocupa en estos momentos un 24,5 por ciento del área terrestre al descubierto en el Hemisferio Norte. En virtud del calentamiento climático, la mayor parte de estas tierras podrían ser vulnerables al hundimiento, sobre todo en zonas relativamente cálidas de permafrost discontinuo. Las zonas del Hemisferio Norte cubiertas de permafrost se podrían ver reducidas entre un 12 y un 22 por ciento respecto a su extensión actual, y podrían incluso desaparecer en la mitad de la región canadiense actual de permafrost. Los cambios que ocurran en el límite sur puede que se hayan manifestado para finales del siglo XXI, pero algunas zonas en las que el permafrost es muy espeso y rico en hielo podrían permanecer durante siglos o milenios. La fusión del permafrost espeso y rico en hielo podría verse acompañada por movimientos y hundimientos masivos de la superficie, aumentando las cargas de sedimentos en cursos de agua y causando daños a las infraestructuras en las regiones desarrolladas. Dependiendo de las precipitaciones y de las condiciones de desagüe, la degradación del permafrost podría liberar unos gases de efecto invernadero, transformar los bosques en ciénagas, praderas o humedales, y causar unos grandes problemas de erosión y deslizamientos de tierras. 4.17 Muchos ecosistemas naturales y gestionados pueden cambiar repentinamente o de forma no lineal durante el siglo XXI. Cuanto mayor sea la magnitud y la velocidad del cambio, mayor será el riesgo de impactos adversos. 4.18 Los cambios en el clima podrían aumentar el riesgo de cambios repentinos y no lineales en muchos ecosistemas, lo que podría afectar su diversidad biológica, productividad y funcionamiento. Por ejemplo, un incremento sostenido de la temperatura del agua de apenas 1°C, ya solo o en combinación con otros problemas (como la contaminación o el encenagamiento excesivos), podría hacer que los corales expulsen sus algas (decoloración de los corales; véase la Figura 4-3 y la Pregunta 2), ocasionar la muerte de los corales, y causar una posible pérdida de la diversidad biológica. El cambio climático también podría provocar el desplazamiento de los hábitat idóneos para muchos organismos terrestres y marinos hacia los polos, o de los hábitat en zonas montañosas hacia mayores altitudes. La mayor perturbación, junto con el desplazamiento de los hábitat y las condiciones más restrictivas necesarias para el establecimiento de las especies, podrían ocasionar un desequilibrio rápido y repentino en los ecosistemas terrestres y marinos y la aparición de nuevas agrupaciones de plantas y animales menos diversas y más débiles, y por lo tanto, más propensas a la extinción 4.19 Los sistemas ecológicos tienen muchos procesos no lineales que interactúan y les hacen vulnerables a cambios repentinos o los efectos de umbral derivados de cambios relativamente pequeños en las variables generadoras, entre las que figura el clima. Por ejemplo: El aumento de la temperaturas por encima de un valor de umbral crítico, que varía en cada cultivo y en cada variedad, puede afectar etapas fundamentales del desarrollo de algunos cultivos, y producir graves pérdidas en su rendimiento. Como ejemplos de esas etapas fundamentales en el desarrollo y sus valores de umbral críticos pueden mencionarse los casos de la esterilidad de la espiguilla, en el arroz (una temperatura por encima de los 35°C durante más de una hora durante el proceso de floración y polinización reduce considerablemente la formación de la flor y, por lo tanto, la producción de grano), la pérdida de viabilidad del polen, en el maíz (>35°C), la inversión de la aclimatación al frío, en el trigo (>30°C durante más de 8 horas), y la reducción en la formación y tamaño de los tubérculos, en la patata (>20°C). Las pérdidas de rendimiento de estos cultivos pueden ser grandes si las temperaturas sobrepasan estos valores críticos, incluso durante cortos períodos. Los manglares ocupan una zona de transición entre el mar y la tierra firme, que se establece debido al equilibrio entre los procesos de erosión causada por los mares y los procesos de encenagamiento que ocurren en la tierra. Se puede esperar que los procesos de erosión aumenten con la elevación del nivel del mar debida al cambio climático y a otras actividades humanas (por ejemplo el desarrollo de las zonas costeras). Por esto, el impacto sobre los bosques de mangles dependerá del equilibrio entre estos dos procesos, que determinará si los sistemas de manglares migran hacia tierra firme o hacia el mar.
Figura 4-3: La diversidad de los corales se podría ver afectada, con una disminución de los tipos de corales de tipo gorgonia (como los corales de cuerno de asta) o incluso la desaparición total, a medida que se vean más gravemente afectados por la temperatura de la superficie del mar, mientras aumenten los tipos de grandes corales (como los corales cerebro). 4.20 Los cambios a gran escala en la cubierta de vegetación podrían afectar al cambio climático regional. Los cambios en las características de la superficie terrestre, como las creadas por la cubierta terrestre, pueden modificar los flujos de energía, agua y gases, y afectar la composición atmosférica, generando alteraciones en el clima local/regional .En zonas sin agua superficial (normalmente zonas áridas o semiáridas) la evapotranspiración y el albedo afectan al ciclo hidrológico local, por lo que una reducción de la cubierta vegetal podría producir una disminución de las precipitaciones a escala local/regional, y cambiar la frecuencia y persistencia de las sequías. |
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Pregunta 5 ¿Qué se sabe sobre la inercia y las escalas temporales asociadas con los cambios en los sistemas climáticos y ecológicos y los sectores socioeconómicos, así como sus interacciones? 5.1 Esta respuesta aborda e ilustra la inercia y las diferentes escalas temporales asociadas con importantes procesos en los sistemas climático, ecológico y socioeconómico y sus interacciones. También trata de los cambios potencialmente irreversibles-es decir, las situaciones en que una parte de los sistemas climático, ecológico o socioeconómico puede no volver a su estado anterior dentro de una escala temporal equivalente a varias generaciones humanas, después que se hayan reducido o retirado las fuerzas impulsoras de dichos cambios. Por último, investiga la influencia de los efectos de la inercia en las decisiones sobre mitigación o adaptación al cambio climático. 5.2 La inercia es una característica inherente y extendida de los sistemas climáticos, ecológicos y socioeconómicos que interactúan entre sí. Por lo tanto, puede pasar mucho tiempo antes de que algunos impactos del cambio climático antropogénico se pongan de manifiesto, y algunos de estos impactos pueden ser irreversibles si no se limita el ritmo y la magnitud del cambio climático antes de que se sobrepasen ciertos límites de umbral asociados, de los que se conoce muy poco. Recuadro 5-1 Escala temporal e inercia. Los términos "escala temporal" e "inercia" no tienen un significado con una aceptación generalizada en las distintas disciplinas que abarca el TIE. En esta respuesta se utilizan las siguientes definiciones: "Escala temporal" es el tiempo necesario para que una perturbación en un proceso muestre al menos la mitad de sus efectos finales. En la Figura 5-1 se muestran las escalas temporales de algunos procesos del sistema de la Tierra. "Inercia" es el retraso, lentitud o resistencia en la respuesta de sistemas climáticos, biológicos o humanos ante factores que alteran su ritmo de cambio, incluida la continuación del cambio en el sistema una vez que se haya retirado la causa de este cambio. Estos son sólo dos de los varios conceptos utilizados en los documentos para describir las respuestas de los sistemas complejos y no lineales de adaptación al forzamiento externo.
Figura 5-1: Las escalas temporales características de algunos procesos clave en el sistema de la Tierra: composición atmosférica (azul), sistema climático (rojo), sistema ecológico (verde), y sistema socioeconómico (violeta). Por 'escala temporal' se entiende el tiempo necesario para que se muestren al menos la mitad de las consecuencias de un cambio en un elemento que impulsa el proceso. Los problemas de la adaptación surgen cuando los procesos de respuesta (como la longevidad de algunas plantas) son mucho más lentos que los procesos impulsores (el cambio de temperatura). Surgen problemas de equidad intergeneracional en todos los procesos con escalas temporales que duran más de una generación humana, ya que una gran parte de las consecuencias de las actividades de una generación determinada han de pasar a generaciones futuras. 5.3 El efecto combinado de la interacción de las inercias de los diferentes procesos componentes es tal que la estabilización del clima y de los sistemas climáticos que reciben los impactos climáticos sólo se logrará mucho después de que se hayan reducido las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero. La perturbación de la atmósfera y de los océanos producida por el CO2 emitido debido a actividades humanas desde el año 1750 ha de persistir durante siglos debido a la lenta redistribución del carbono entre los grandes depósitos oceánicos y terrestres en que la renovación es lenta (véanse las Figuras 5-2 y 5-4). Se proyecta que la concentración atmosférica futura de CO2 continúe cerca de los niveles máximos alcanzados, ya que los procesos naturales sólo pueden volver la concentración a niveles preindustriales dentro de escalas temporales geológicas. En cambio, la estabilización de las emisiones de gases de efecto invernadero de corta vida, como el CH4, permite una estabilización de las concentraciones atmosféricas dentro de unos decenios. También debido a la inercia, la falta de emisiones de gases de efecto invernadero de larga vida tendrá beneficios duraderos. 5.4 Los océanos y la criosfera (capas y placas de hielo, glaciares, y permafrost) son las principales fuentes de inercia física en el sistema climático para escalas temporales de hasta 1.000 años. Debido a la gran masa, espesor y capacidad térmica de los océanos y la criosfera, y la lentitud del proceso de transporte térmico, las simulaciones oceánicas-climáticas predicen que la temperatura media de la atmósfera cerca de la superficie del planeta ha de tardar siglos en acercarse finalmente al nuevo 'equilibrio' de temperatura tras un cambio del forzamiento radiativo . La penetración de calor desde la atmósfera en la 'capa mezclada' superior del océano se produce en decenios, pero el transporte de calor en las profundidades del océano tarda siglos en producirse. Una consecuencia asociada es que la elevación del nivel del mar por actividades antropogénicas continúe inexorablemente durante muchos siglos después de que la concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero se haya estabilizado. 5.5 Cuanto menor sea el objetivo de estabilización para el CO2 atmosférico, más pronto se deberán disminuir las emisiones de CO2, para cumplir dicho objetivo. Si las emisiones se mantuvieran a los niveles actuales, las simulaciones del ciclo de carbono indican que la concentración atmosférica de CO2 continuaría en ascenso (véase la Figura 5-3). La estabilización de las concentraciones de CO2 en un nivel determinado requiere una reducción definitiva de las emisiones netas mundiales a una pequeña fracción de las emisiones actuales. La estabilización de las concentraciones atmosféricas de CO2 a 450, 650, o 1.000 ppm requiere que las emisiones antropogénicas mundiales de CO2 se reduzcan por debajo de los niveles de 1990, en unos decenios, en un siglo, o en dos siglos, respectivamente, y continúen disminuyendo constantemente desde entonces (véase la Figura 6-1). Estas limitaciones temporales son en parte debidas a la velocidad de la absorción del CO2 por los océanos, la que se ve limitada por la lentitud del transporte de carbono entre la superficie y las aguas profundas. Existe en los océanos una capacidad suficiente de absorción como para incorporar entre un 70 y un 80 por ciento de las emisiones antropogénicas proyectadas de CO2 en la atmósfera, pero se precisarán varios siglos para que dicha absorción se produzca. Las reacciones químicas con los sedimentos oceánicos tiene un potencial de secuestro de un 15 por ciento más en un período de 5.000 años.
Figura 5-2: Después que se reduzcan las emisiones de CO2 y que se estabilicen las concentraciones atmosféricas, la temperatura de la atmósfera en la superficie del planeta ha de continuar incrementándose en unas cuantas décimas partes de un grado C por siglo durante un siglo o más. La expansión térmica de los océanos ha de continuar incluso mucho después de haberse reducido las emisiones de CO2, y la fusión de las capas de hielo continuará contribuyendo durante muchos siglos a la elevación del nivel del mar. Esta figura es una ilustración genérica de la estabilización a cualquier nivel entre 450 y 1.000 ppm y, por lo tanto, no incluye unidades en el eje de respuestas. Las respuestas a las trayectorias de estabilización en esta serie muestran unos períodos similares, pero los impactos son progresivamente más acuciantes cuando existen mayores concentraciones de CO2.
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Figura 5-3: La estabilización de las emisiones de CO2 a los niveles actuales ha de tener como resultado un aumento continuo de las concentraciones atmosféricas de CO2 y de las temperaturas. Para la estabilización del CO2 atmosférico y del cambio de temperaturas sería necesario que las emisiones desciendan muy por debajo de los niveles actuales. En los tres paneles, las curvas rojas muestran el resultado de las emisiones cuando se mantienen constantes al nivel recomendado por el perfil WRE 550 para el año 2000 (que es ligeramente mayor que las emisiones actuales para el año 2000), mientras que las curvas azules son el resultado de las emisiones sugeridas en el perfil de estabilización WRE 550. Ambos casos son únicamente ilustrativos: unas emisiones mundiales constantes no son realistas a corto plazo, y no se expresa ninguna preferencia por el perfil WRE 550 en relación con los otros. En la Figura 6-1 se muestran otros perfiles de estabilización. La Figura 5-3 se desarrolló utilizando las simulaciones descritas en los Capítulos 3 y 9 del TIE del GTI
Figura 5-4: La gama de escalas temporales de los principales procesos dentro del ciclo de carbono lleva a una gama de tiempos de respuesta para perturbaciones de CO2 en la atmósfera, y contribuye al desarrollo de sumideros temporales, por ejemplo, cuando la concentración atmosférica de CO2 sube por encima de su nivel de equilibrio de antes del año 1750. 5.6 El intervalo que
se produce entre la absorción biosférica del carbono y su
emisión se manifiesta como una absorción neta temporaria
de carbono. Los principales flujos en el ciclo mundial de carbono tienen
muy diferentes escalas temporales características (véanse
las Figuras 5-1 y 5-4). La absorción neta de carbono terrestre
desarrollada durante los últimos decenios ha sido en parte el resultado
del intervalo entre la absorción fotosintética de carbono
y la emisión de carbono cuando la planta muere y se descompone.
Por ejemplo, la absorción que resulta de la regeneración
de los bosques sobre tierras agrícolas abandonadas durante el último
siglo en el Hemisferio Norte, ha de disminuir a medida que los bosques
alcancen la madurez en su biomasa, disminuya su ritmo de crecimiento y
haya más muertes de especimenes. El mejoramiento de la absorción
de carbono por las plantas, debido a una sedimentación elevada
de CO2 o nitrógeno, llegará a un punto de saturación,
para luego acompasarse con la mayor descomposición de biomasa.
Es probable que el cambio climático aumente los niveles de alteración
y descomposición en el futuro. Algunas simulaciones proyectan que
la creciente absorción neta de carbono terrestre que se ha registrado
en años recientes alcance su nivel máximo, para luego equilibrarse
o disminuir. Algunas de ellas proyectan que estos niveles máximos
se alcancen durante el siglo XXI. Las proyecciones del intercambio neto
mundial de carbono entre la tierra y la atmósfera después
de algunos decenios siguen siendo inciertas (véase la Figura 5-5). 5.7 Aunque el calentamiento reduce la absorción de CO2 por los océanos, se proyecta que la absorción oceánica neta del carbono persista con el incremento de CO2 en la atmósfera, al menos durante el siglo XXI. El transporte del carbono desde la superficie hasta el fondo de los océanos tarda muchos siglos en producirse, y se necesitarán varios milenios hasta que se deposite en los sedimentos oceánicos. 5.8 Es probable que cuando se encuentran sujetos a un rápido cambio climático los sistemas climáticos se desestabilicen como consecuencia de los distintos ritmos de las respuestas dentro del sistema. La resultante pérdida de capacidad del ecosistema para suministrar servicios como alimentos, maderas y el mantenimiento de la diversidad biológica sobre unas bases sostenibles puede no manifestarse inmediatamente.El cambio climático puede crear condiciones desfavorables para el establecimiento de especies fundamentales, pero la respuesta lenta y retrasada de las plantas de larga vida oculta la importancia del cambio hasta que individuos ya establecidos mueren a raíz de una alteración. Por ejemplo, para el posible cambio climático del siglo XXI, es probable que en algunas zonas de bosque se produzca una perturbación por incendios, vientos, plagas o cosechas, las comunidades no se regeneren, como antes, sino que las especies se pierdan o sean sustituidas por otras diferentes. 5.9 El ser humano ha mostrado su capacidad para adaptarse a condiciones climáticas medias a largo plazo, pero no es lo mismo cuando se trata de adaptarse a fenómenos extremos y a variaciones interanuales en las condiciones climáticas. Se proyecta que los cambios climáticos durante los próximos 100 años sobrepasen cualquier otro experimentado por el hombre durante, al menos, los últimos 5 milenios. La magnitud y la velocidad de estos cambios han de plantear un grave problema para la humanidad. El tiempo necesario para la adaptación socioeconómica varía entre años y decenios, y en función del sector y de los recursos disponibles para ayudar a esta transición. El proceso de adopción y aplicación de decisiones en materia de adaptación y mitigación adolece de una inercia, que a veces dura varios decenios. Como generalmente las entidades que adoptan las decisiones sobre adaptación y mitigación no son las mismas, ello agrava las dificultades inherentes a la identificación y aplicación de la mejor combinación posible de estrategias, y por lo tanto contribuye al retraso de la respuesta frente al cambio climático.
Figura 5-5: La absorción neta reciente de carbono sobre las tierras se debe en parte a la mejora de la absorción de CO2 con el crecimiento de las plantas, con un intervalo antes de que este carbono vuelva a la atmósfera mediante la descomposición de dichas plantas y la materia orgánica del suelo. Varios procesos contribuyen a la mejora en el crecimiento de las plantas: los cambios en la gestión y uso del suelo, el efecto fertilizante de cantidades elevadas de CO2 y nitrógeno, y algunos cambios climáticos (como una mayor temporada de crecimiento de las plantas en altas latitudes). Una gama de simulaciones (identificadas por sus siglas en la figura) proyectan un continuo aumento en la fuerza de la absorción neta de carbono sobre las tierras durante algunos decenios, para luego estabilizarse o incluso disminuir a finales del siglo XXI por razones explicadas en el texto. Los resultados simulados ilustrados se obtienen a partir del escenario IS92a, pero se extraen conclusiones parecidas con el empleo de otros escenarios. 5.10 Normalmente percibir la necesidad de responder a un problema grave, planificar, investigar, desarrollar una solución, y ponerla en práctica conlleva una demora de años, y hasta de decenios. Este retraso se puede acortar anticipando las necesidades mediante la previsión, y por lo tanto, el desarrollo de tecnologías por adelantado. La respuesta de la tecnología a cambios en el precio de la energía ha sido un proceso histórico rápido (normalmente, menos de 5 años entre un aumento abrupto de los precios y su respuesta en términos de patente e introducción de nuevas soluciones), pero su difusión necesita mucho más tiempo. La velocidad de difusión está a menudo en función de la velocidad con que se retiran los equipos instalados. La rapidez con que se implantan mejores tecnologías permite una reducción en la curva de aprendizaje (aprendizaje activo sobre la marcha), y no incorporar prematuramente tecnologías existente y poco eficientes. El ritmo de difusión tecnológica depende en gran medida no sólo de las posibilidades económicas, sino también de las presiones socioeconómicas. Para algunas tecnologías, como la incorporación de nuevas variedades de cultivos, la disponibilidad y la información sobre opciones preexistentes de adaptación permite una adaptación rápida. En muchas regiones, sin embargo, las presiones de la población sobre tierras y recursos hídricos escasos, las políticas gubernamentales que impiden el cambio, y el poco acceso a la información o a recursos financieros, dificultan y frenan el proceso de adaptación. La adaptación óptima a las tendencias de cambio climático, por ejemplo, a sequías más frecuentes, se puede retrasar si se piensa que obedecen a una variabilidad natural, siendo que en realidad están relacionadas con el cambio climático. A la inversa, puede producirse una mala adaptación si la variabilidad climática se confunde con una tendencia. 5.11Las estructuras sociales y los valores personales interactúan con la infraestructura física de la sociedad, las instituciones y las tecnologías incorporadas en ella, y el sistema combinado avanza de una manera relativamente lenta. Esto resulta obvio, por ejemplo, en relación con los impactos del diseño urbano y de las infraestructuras en el consumo de energía para calefacción, aire acondicionado y transporte. A veces los mercados se 'encierran' en tecnologías y prácticas que no son óptimas, debido a la inversión económica hecha en apoyo de la infraestructura, lo que puede bloquear las alternativas. La difusión de muchas innovaciones se topa con las preferencias tradicionales de las personas y otros obstáculos sociales y culturales. A menos que las ventajas sean muy claras, los cambios de comportamiento o sociales de los usuarios de tecnologías pueden llevar decenios.El uso de la energía y la mitigación de gases de efecto invernadero tienen un interés secundario en la vida diaria de la mayoría de las personas. Sus hábitos de consumo están impulsados no sólo por cambios demográficos, económicos y tecnológicos, la disponibilidad de recursos, la infraestructura y las limitaciones temporales, sino también por la motivación, los hábitos, la necesidad, la coacción, las estructuras sociales y otros factores. 5.12 Las escalas temporales sociales y económicas no son fijas; son sensibles a fuerzas sociales y económicas, y pueden cambiarse gracias a las políticas y a las decisiones individuales de cada persona. En condiciones económicas difíciles, los cambios de comportamiento y tecnológicos pueden ser rápidos. Por ejemplo, la crisis petrolera del decenio de 1970 sensibilizó a la sociedad sobre la conservación y las fuentes alternativas de energía, y en la mayoría de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) la economía se apartó en gran medida de los nexos tradicionales entre los índices de crecimiento del consumo de energía y el desarrollo económico (véase la Figura 5-6). Otro ejemplo es la reducción observada de emisiones de CO2 causada por las conmociones económicas de los países de la ex Unión Soviética en 1988. La respuesta en ambos casos fue muy rápida (tan sólo unos años). Al parecer, también ocurre lo contrario; en situaciones en donde la presión al cambio es pequeña, existe una gran inercia. Esta ha sido la hipótesis implícita en los escenarios del IEEE, en los que no se toman en cuenta tensiones importantes, como la recesión económica, los conflictos a gran escala o la desaparición de las reservas de alimentos, ni tampoco el consiguiente sufrimiento humano, por ser muy difíciles de predecir.
Figura 5-6: La respuesta del sistema energético, indicada por la emisión de CO2 (expresado como carbono), frente a cambios económicos, indicados por el PIB (expresado en términos de Poder Adquisitivo). La respuesta puede ser casi sin inercia si el impacto es muy grande. La 'crisis petrolera', durante la cual los precios dela energía experimentaron una gran subida en un período breve, provocó una divergencia casi inmediata y continua de las emisiones y del PIB- elementos antes muy vinculados en la mayoría de los países desarrollados. Japón y Estados Unidos se muestran como ejemplos. Cuando la ex Unión Soviética estaba a punto de desmembrarse, los dos indicadores estaban muy vinculados, por lo que las emisiones se redujeron rápidamente junto con un declive del PIB. 5.13 La estabilización de las concentraciones atmosféricas de CO2 a niveles por debajo de 600 ppm sólo es posible con una reducción del coeficiente de carbono y/o de energía utilizado, muy superior al que se ha logrado históricamente. Esto implica un desplazamiento hacia vías alternativas de desarrollo con nuevas configuraciones sociales, institucionales y tecnológicas, que aborden los problemas ambientales. Los bajos niveles históricos de mejoramiento del coeficiente de energía utilizado ( uso de energía por unidad de PIB) reflejan la prioridad relativamente baja que dan a la eficiencia energética la mayoría de productores y usuarios de tecnologías. Por el contrario, la productividad en el trabajo aumentó a una velocidad mayor en el período 1980-1992. Para lograr la estabilización de las concentraciones de CO2 a 600 ppm o incluso menos, sería preciso aumentar y mantener los niveles mundiales de mejoramiento del coeficiente energético registrados históricamente (de 1 a 1,5 por ciento por año) durante mucho tiempo (véase la Figura 5-7). Los niveles de la reducción del coeficiente de carbono utilizado (carbono por unidad de energía producida) tendrían que cambiar incluso más (hasta un 1,5 por ciento por año: la tasa base histórica es de 0,3 a 0,4 por ciento por año). En realidad, es probable que tanto el coeficiente energético como el coeficiente del carbono continúen mejorando, pero para la estabilización de los gases de efecto invernadero a niveles por debajo de 600 ppm es necesario que, al menos, uno de estos factores lo haga a un ritmo mayor que hasta ahora. Cuanto menor sea el objetivo de estabilización y mayor el nivel de emisiones de referencia, mayor será la diferencia entre el CO2 y la cantidad de referencia, y más pronto deberá corregirse. 5.14 Algunos cambios en los sistemas climáticos, ecológicos, y socioeconómicos son irreversibles efectivamente durante varias generaciones, y otros son irreversibles intrínsecamente. 5.15 Existen dos tipos de irreversibilidad manifiesta. La 'irreversibilidad efectiva' proviene de procesos que pueden volver al estado anterior a la perturbación, pero que precisan entre siglos y milenios para que suceda. Un ejemplo es la fusión parcial de la Figura 5-7: a) La velocidad del cambio en el coeficiente energético (energía por unidad de PIB) necesaria para alcanzar los objetivos determinados para la estabilización de concentraciones de CO2 se sitúa dentro de la gama de niveles logrados históricamente para la estabilización por encima de 550 ppm, y posiblemente incluso a 450 ppm, pero b) el nivel requerido para la mejora en el coeficiente de carbono (las emisiones de carbono por unidad de energía) para estabilizar los niveles por debajo de 600 ppm es mayor que los niveles logrados históricamente. Como consecuencia de ello, el costo de la mitigación aumenta a medida que el nivel de estabilización decrece, y lo hace en mayor medida por debajo de un objetivo de unos 600 ppm que por encima de este valor (véase la Figura 7-3). placa de hielo de Groenlandia. Otro es la elevación proyectada en el nivel medio del mar, en parte como resultado de la fusión de la criosfera, pero sobre todo debida al aumento de las temperaturas en los océanos. El mundo ya da por sentado cierta elevación del nivel del mar como consecuencia del calentamiento atmosférico de la superficie durante el siglo pasado. La 'irreversibilidad intrínseca' es el resultado del traspaso de un valor de umbral, más allá del cual el sistema ya no puede volver de forma espontánea a su estado previo. Un ejemplo de un cambio intrínsecamente irreversible, por haberse sobrepasado este valor de umbral, es la extinción de especies a raíz de la combinación de cambio climático y pérdida de hábitat. 5.16 La situación del valor de umbral y la resistencia al cambio en sus proximidades, pueden verse afectados por la velocidad de acercamiento a dicho valor de umbral. Los resultados obtenidos de simulaciones indican que puede haber un valor de umbral en la circulación termohalina (véase la Pregunta 4) de forma que, si el mundo se calentara rápidamente, se podría provocar una transición a una nueva circulación oceánica, tal como ocurrió al salir de la última era glaciar. Es muy improbable que esta transición se produzca durante el siglo XXI, pero algunas simulaciones sugieren que si ocurriera podría ser irreversible (la nueva circulación podría persistir incluso después de que la perturbación desapareciese). Si el ritmo de calentamiento es más lento, la circulación termohalina (THC) podría ajustarse gradualmente, sin que se sobrepase el valor de umbral. Esto implica que la trayectoria de las emisiones de gases de efecto invernadero es importante para determinar la evolución de la THC. Cuando un sistema se acerca a su valor de umbral, como es el caso del debilitamiento de la THC por calentamiento mundial, disminuye su capacidad de recuperación ante perturbaciones. 5.17 El mayor ritmo de calentamiento y los efectos combinados de múltiples tensiones aumentan la probabilidad de que se sobrepase el valor de umbral. Un ejemplo de un umbral ecológico aparece en la migración de especies de plantas como respuesta al cambio climático. Los registros fósiles indican que el nivel máximo al que la mayoría de las especies de plantas han migrado en el pasado ha sido de 1 km por año. Las conocidas limitaciones que impone el proceso de dispersión (como el período medio entre germinación y producción de semillas, y la distancia media que una semilla particular puede viajar) sugieren que, sin intervención humana, muchas especies no podrán estar a la par del ritmo con que, según las proyecciones, ha de modificarse su espacio climático preferido durante el siglo XXI, incluso cuando existieran los obstáculos a su migración impuestos por el uso de las tierras. Un ejemplo de umbral socioeconómico lo proporcionan los conflictos en condiciones ya problemáticas-por ejemplo una cuenca fluvial compartida por varios países, que compiten por unos recursos hídricos escasos. Una mayor presión ocasionada por un problema ambiental, como una reducción del flujo de caudal, podría provocar mayores conflictos.Si no se conocen plenamente los sistemas afectados, es posible que la presencia de un valor de umbral no resulte manifiesta hasta que se alcanza. 5.18 La inercia en los sistemas climáticos, ecológicos y socioeconómicos hace que la adaptación sea inevitable y necesaria en algunos casos, y la inercia afecta la combinación óptima de estrategias de mitigación y adaptación. 5.19 Como consecuencia de las demoras y la inercia inherentes en el sistema terrestre, incluidos sus componentes sociales, algunas de las consecuencias de las medidas que se adopten, o no se adopten, sólo se manifestarán dentro de muchos años. Por ejemplo, las diferencias en las trayectorias iniciales de los diferentes escenarios del IEEE y de estabilización son pequeñas, pero los resultados para el clima del año 2100 son enormes. La elección de la vía de desarrollo tiene consecuencias a todas las escalas temporales afectadas; por lo tanto, los costos y beneficios totales a largo plazo pueden variar considerablemente de los de a corto plazo. 5.20 Cuando hay inercia, las medidas bien fundamentadas para adaptarse o mitigar las consecuencias del cambio climático son más eficaces y, en algunas circunstancias, pueden incluso ser más económicas, si se adoptan sin demora. Los retrasos entre las emisiones y sus impactos proporcionan un espacio que da tiempo para una adaptación planificada. La inercia del adelanto tecnológico y la sustitución de los bienes de capital es un importante punto a favor para la mitigación gradual.El aspecto esencial de la inercia en las estructuras y los procesos económicos es que la desviación de una tendencia determinada tiene sus costos, y que estos costos aumentan con la velocidad de estas desviaciones (por ejemplo, los costos de un pronto desmantelamiento de instalaciones con un alto coeficiente de carbono). Las medidas de mitigación, si se adoptan con prontitud, pueden reducir el riesgo de impactos graves, duraderos o irreversibles, y atenuar al mismo tiempo la necesidad de una mitigación más rápida ulteriormente. Si las medidas se aceleran, se pueden reducir los costos de la mitigación y adaptación a largo plazo, al acelerar el adelanto tecnológico y la pronta obtención de beneficios que ahora están ensombrecidos por las imperfecciones del mercado. La reducción de emisiones durante los próximos años es económicamente valiosa si existe una probabilidad importante de tener que permanecer por debajo de unos valores máximos que, de otra forma, se alcanzarían dentro de las escalas temporales características de los sistemas que producen gases de efecto invernadero. Las decisiones sobre la mitigación del cambio climático dependen del juego entre la inercia y la incertidumbre, lo que da como resultado un proceso de adopción de decisiones secuenciales. La previsión y la pronta adaptación serán sobre todo ventajosos en sectores con infraestructuras de larga vida, como puentes y presas, y una gran inercia social, como los derechos de propiedad mal distribuidos. Las medidas de adaptación anticipadas pueden ser muy económicas si la tendencia prevista se materializa. 5.21 Como consecuencia de los retrasos, la inercia y la irreversibilidad en los sistemas de la Tierra, una medida de mitigación o para el desarrollo de tecnologías pueden tener diferentes resultados, según cuándo se aplique. Por ejemplo, en una simulación del efecto hipotético de la reducción a un nivel de cero de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero en el año 1995, sobre la elevación del nivel del mar durante el siglo XXI en el Pacífico, mostró que la elevación del nivel del mar que inevitablemente ocurriría debido al calentamiento que tuvo lugar antes del 1995 (entre 5 y 12 cm), sería mucho menor que si la misma reducción de emisiones sucediera en el año 2020 (entre 14 y 32 cm). Esto muestra la creciente inevitabilidad de una elevación del nivel del mar en el futuro debida a emisiones de gases actuales y pasadas, y el efecto de un retraso en las reducciones hipotéticas de emisiones. 5.22 La inercia tecnológica en los países menos adelantado se puede reducir con un 'salto tecnológico' (es decir, la adopción de estrategias preventivas para evitar los problemas que hoy en día debe afrontar la sociedad industrial). No cabe suponer que los países en desarrollo vayan a seguir automáticamente las vías de desarrollo que tomaron los países industrializados en el pasado. Por ejemplo, algunos países en desarrollo han obviado la instalación de líneas terrestres para comunicaciones, y han pasado directamente a las comunicaciones móviles. Los países en desarrollo podrían evitar las prácticas pasadas de los países desarrollados basadas en un uso ineficiente de la energía, y adoptar tecnologías que utilizan la energía de forma más sostenible, reciclando más residuos y productos, y ocupándose de los desechos residuales de manera más aceptable. Esto se podría lograr más fácilmente en nuevas infraestructuras y sistemas energéticos que se adopten en los países en desarrollo, pues de todos modos se necesitan grandes inversiones. La transferencia de tecnología entre países y regiones puede reducir la inercia tecnológica. 5.23 La inercia y la incertidumbre en los sistemas climáticos, ecológicos y socioeconómicos imponen prever determinados márgenes de seguridad a la hora de establecer estrategias, objetivos y calendarios para evitar niveles peligrosos de interferencias en el sistema climático. Los niveles de estabilización fijados, por ejemplo, para la concentración de CO2 en la atmósfera, la temperatura o el nivel del mar, se pueden ver afectados por: La inercia del cambio climático, que ha de prolongar el cambio climático durante un período después de haberse aplicado las medidas para mitigar los efectos de dicho fenómeno La incertidumbre sobre la situación de los posibles valores de umbral, a partir de los cuales los cambios sean irreversibles y el comportamiento del sistema en la zona próxima a dicho umbral El intervalo entre la adopción de los objetivos de mitigación y el momento en el que se alcanzan. Análogamente, la adaptación se ve afectada por el intervalo entre la identificación de los impactos del cambio climático, el desarrollo de estrategias eficaces y la aplicación de medidas de adaptación. Las estrategias de protección y la adopción de decisiones secuenciales (medidas iterativas, evaluación y revisión de las medidas) pueden ser apropiadas cuando se combina la inercia y la incertidumbre La inercia tiene consecuencias diferentes para la adaptación y para la mitigación, ya que la adaptación está orientada principalmente a los impactos del cambio climático localizados, mientras que la mitigación se ocupa de los impactos en todo el sistema climático. En ambos casos hay retrasos e inercia, y es esta última la que más subraya en general la urgencia de medidas de mitigación. 5.24 La omnipresencia de la inercia y la posibilidad de irreversibilidad en la interacción de los sistemas climáticos, ecológicos y socioeconómicos son la principal explicación de los beneficios de adoptar medidas preventivas para la mitigación y la adaptación al cambio. Si la aplicación de estas medidas se demora se pueden perder una serie de oportunidades para poner en práctica opciones de mitigación y adaptación. |
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Pregunta 6 ¿De qué manera la magnitud y oportunidad de introducción de una gama de medidas para reducir las emisiones determinan y afectan la velocidad, la magnitud y los impactos del cambio climático, y repercuten en la economía regional y mundial, teniendo en cuenta las emisiones presentes y pasadas? ¿Qué se conoce, a partir de estudios de sensibilidad, sobre las consecuencias climáticas, ambientales y socioeconómicas, a escala regional y mundial, si las concentraciones de gases de efecto invernadero (en equivalentes al dióxido de carbono) se estabilizaran en niveles que varíen entre los actuales y el doble o incluso más, teniendo en cuenta en la medida de lo posible los efectos de los aerosoles? Para cada escenario de estabilización, incluidas las diferentes vías hacia la estabilización, evalúe los niveles de costos y beneficios relacionados con los escenarios tratados en la Pregunta 3, en cuanto a: Los cambios proyectados en las concentraciones atmosféricas, el clima y el nivel del mar, incluyendo los cambios producidos después de 100 años Los impactos, costos y beneficios económicos de los cambios en el clima y en la composición atmosférica sobre la salud humana, la diversidad y la productividad de los sistemas ecológicos, y los sectores socioeconómicos (especialmente agricultura y agua) La gama de opciones para la adaptación, incluyendo los costos y beneficios y los problemas que se planteen La gama de tecnologías, políticas y prácticas que se podrían utilizar para lograr cada uno de estos niveles de estabilización, con una evaluación de los costos y beneficios nacionales y mundiales, y una comparación de dichos costos y beneficios, ya sea de forma cualitativa o cuantitativa, con el daño ambiental que se podría evitar con la reducción de las emisiones Los problemas de desarrollo, sostenibilidad y equidad asociados con los impactos, la adaptación y la mitigación del cambio climático a nivel regional y mundial. 6.1 En la Pregunta 3 se evaluaron las consecuencias climáticas, ambientales y socioeconómicas de las emisiones de gases de efecto invernadero para escenarios que no incluían ninguna intervención climática de tipo político. En la Pregunta 6 se abordan los mismos asuntos, pero esta vez se evalúan los beneficios que podrían resultar de un conjunto de intervenciones climáticas de tipo político. Entre los escenarios para la reducción de emisiones considerados figuran los que pudieran lograr la estabilización de las concentraciones de CO2 en la atmósfera. También se evalúa el papel de la adaptación como un complemento de la mitigación y las contribuciones de la reducción de emisiones para lograr los objetivos de desarrollo sostenible y equidad. La Pregunta 7 se ocupa de las políticas y tecnologías que se podrían utilizar para poner en práctica la reducción de emisiones y sus costos. 6.2 La velocidad y la magnitud del calentamiento y de la elevación del nivel del mar proyectados se pueden disminuir con una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. 6.3 Cuanto mayores sean las reducciones de las emisiones y cuanto antes se introduzcan, menor y más lento se proyecta que sean el calentamiento y la elevación del nivel del mar. El cambio climático futuro se determina a partir de las emisiones actuales, las pasadas y las futuras. Se han realizado estimaciones de la temperatura media mundial y de los efectos de la elevación del nivel del mar para una reducción anual de emisiones de CO2 de un 2 por ciento en los países desarrollados durante el período 2000-2100, suponiendo que los países en desarrollo no reduzcan sus emisiones.6 Bajo esta hipótesis, las emisiones mundiales y la concentración atmosférica de CO2 aumentan durante todo el siglo, pero a una velocidad decreciente en comparación con los escenarios que suponen que no se tomen medidas para reducir las emisiones en los países desarrollados. Los efectos de la limitación de las emisiones se muestran lentamente, pero se consolidan con el tiempo. Hacia el año 2030, la concentración proyectada de CO2 en la atmósfera se reduce en un 20 por ciento en comparación con el escenario IS92a, basado en una no reducción de emisiones, lo que disminuye el calentamiento y la elevación del nivel del mar en una pequeña cantidad dentro de este marco temporal. Hacia el año 2100, la proyección de la concentración de CO2 se reduce en un 35 por ciento en comparación con el escenario IS92a, el calentamiento mundial medio proyectado se reduce en un 25 por ciento, y la elevación proyectada del nivel del mar se reduce en un 20 por ciento. Los análisis de la reducción anual de emisiones de CO2 de un 1 por ciento en los países desarrollados indican que si esa reducción fuera menor, también sería menor la reducción de las concentraciones de CO2, el cambio de temperatura y la elevación del nivel del mar. Si se aplicaran ahora medidas de este tipo, los efectos en el año 2100 serían mayores que si las mismas reducciones de emisiones se llevaran a cabo más adelante. 6.4 La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y de los gases que controlan su concentración podría ser necesaria para estabilizar los forzamientos radiactivos. Por ejemplo, en el caso de los más importantes gases de efecto invernadero antropogénicos, las simulaciones del ciclo de carbono indican que para estabilizar las concentraciones de CO2 a 450, 650 o 1.000 ppm se precisaría que las emisiones antropogénicas de CO2 mundiales se redujeran por debajo de los niveles del año 1990 en unos decenios, un siglo o cerca de dos siglos, respectivamente, y que siguieran decreciendo constantemente en adelante (véase la Figura 6-1). Dichas simulaciones muestran que las emisiones podrían alcanzar sus niveles máximos dentro de uno o dos decenios (450 ppm) y aproximadamente dentro de un siglo (1.000 ppm) a partir de En estos análisis, las emisiones de CH4, N2O, y SO2 por parte de los países desarrollados se mantienen constantes en sus valores de 1990, y los halocarbonos siguen un escenario coherente con la versión de Copenhague del Protocolo de Montreal. Las emisiones de CO2 de los países en desarrollo y de otros gases de efecto invernadero se supone que sigan las proyecciones del escenario IS92. Las proyecciones de temperaturas se realizaron con una simulación climática sencilla. Los escenarios IS92 se describen en el Informe Especial del IPCC Forzamiento radiativo del cambio climático.
Figura 6-1: La estabilización de las concentraciones de CO2 requeriría importantes reducciones de las emisiones por debajo de los niveles actuales, y frenaría la velocidad del calentamiento. Emisiones de CO2 : El calendario de emisiones de CO2 que permitiría una estabilización de las concentraciones atmosféricas CO2 a varios niveles para los perfiles de estabilización WRE se ha determinado utilizando simulaciones del ciclo de carbono. La zona sombreada muestra el nivel de incertidumbre al estimarse las emisiones de CO2 correspondientes a vías temporales específicas de concentración, representadas en las simulaciones del ciclo del carbono. A los fines de comparación, se muestran también las estimaciones de concentraciones de CO2 que resultarían de tres de las proyecciones de emisiones del IEEE (A1B, A2 y B1). Concentraciones de CO2 : se muestran las concentraciones de CO2 especificadas para los niveles estabilizados del enfoque gradual de perfiles del WRE, que varían entre 450 y 1.000 ppm.. A los fines de comparación, se muestran también las emisiones de CO2 para tres de los escenarios IEEE (A1B, A2 y B1), que no incluyen límites a las emisiones de gases de efecto invernadero Cambios de la temperatura media mundial: Los cambios de temperatura media mundial se estiman para los perfiles de estabilización WRE utilizando una simulación climática sencilla, afinada a su vez con cada una de varias simulaciones más complejas. El calentamiento estimado se frena a medida que se frena el crecimiento en las concentraciones de CO2, y el crecimiento continúa después de la estabilización del CO2 (que se indican con puntos negros), pero a un nivel cada vez menor. Se supone que las emisiones de otros gases que no son CO2 sigan la proyección AIB del IEEE hasta el año 2100, y que posteriormente sean constantes. Este escenario se eligió por situarse en el punto medio de la gama de escenarios del IEEE. Las líneas de puntos muestran los cambios de temperatura proyectados para los perfiles S (que no se muestran en los paneles a) y b)). El área sombreada ilustra el efecto de una serie de sensibilidades climáticas en los cinco casos de estabilización. Las barras coloreadas en la parte derecha muestran, para cada perfil WRE, la gama en el año 2300, debidas a los diferentes afinamientos de la simulación climática, y los rombos en la parte derecha muestran el punto medio de equilibrio para el calentamiento (a muy largo plazo) en cada nivel de estabilización de CO2. A los efectos de la comparación también se muestran (con cruces rojas) los cambios de temperatura en el año 2100 estimados para los escenarios de emisiones del IEEE. 6.5 Existe una gran incertidumbre sobre la cantidad de calentamiento que podría resultar tras una estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero. La Figura 6-1c muestra estimaciones de los cambios de la temperatura media mundial para escenarios que estabilizan las concentraciones de CO2 a niveles diferentes, y las mantienen constantes en adelante. La incertidumbre sobre la sensibilidad climática proporciona una amplia gama de estimaciones del cambio de temperaturas que podrían ser resultado de las emisiones correspondientes a los niveles de concentración seleccionados.7 Esto se ve con más claridad en la Figura 6-2, que muestra los niveles de estabilización de concentraciones de CO2 y la correspondiente gama de cambio de temperaturas que se estima se ha de producir en el año 2100 y en equilibrio a largo plazo. Para estimar los cambios de temperatura para estos escenarios, se supone que las emisiones de gases de efecto invernadero que no son CO2 podrían seguir lo que se muestra en el escenario IEEE A1B hasta el año 2100, y que las emisiones de estos gases se mantendrían constantes en adelante. Las diferentes suposiciones sobre otros gases de efecto invernadero podrían producir diferentes estimaciones del calentamiento para cada nivel de estabilización de CO2. 6.6 Se estima que las reducciones de emisiones que permitirían con el tiempo estabilizar la concentración del CO2 atmosférico a un nivel por debajo de 1.000 ppm, basándose en los perfiles mostrados en la Figura 6-1, y suponiendo que las emisiones de otros gases que no sean CO2 siguen la proyección A1B del IEEE hasta el año 2100 y se mantienen constantes posteriormente, limitarían el incremento de la temperatura media mundial a 3,5ºC o incluso menos hasta el año 2100. Se estima que la temperatura media de la superficie del Cuadro 6-1 Concentraciones proyectadas de CO2 para los escenarios de emisiones del IEEE |
SITUACION AMBIENTAL INTERNACIONAL | ||||
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Así pues, aunque todos los perfiles de estabilización de la concentración de CO2 analizados podrían evitar, durante el siglo XXI, que se produzcan los niveles más altos de las proyecciones de calentamiento del IEEE (1,4-5,8ºC para el año 2100), debe decirse que en la mayoría de esos perfiles las concentraciones de CO2 continuarían incrementándose más allá del año 2100. Debido a la gran inercia térmica de los océanos (véase la Pregunta 5), se prevé que las temperaturas han de continuar subiendo incluso después de la estabilización de CO2 y de las concentraciones de otros gases de efecto invernadero, aunque más lentamente de lo que se proyecta para el período anterior a la estabilización, disminuyendo posteriormente con el tiempo. Puede ser que tarde muchos siglos en producirse la subida de la temperatura del equilibrio final, que está comprendida entre 1,5 y 3,9ºC por encima de los niveles de 1990 para una estabilización a 450 ppm, y entre 3,5 y 8,7°C por encima de los niveles de 1990 para una estabilización a 1.000 ppm.8 Además, para un objetivo específico de estabilización de la temperatura existe una amplia gama de incertidumbres asociadas con el nivel requerido de estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero .El nivel necesario de estabilización de las concentraciones de CO2 para obtener un objetivo determinado de temperatura también depende de los niveles de otros gases que no sean CO2. Los resultados de la única simulación climática completa que se ha utilizado para analizar los efectos regionales de la estabilización de las concentraciones de CO2 proyectan que los cambios medios de la temperatura regional podrían ser parecidos en su perfil geográfico pero menores en magnitud que los previstos para un escenario de base que suponga un aumento anual de emisiones de CO2 de 1 por ciento desde el año 1990.
Figura 6-2: Los cambios de temperatura con relación al 1990 en: a) el año 2100, y b) en equilibrio, se estiman utilizando una simulación climática sencilla para los perfiles WRE, como en la Figura 6-1. Las estimaciones mínimas y máximas para cada nivel de estabilización suponen una sensibilidad climática de 1,7 y 4,2°C, respectivamente. La línea central es una media de las estimaciones máximas y mínimas. TIE GTI Sección 9.3.3 Para todos estos escenarios, la contribución al calentamiento en equilibrio de otros gases de efecto invernadero y aerosoles es de 0,6ºC para una sensibilidad baja climática y de 1,4ºC para una sensibilidad alta climática. El aumento resultante del forzamiento radiativo es equivalente al que ocurre con un 28 por ciento adicional en las concentraciones finales de CO2. 6.7 Las diferentes pautas temporales de emisiones que producen un nivel común para la estabilización de las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero dan como resultado diferentes pautas temporales del cambio de temperaturas. Para niveles de estabilización de CO2 de 450, 550, 650, y 750 ppm, se han analizado en anteriores informes del IPCC dos grupos de pautas temporales de emisión, a los que se han denominado perfiles S y perfiles WRE.10 Los perfiles WRE permiten en los primeros decenios mayores emisiones que los perfiles S, pero luego exigen menos emisiones en los decenios posteriores, para lograr un nivel de estabilización determinado. Se estima que esta diferencia en la reducción de emisiones en los perfiles WRE ha de reducir los costos de mitigación (véase la Pregunta 7) pero podría tener como resultado un calentamiento inicial más rápido. La diferencia en las proyecciones de temperaturas para los conjuntos de pautas es de 0,2oC o menos en el año 2050, cuando la diferencia sea más marcada. Más allá del 2100, los cambios de temperatura de los perfiles WRE y S convergen. En la Figura 6-1c se comparan las proyecciones de temperaturas para los perfiles S y WRE. 6.8 El nivel del mar y las capas de hielo continuarían respondiendo al calentamiento durante muchos siglos después de que se estabilicen las concentraciones de gases de efecto invernadero (véase la Pregunta 5). La elevación proyectada del nivel del mar debido a la expansión térmica en equilibrio es de 0,5 a 2m para un aumento en concentraciones de CO2 desde el nivel preindustrial de 280 a 560 ppm, y de 1 a 4 m para un aumento de concentraciones de CO2 de 280 a 1.120 ppm. El aumento observado en el siglo XX fue de 0,1 a 0,2 m. La elevación del nivel del mar proyectada sería mayor si se tuviera en cuenta el efecto del aumento de las concentraciones de otros gases de efecto invernadero. Existen otros factores que contribuyen a la elevación del nivel del mar en escalas temporales de siglos a milenios (véase la Pregunta 5). Las simulaciones evaluadas en el TIE predicen una elevación del nivel del mar de varios metros debido a la fusión de las capas de hielo polares (véase la Pregunta 4) y del hielo terrestre incluso para niveles de estabilización de CO2 equivalente a 550 ppm. 6.9 La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para estabilizar su concentración atmosférica podría retrasar y reducir los daños causados por el cambio climático. 6.10 La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (mitigación) podría atenuar las presiones que reciben los sistemas naturales y humanos debido al cambio climático. Si se reduce la velocidad del aumento de la temperatura media mundial y la elevación del nivel del mar, podríamos conseguir más tiempo para la adaptación. Por ello, las acciones de mitigación podrían retrasar y reducir los daños causados por el cambio climático y, por lo tanto, producir unos beneficios ambientales y socioeconómicos. En las respuestas a la Pregunta 7 se evalúan las medidas de mitigación y sus costos asociados. 6.11 Las medidas de mitigación para estabilizar las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero podrían generar mayores beneficios, al reducir los daños. La estabilización en niveles inferiores reduce el riesgo de sobrepasar los umbrales de temperatura en los sistemas biofísicos en que existan. Se estima, por ejemplo, que la estabilización de CO2 en 450 ppm puede producir en el año 2100 un aumento en la temperatura media mundial de unos 0,75-1,25ºC menos de lo proyectado para una estabilización a 1.000 ppm (véase la Figura 6-2). En equilibrio, la diferencia sería de 2- 5ºC. La extensión geográfica del daño o pérdida de los sistemas naturales y el número de sistemas afectados-que aumenta con la magnitud y la velocidad del cambio climático- podrían ser menores a un nivel inferior de estabilización. De forma parecida, a un nivel inferior de estabilización se prevé que la gravedad de los impactos debidos a cambios climáticos extremos sea inferior, que menos regiones sufran impactos netos adversos en el sector comercial, que los efectos agregados mundiales sean menores y que se reduzcan los fenómenos a gran escala y de grandes consecuencias. La Figura 6-3 muestra un resumen de los riesgos y motivos de preocupación asociados con el cambio climático (véase el Recuadro 3-2) junto con las gamas de cambios de la temperatura media mundial en el año 2100 estimadas para los diferentes escenarios. 6.12 Aún no existen unas estimaciones completas y cuantitativas de los beneficios de la estabilización a varios niveles de concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero. Se han realizado avances para entender el carácter cualitativo de los impactos de un cambio climático futuro, pero no se han cuantificado totalmente los impactos que podrían resultar con los diferentes escenarios. Debido a la incertidumbre sobre la sensibilidad climática y sobre las pautas geográficas y estacionales de los cambios de las temperaturas, precipitaciones y otras variables y fenómenos climáticos, no se pueden determinar los impactos del cambio climático únicamente para escenarios específicos de emisiones. También existe una gran incertidumbre sobre los procesos claves y la sensibilidad y las capacidades de adaptación de los sistemas ante los cambios climáticos. Además, algunos impactos como los cambios en la composición y funcionamiento de los sistemas ecológicos, la extinción de especies y cambios en la salud humana, y la disparidad en la distribución de los impactos en diferentes regiones y poblaciones, no se pueden fácilmente expresar en unidades monetarias o de otro tipo. Debido a estas limitaciones, no se han determinado de forma completa los beneficios de las diferentes medidas para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, incluidas las orientadas a estabilizar las concentraciones de estos gases en niveles determinados y, por lo tanto, no se pueden comparar directamente esos beneficios con los costos de la mitigación, a los fines de estimar los efectos económicos netos de dicha mitigación. 6.13 La adaptación es una estrategia necesaria a todas las escalas para complementar los esfuerzos de mitigación del cambio climático. Si ambos elementos se utilizan de forma conjunta, pueden ayudar a alcanzar los objetivos del desarrollo sostenible. 6.14 La adaptación puede servir de complemento a la mitigación, en una estrategia económica para reducir los riesgos derivados del cambio climático. Las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero, incluso la estabilización de sus concentraciones en la atmósfera a bajos niveles, no han de prevenir completamente el cambio climático ni el ascenso del nivel del mar, ni evitar algunos de sus impactos. Como respuesta a los cambios climáticos y a la elevación del nivel del mar se producirán muchas adaptaciones reactivas, y algunas ya han ocurrido. Además, el desarrollo de estrategias de adaptación planificadas para abordar los riesgos y aprovechar de las oportunidades puede servir de complemento a las medidas de mitigación para atenuar los efectos del cambio climático. Sin embargo, la adaptación puede suponer algunos costos, y no siempre se evitan todos los daños. La aplicación de medidas de adaptación junto con medidas de mitigación para reducir los impactos del cambio climático puede ser un enfoque más económico que si ambas se aplicaran de forma independiente. En la Pregunta 3 se evaluaron las posibilidades que ofrece la adaptación para reducir en gran medida muchos de los impactos adversos del cambio climático. Como existen gamas imbricadas de aumentos de la temperatura mundial asociados con los diferentes niveles de estabilización (véase la Figura 6-1c), hay varias opciones para adaptación que son apropiadas para cualquier gama de niveles de estabilización. Si se mejoran los conocimientos, es posible reducir las incertidumbres asociadas con los niveles particulares de estabilización y la identificación de estrategias de adaptación apropiadas.
Figura 6-3: Los riesgos de daños provocados por el cambio climático se reducirían con la estabilización de las concentraciones de CO2. Se muestran los riesgos de impactos adversos debidos al cambio climático para diferentes magnitudes de aumento de la temperatura media mundial, utilizándose el aumento de la temperatura media mundial como dato para representar la magnitud del cambio climático. Las estimaciones del aumento de la temperatura media mundial para el año 2100 con relación al año 1990 se muestran a la derecha de la figura para los escenarios que producirían una estabilización de las concentraciones atmosféricas del CO2 y para el conjunto completo de proyecciones del IEEE. Muchos riesgos asociados con un calentamiento por encima de 3,5º C para el año 2100 se evitarían con la estabilización de las concentraciones de CO2 a un nivel igual o inferior a 1.000 ppm. La estabilización a un nivel inferior reduciría aún más los riesgos. El color blanco indica impactos o riesgos neutros o pequeños (positivos o negativos); el amarillo denota impactos negativos en algunos sistemas o pequeños riesgos; y el rojo se emplea para impactos o riesgos negativos más extendidos y/o de mayor magnitud. La evaluación de los efectos o riesgos tiene en cuenta sólo la magnitud del cambio y no su velocidad. El aumento de la temperatura media mundial se utiliza como dato para representar la magnitud del cambio climático, pero los impactos estarían en función de la magnitud y velocidad de los cambios regionales y mundiales en el clima medio, la variabilidad climática y los fenómenos climáticos extremos, las condiciones sociales y económicas, y las medidas de adaptación, entre otros factores. 6.15 Los problemas y costos de la adaptación se pueden disminuir con la mitigación del cambio climático. La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero podría reducir la magnitud y velocidad de los cambios a los que es preciso adaptarse, lo que posiblemente incluye cambios en la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos. Cuanto más pequeños sean los cambios a los que se exponen los sistemas, y menor sea la velocidad de aumento de la tensión, habrá más tiempo para la adaptación y menos se necesitará modificar las prácticas actuales para soportar la variabilidad y los extremos climáticos (véase la Pregunta 3). Si se hacen esfuerzos más activos de mitigación, menores serán los costos de adaptación para lograr un nivel de eficacia específico. 6.16 Las medidas mitigación y adaptación, si se diseñan correctamente, pueden impulsar los objetivos del desarrollo sostenible. Tal como se ha descrito en la Pregunta 3, los riesgos asociados con el cambio climático pueden debilitar el progreso hacia el desarrollo sostenible (por ejemplo, daños producidos por fenómenos climáticos extremos, escasez y degradación del agua, problemas asociados con el suministro de alimentos y hambre, degradación de las tierras, y deterioro de la salud humana). Al disminuir estos riesgos, las políticas de adaptación y mitigación del cambio climático pueden mejorar las perspectivas del desarrollo sostenible. 6.17 Se proyecta que el cambio climático tenga diferentes efectos tanto dentro de un país determinado como entre distintos países. El reto del cambio climático plantea un tema de equidad muy importante. Las presiones provocadas por el cambio climático pueden agravar las desigualdades entre los países desarrollados y los en desarrollo; si se reducen estas presiones gracias a la mitigación y mejora de la capacidad de adaptación, es posible atenuar las desigualdades. Se estima que los habitantes de los países en desarrollo, especialmente los más pobres, son más vulnerables al cambio climático que los habitantes de los países desarrollados (véase la Pregunta 3). 6.18 La reducción de la velocidad del calentamiento y de la elevación del nivel del mar y el incremento de la capacidad para adaptarse al cambio climático podrían redundar en beneficio de todos los países, especialmente los países en desarrollo. La reducción y freno del cambio climático también puede promover la equidad entre las generaciones. Las emisiones producidas durante la generación actual van a afectar a muchas generaciones futuras debido a la inercia del sistema climático atmosférico-oceánico y a los efectos a veces irreversibles del cambio climático sobre el medio ambiente. En general, se prevé que las generaciones futuras sean más prósperas, instruidas e informadas, más avanzadas tecnológicamente que la generación actual y, por lo tanto, que en muchos respectos sean más capaces de adaptarse. Pero los cambios que se produzcan en los decenios venideros se han de acumular, y algunos de ellos podrían alcanzar proporciones que pongan a prueba la capacidad de muchas sociedades para soportarlos. En el caso de los efectos irreversibles, como la extinción de especies o la pérdida de ecosistemas únicos, no existen respuestas de adaptación para remediarlos. La mitigación del cambio climático también podría reducir los riesgos que presuponen para las generaciones futuras las actividades de la generación actual. |
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Pregunta 7 ¿Qué se conoce sobre las posibilidades, los costos y beneficios y el marco temporal para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero? ¿Cuáles serían los costos sociales y económicos y las consecuencias, en términos de equidad, de las opciones sobre políticas y medidas, y de los mecanismos del Protocolo de Kyoto que se deberían considerar para abordar los cambios climáticos a nivel regional y mundial? ¿Qué opciones de investigación y desarrollo, inversiones y otras políticas se podrían considerar como las más eficaces para mejorar el desarrollo e implementación de tecnologías para hacer frente al cambio climático? ¿Qué tipos de opciones económicas y políticas se podrían considerar para superar los obstáculos actuales y potenciales, y para estimular la transferencia de tecnología de los sectores públicos y privados y su implantación en diferentes países, y qué efectos tendrían sobre las emisiones proyectadas? ¿Cómo afectaría la aplicación oportuna de las opciones indicadas a los costos y beneficios asociados y a las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero en el próximo siglo, o incluso después? 7.1 Esta pregunta se centra en las posibilidades y los costos de medidas de mitigación a corto y a largo plazo. En las Preguntas 5 y 6 se abordan la cuestión de los beneficios primarios de la mitigación (los costos y daños evitados gracias a la atenuación del cambio climático), y en esta respuesta y en la respuesta a la Pregunta 8 se tratan los beneficios secundarios de esa mitigación. Esta respuesta describe una serie de factores que contribuyen a importantes discrepancias e incertidumbres en las estimaciones cuantitativas sobre los costos de las opciones de mitigación. El SIE describe dos tipos de estudios para la estimación de los costos: el enfoque de abajo arriba, que a menudo evalúa los costos y potenciales a corto plazo, y se desarrolla a partir de evaluaciones de tecnologías y sectores específicos; y el enfoque de arriba abajo, que parte de relaciones macroeconómicas. Estos dos enfoques producen diferencias en la estimación de costos, que se han corregido hasta cierto punto desde la labor del SIE. La respuesta que se muestra a continuación informa sobre las estimaciones de costos para ambos enfoques a corto plazo, y para el enfoque de arriba abajo a largo plazo. En primer lugar se tratan las opciones de mitigación y su potencial de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y secuestro de carbono. A continuación se muestran los costos para lograr la reducción de emisiones que permita cumplir con las restricciones de emisiones a corto plazo, los objetivos para la estabilización a largo plazo, y el calendario de reducciones para alcanzar dichos objetivos. Por último, en la respuesta se abordan los problemas de equidad asociados con la mitigación del cambio climático. Posibilidades, obstáculos, oportunidades, políticas y costos de la reducción a corto plazo de las emisiones de gases de efecto invernadero 7.2 Existe un importante potencial tecnológico y biológico para la mitigación a corto plazo. 7.3 Desde el SIE se ha realizado un importante progreso tecnológico en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, y dicho progreso ha sido más rápido de lo que se había anticipado. Se están haciendo avances en una amplia gama de tecnologías en e diferentes tapas de desarrollo-por ejemplo, la introducción en el mercado de turbinas eólicas; la rápida eliminación de gases que son subproductos industriales, como el N2O resultante de la producción de ácido adípico y los perfluorocarbonos a partir de la producción de aluminio; coches con motores híbridos eficientes; el desarrollo de la tecnología de células energéticas; y la demostración del almacenamiento subterráneo de CO2. Entre las opciones tecnológicas para la reducción de emisiones figura la mejor eficiencia de dispositivos para los usuarios finales y las tecnologías de conversión energética, la adopción de tecnologías energéticas con un consumo muy bajo o nulo de carbono, la mejora de la gestión energética, la reducción de las emisiones de gases y subproductos industriales, y la retirada y almacenamiento de carbono. El Cuadro 7-1 resume los resultados de muchos estudios sectoriales, sobre todo a nivel regional, nacional y de proyecto, y algunos a nivel mundial, que nos ofrecen unas estimaciones de las reducciones potenciales de emisiones de gases de efecto invernadero para el marco cronológico 2010 y 2020. 7.4Los bosques, las tierras agrícolas y otros ecosistemas terrestres ofrecen muchas posibilidades de mitigación del carbono. La conservación y secuestro de carbono, aunque no necesariamente con carácter permanente, pueden dar tiempo para que se desarrollen y pongan en práctica otras medidas. La mitigación biológica puede producirse mediante tres estrategias: a) la conservación de los yacimientos de carbono ya existentes, b) el secuestro mediante un aumento de la capacidad de los yacimientos de carbono13 y c) el uso de productos biológicos obtenidos de manera sostenible (por ejemplo, la madera como sustituto de productos en la industria de laconstrucción que precisan una gran cantidad de energía y la biomasa como sustituto de los combustibles fósiles). La conservación de los yacimientos de carbono amenazados puede ayudar a evitar emisiones, si se previenen las fugas, pero sólo será sostenible cuando se hayan abordado las fuerzas socioeconómicas que impulsan la deforestación y la pérdida de otros yacimientos de carbono. El secuestro refleja la dinámica biológica del crecimiento, que a menudo comienza lentamente, para pasar a un punto máximo antes de decaer durante decenios o siglos. Las posibilidades de las opciones biológicas para la mitigación se sitúan en el orden de 100 Gt C (acumulado) para el año 2050, lo que es equivalente a un 10 a 20 por ciento de las emisiones proyectadas provenientes de combustibles fósiles durante ese mismo período, aunque existen grandes incertidumbres en relación con estas cifras. La consecución de este potencial depende de la disponibilidad de tierras y agua, además de la rapidez con que se incorporen prácticas de gestión de dichas tierras. Las mayores posibilidades para la mitigación biológica del carbono atmosférico se dan en las regiones tropicales y subtropicales. |
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7.5 Si se quiere aprovechar las oportunidades, entre las que figuran tecnologías y medidas para la reducción de gases de efecto invernadero, se tendrá que aplicar medidas de política para superar los obstáculos. 7.6 Para que la aplicación de las opciones para la mitigación de gases de efecto invernadero sea satisfactoria se deberán superar los obstáculos técnicos, económicos, políticos, culturales, sociales, de comportamiento y/o institucionales que impiden aprovechar completamente las oportunidades tecnológicas, económicas y sociales de dichas opciones(véase la Figura 7-1).Las oportunidades potenciales de mitigación y los tipos de obstáculo varían según las regiones, los sectores y el tiempo. La mayoría de los países se podrían beneficiar de formas innovadoras de financiación, aprendizaje social, innovación, reformas institucionales, la supresión de obstáculos comerciales y la erradicación de la pobreza. Esto se debe a la gran variación en la capacidad de mitigación. La población pobre de cualquier país cuenta con limitadas oportunidades para la incorporación de tecnologías o cambios en su comportamiento social, sobre todo si no forman parte de la economía monetaria. La mayoría de los países se podrían beneficiar de formas innovadoras de financiación, reformas institucionales, y la supresión de obstáculos comerciales. Además, las oportunidades futuras dependen principalmente, en los países industrializados, de la eliminación de obstáculos sociales y de comportamiento; en los países con economías en transición, de la racionalización de precios; y en países en desarrollo, de la racionalización de precios, unida a un mayor acceso a datos e información, la disponibilidad de tecnologías avanzadas y de recursos financieros, y el desarrollo de la formación y las capacidades. Sin embargo, en un país determinado, la supresión de cualquier combinación de obstáculos puede crear oportunidades. 7.7 Las respuestas nacionales a los cambios climáticos pueden ser más eficaces si en la práctica adoptan la forma de una serie de instrumentos políticos para limitar o reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero. Estos instrumentos políticos nacionales pueden consistir-según las circunstancias nacionales- en impuestos sobre emisiones/carbono/energía, permisos comercializables o no comercializables, políticas sobre el uso de las tierras, concesión y/o eliminación de subvenciones, sistemas de depósitos/devoluciones, normas de tecnología o rendimiento, obligaciones de una combinación de energía, la prohibición de productos, acuerdos voluntarios, etiquetado ecológico, gasto e inversión por parte del gobierno, y apoyo a la investigación y el desarrollo (I y D).La documentación sobre este tema no da en general ninguna preferencia a un instrumento político en particular. 7.8 Las medidas coordinadas entre países y sectores pueden ayudar a reducir los costos de mitigación, al abordar las cuestiones de competitividad, los posibles conflictos con normas del comercio internacional y las fugas de carbono. Un grupo de países que desee limitar sus emisiones colectivas de gases de efecto invernadero podría acordar la aplicación de instrumentos internacionales bien diseñados. Los instrumentos evaluados en el GTIII TIE, y que se desarrollan en el Protocolo de Kyoto, son el comercio de derechos de emisiones, la aplicación conjunta (JI), y el Mecanismo para un desarrollo limpio (CDM). Otros instrumentos internacionales también evaluados en el GTIII TIE incluyen los impuestos coordinados o armonizados sobre emisiones/carbono/energía, normas sobre tecnologías o productos, acuerdos voluntarios con los sectores industriales, transferencias directas de recursos financieros y tecnología, y la creación coordinada de condiciones favorables (por ejemplo la reducción de subvenciones para combustibles fósiles). Hasta la fecha sólo se han tenido en cuenta algunos de estos mecanismos en algunas regiones. 7.9 La transferencia de tecnologías entre países y regiones podría ampliar el abanico de opciones a nivel regional. Las economías de escala y aprendizaje podrán reducir el costo de su incorporación. 7.10 Una capacidad humana y organizativa adecuada en cada etapa puede aumentar el flujo y la calidad de la tecnología que se transfiere tanto dentro como entre los países. La transferencia de tecnologías ambientalmente apropiadas se ha llegado a percibir como un elemento esencial en las estrategias mundiales para lograr el desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático. La disponibilidad local de conocimientos técnicos, empresariales, de gestión y normativos puede mejorar el flujo de capital internacional, ayudando a la promoción de transferencias tecnológicas. Los conocimientos técnicos se mejoran con la creación de competencias en servicios asociados, conocimientos y experiencia organizativa y una mejora de la capacidad para formular y hacer cumplir las normas. El fomento de capacidad es un proceso constante que necesita seguir el ritmo de la evolución de las opciones de mitigación a medida que respondan a cambios tecnológicos y técnicos. 7.11 Con unas políticas económicas positivas, unos marcos normativos, y con transparencia y estabilidad política, los gobiernos pueden crear el entorno propicio para la transferencia de tecnología en los sectores público y privado. A un macronivel, se pueden considerar medidas como la reforma del sistema jurídico, la protección de los derechos de propiedad intelectual, mercados abiertos y competitivos, la reducción de la corrupción, disuasión de prácticas empresariales restrictivas, la reforma de créditos a la exportación, el seguro de riesgo político, la reducción de la asistencia condicionada, el desarrollo de infraestructuras físicas y de comunicaciones, y la mejora de la estabilidad macroeconómica. A niveles sectorial y de proyecto, las medidas podrían consistir en la racionalización de los precios de combustibles y electricidad, la reforma institucional del sector energético, la mejora de la titularidad de las tierras, procesos transparentes para la aprobación de proyectos, la garantía que se evaluarán las necesidades locales en tecnología y el impacto social de estas tecnologías, iniciativas transnacionales de investigación y desarrollo sobre tecnologías innovadoras, y programas de demostración. 7.12 La transferencia efectiva de tecnologías se ve favorecida por la constitución de redes entre partes interesadas privadas y públicas, y un enfoque centrado en productos y técnicas con múltiples ventajas secundarias que satisfagan o se adapten a las necesidades y prioridades de desarrollo local. Los sistemas nacionales de innovación (NSI) pueden contribuir a este objetivo mediante actividades como a) el fortalecimiento de las instituciones educativas; b) el acopio, evaluación y difusión de información técnica, comercial, financiera y jurídica; c) la evaluación de tecnologías, proyectos de demostración y servicios de divulgación; d) el apoyo a las organizaciones de mercado intermediarias; y e) mecanismos innovadores de financiación. El aumento de los flujos de ayuda nacional y multilateral puede ayudar a movilizar y multiplicar los recursos financieros adicionales, incluida la ayuda oficial para el desarrollo, en apoyo de las actividades de los NSI. 7.13 En los países participantes, un aumento de la cooperación internacional, por ejemplo, el comercio de derechos de emisiones14 y la transferencia tecnológica, reducirá los costos de mitigación. 7.14 Un gran número de estudios apoyados en enfoques de arriba abajo y de abajo arriba (véanse las definiciones en el Recuadro 7-1) informan sobre los costos de la mitigación de los gases de efecto invernadero. Las estimaciones sobre los costos de limitación de emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de combustibles fósiles varían bastante y dependen de las metodologías elegidas, las hipótesis subyacentes, los escenarios de emisiones, los instrumentos políticos, el año del informe y otros criterios. 7.15 Los estudios de abajo arriba indican que existen unas importantes oportunidades de mitigación a bajo costo. Según los estudios de base hacia arriba (véase el Recuadro 7-1) sobre tecnologías y sectores específicos, la mitad de esa reducción potencial de emisiones se podría lograr para el año 2020, con beneficios directos (energía ahorrada) que sobrepasan los costos directos (capital neto, costos de explotación y mantenimiento); la otra mitad se lograría a un costo neto directo de hasta USD 100 por t Ceq (a precios de 1998). Sin embargo, por razones que se describen a continuación, el potencial obtenido puede ser diferente. Estas estimaciones de costos netos directos se realizan utilizando unos tipos de descuento comprendidos entre el 5 y el 12 por ciento (comparables con los tipos de descuento del sector público). La tasa de rendimiento interna privada varía enormemente, y es a menudo mucho mayor, lo que afecta el ritmo de incorporación de estas tecnologías por parte de entidades privadas. niveles del año 2000 en el período 2010-2020, con los costos directos netos estimados. La consecución de estos niveles de reducción supone costos adicionales de aplicación, que en algunos casos pueden ser enormes, así como la posible necesidad de políticas de apoyo, un aumento de investigación y desarrollo, una transferencia eficaz de tecnología y la superación de otros tipos de obstáculos. Los diferentes estudios mundiales, regionales, nacionales, sectoriales y de proyectos evaluados en el GTII TIE tienen diferente alcance y parten de diferentes hipótesis. No existen estudios realizados para cada sector y región.
7.16 Las estimaciones de costos basadas en análisis de abajo arriba comunicados hasta la fecha sobre la mitigación biológica varían en gran medida y no toman en cuenta todos los elementos de importancia en esos costos. Las estimaciones de costos que utilizan los análisis de abajo arriba realizados hasta la fecha sobre mitigación biológica varían enormemente desde USD 0,1 hasta USD 20 por t C en varios países tropicales y de USD 20 a USD 100 por t C en países no tropicales. Los métodos de análisis financiero y del cálculo del carbono no han podido compararse. Además, en muchos casos, los cálculos de costos no abarcan, entre otras cosas, los costos infraestructurales, los tipos de descuento apropiados, la vigilancia, los costos de la recopilación y aplicación de datos, los costos de oportunidad de tierras y mantenimiento, y otros costos recurrentes, que a menudo se han excluido o pasado por alto. La parte inferior de la gama se ha evaluado con una tendencia a la baja, aunque nuestros conocimientos y el tratamiento de los costos están mejorando con el tiempo. Las opciones para mitigación biológica pueden reducir o incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero que no son CO2. 7.17 Las proyecciones de los costos de reducción de emisiones que suponen las opciones políticas a corto plazo aplicadas sin comercio de derechos de emisiones del Anexo B para alcanzar un objetivo de emisiones de CO2 a corto plazo, tal y como informan varias simulaciones15 de la economía mundial (simulaciones de arriba abajo), varían entre las diferentes regiones (tal y como muestran las líneas marrones en la Figura 7-2a para zonas del Anexo II y el Cuadro 7-3a). Los motivos de la diferenciación entre las simulaciones dentro de una región determinada radican en las distintas hipótesis adoptadas sobre el crecimiento futuro del PIB y los cambios en coeficiente de utilización del carbono y de la energía (diferentes vías de desarrollo socioeconómico). Lo mismo se puede decir de las diferencias entre regiones. Estas simulaciones parten de la base que los instrumentos políticos nacionales son eficientes y coherentes con los instrumentos políticos internacionales. Es decir, suponen que dentro de cada región se realizan las reducciones mediante el empleo de mecanismos de mercado (como límites y comercio). En la medida en que las regiones emplean una combinación de mecanismos de mercado y políticas de mando y control, es probable que los costos sean mayores. Por otra parte, la inclusión de sumideros de carbono, gases de efecto invernadero que no son CO2, cambios técnicos inducidos, beneficios secundarios, o reciclado de ingresos con una orientación específica podrían reducir los costos 7.18 Las simulaciones utilizadas en este estudio muestran que los mecanismos de Kyoto son importantes para controlar los riesgos de altos costos en determinados países y, por lo tanto, podrían servir de complemento a los mecanismos de política nacionales y minimizar los riesgos de impactos internacionales poco equitativos. Por ejemplo, las líneas marrones y azules en la Figura 7-2b y en el Cuadro 7-3b muestran que los costos marginales nacionales para alcanzar los objetivos de Kyoto oscilan entre USD 20 y USD 600 por t C, sin comercio de derechos de emisión del Anexo B, y entre USD 15 y USD 150 por t C con ese comercio, respectivamente. Cuando se realizaron estos estudios, la mayoría de las simulaciones no incluían los sumideros, los gases de efecto invernadero que no eran CO2, el Mecanismo para un desarrollo limpio, opciones de costos negativos, beneficios secundarios, o reciclado de ingresos con orientación específica, que reducen los costos estimados. Por otra parte, estas simulaciones se basan en hipótesis que subestiman los costos, porque suponen un uso completo del comercio de derechos de emisiones sin costos de transacción, tanto dentro como entre países del Anexo B, y que las medidas de mitigación sean perfectamente eficientes y que las economías empiecen a ajustarse entre 1990 y 2000 a la necesidad de cumplir con los objetivos de Kyoto. Las reducciones de costo provenientes del comercio de derechos del Anexo B dependerán de los detalles de la aplicación, incluida la compatibilidad de los mecanismos nacionales e internacionales, las limitaciones, y los costos de transacción. Lo siguiente revela las amplias variaciones en el cambio del PIB estimado para los países del Anexo B: Para países del Anexo II, los estudios de simulación citados muestran reducciones del el PIB, en relación con los niveles proyectados para el año 2010. La Figura 7-2 indica que, sin comercio de derechos de emisiones por partes de los países del Anexo B, las pérdidas oscilan entre un 0,2 y un 2 por ciento del PIB. Con dicho comercio, las pérdidas oscilan entre un 0,1 y un 1 ciento del PIB. Los estudios nacionales, que exploran un conjunto más diverso de conjuntos de medidas de política y tienen en cuenta circunstancias nacionales específicas, varían incluso más. Para la mayoría de los países con economías en transición, los efectos en el PIB varían entre un aumento insignificante y de varios puntos porcentuales, lo que refleja oportunidades para mejorar la eficiencia energética que no existen para los países del Anexo II. Suponiendo una mejora drástica de la eficiencia energética y/o una recesión económica constante en algunos países, las cantidades atribuidas pueden exceder las emisiones proyectadas en el primer período de compromiso. En este caso, las simulaciones muestran un aumento del PIB debido a ingresos provenientes del comercio de cantidades asignadas. Sin embargo, para algunas economías en transición, la aplicación del Protocolo de Kyoto ha de tener en el PIB un impacto similar al de los países del Anexo II. 7.19 Las limitaciones de emisiones en países del Anexo I tienen impactos indirectos bien establecidos16, aunque variados, sobre los países que no forman parte del Anexo I. Los países exportadores de petróleo no incluidos en el Anexo I: Los análisis indican reducciones en el PIB proyectado y en los ingresos proyectados de los países exportadores de petróleo que no forman parte del Anexo I. El estudio que muestra los costos más bajos indica una reducción del 0,2 por ciento del PIB proyectado, sin comercio de emisiones, y menos del 0,05 por ciento del PIB proyectado, con comercio de emisiones de países del Anexo B en el año 2010.17 El estudio que muestra los costos más altos indica para el mismo año una reducción del 25 por ciento de los ingresos proyectados por petróleo sin comercio de derechos de emisiones, y un 13 por ciento de los ingresos por petróleo proyectados con ese comercio en países del Anexo B en el año 2010 (véase el Cuadro 7-3c). Estos estudios no toman en cuenta otras políticas y medidas18 distintas al comercio de emisiones entre países del Anexo B, que podrían disminuir los impactos en países que no forman parte del Anexo I y que son exportadores de petróleo y, por lo tanto, tenderán a sobrestimar tanto los costos a estos países y los costos generales. Los impactos sobre estos países se pueden reducir aún más si se retiran las subvenciones a los combustibles fósiles, se reestructuran los impuestos sobre energía para que reflejen el contenido de carbono, se aumentan el empleo de gas natural, y se diversifican las economías de países exportadores de petróleo no incluidos en el Anexo I. Otros países que no forman parte del Anexo I pueden verse afectados de forma adversa por la reducción de la demanda de sus exportaciones a países de la OCDE, y por la subida de los precios de productos que se deben importar y precisan una gran cantidad de carbono para su fabricación y otros productos que deseen continuar importando. Estos países se pueden beneficiar de la reducción en los precios de los combustibles, del aumento de las exportaciones de productos que precisan una gran cantidad de carbono para su fabricación, y de la transferencia de conocimientos y tecnologías que no perjudican el medio ambiente. El balance neto para un país específico depende de cuál de estos factores domina. Dadas esta complejidad, la división entre ganadores y perdedores permanece incierta.Fuga de carbono: El posible traslado de algunas industrias que precisan una gran cantidad de carbono a países no incluidos en el Anexo I y los efectos más amplios sobre los flujos de emisiones como respuesta a las fluctuaciones de los precios pueden producir una fuga del orden de un 5-20 por ciento.19 Las exenciones (por ejemplo, para las industrias que precisan una gran cantidad de carbono) hacen poco probables las estimaciones simuladas de fugas de carbono más elevadas, pero podrían elevar los costos agregados. La transferencia de tecnologías ambientalmente racionales y de experiencia y conocimientos puede reducir las fugas y, especialmente a largo plazo, puede incluso compensar con creces dichas fugas. 7.20 Es posible limitar algunas fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero a un costo social neto nulo o incluso negativo, en la medida en que las políticas pueden aprovechar las oportunidades de medidas "útiles en todo caso". Esto puede lograrse suprimiendo las imperfecciones del mercado, tomando en cuenta los beneficios secundarios (véase la Pregunta 8), y utilizando el reciclado de ingresos para financiar las reducciones de impuestos distorsionantes ("doble dividendo"). Imperfecciones del mercado: La corrección de los fallos existentes en el mercado o a nivel institucional, así como de otros obstáculos que impiden la adopción de medidas para la reducción económica de las emisiones puede ayudar a reducir los costos privados, en relación con las prácticas actuales. Puede también reducir los costos privados generales. Beneficios secundarios: Las medidas de mitigación del cambio climático tendrán repercusiones en otras cuestiones de la sociedad. Por ejemplo, la reducción de las emisiones de carbono dará muchas veces como resultado una disminución simultánea en la contaminación atmosférica a nivel local y regional. Es probable que las estrategias de mitigación también afecten al transporte, la agricultura, las prácticas en el uso de las tierras y la gestión de residuos y otros asuntos sociales, como el empleo y la seguridad energética. Sin embargo, no todos los efectos han a ser positivos; una cuidadosa selección de políticas y un buen diseño pueden garantizar mejor unos efectos positivos y minimizar los efectos negativos. En algunos casos, la magnitud de los beneficios secundarios de la mitigación se puede comparar con los costos de las medidas de mitigación, añadiendo el potencial de las medidas "útiles en todo caso", si bien las estimaciones son difíciles de hacer y varían enormemente. Doble dividendo: Algunos instrumentos (como los impuestos o las subastas de permisos) proporcionan ingresos para el gobierno. Esos ingresos, si se utilizan para financiar la reducción de impuestos distorsionantes existentes ('reciclado de ingresos'), disminuyen los costos económicos de la reducción de gases de efecto invernadero. La magnitud de esta compensación depende de la estructura fiscal existente, el tipo de reducción fiscal, las condiciones del mercado de trabajo y el método de reciclado. En algunas circunstancias, es posible que los beneficios económicos puedan sobrepasar los costos de mitigación. Posibilidades, obstáculos, oportunidades, políticas y costos de la estabilización de las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero a largo plazo 7.21 El costo de la estabilización depende del objetivo y de la vía elegida en materia de emisiones. 7.22 No existe una única vía para la reducción de las emisiones en el futuro, y los países y regiones tendrán que elegir sus propias vías. La mayor parte de los resultados de las simulaciones indican que con las opciones tecnológicas conocidas20 se podría lograr una amplia gama de niveles de estabilización atmosférica de CO2, como 550 ppmv, 450 ppmv, o incluso por debajo de estas cifras en los próximos 100 años o incluso más, pero su aplicación podría precisar unos cambios socioeconómicos e institucionales. Para lograr una estabilización a estos niveles, los escenarios indican la necesidad de una reducción muy importante de las emisiones mundiales de carbono por unidad de PIB de los niveles de 1990. En el caso del sector energético, que es esencial, casi todos los escenarios de estabilización y mitigación de concentraciones de gases de efecto invernadero se caracterizan por la introducción de tecnologías eficientes para el uso y abastecimiento de energía, así como de energías con un coeficiente bajo o nulo de carbono. Sin embargo, ninguna opción tecnológica permitirá por sí sola lograr todas las reducciones de emisiones necesarias para la estabilización. Las opciones de reducción basadas en fuentes que no consumen energía o en gases de efecto invernadero que no son CO2 ofrecen también muchas posibilidades para la reducción de emisiones. 7.23 El desarrollo y la difusión de una nueva tecnología económicamente competitiva y ambientalmente racional puede reducir en gran medida los costos de la estabilización de las concentraciones en un nivel determinado. Un gran número de investigadores han estudiado las consecuencias del desarrollo y la difusión de la tecnología en los costos de la consecución de niveles alternativos de estabilización. La principal conclusión ha sido que los costos de la mitigación de emisiones dependen esencialmente de la capacidad para desarrollar y aplicar nuevas tecnologías. El valor de la difusión satisfactoria de la tecnología parece muy elevado, y depende de la magnitud y la oportunidad de las medidas de mitigación de las emisiones, el escenario de referencia adoptado, y la competitividad económica de la tecnología. 7.24 La vía elegida para la estabilización puede ser tan importante para la determinación de los costos de mitigación como los propios niveles de estabilización. Las simulaciones económicas realizadas desde el SIE indican que la transición gradual a corto plazo desde los sistemas actuales energéticos del mundo hacia una economía que emita menos carbono minimiza los costos asociados con el retiro prematuro de una inversión en capital existente. También deja tiempo para invertir en el desarrollo y la difusión de tecnología, y puede reducir el riesgo de 'quedare encerrado' con la adopción de las primeras versiones de tecnologías con bajo nivel de emisiones, que se perfeccionan con gran rapidez. En cambio, si se toman medidas más rápidas a corto plazo, ello podría dar más flexibilidad para avanzar hacia la estabilización, disminuir los riesgos humanos y ambientales, y los costos asociados con los cambios proyectados en el clima, disminuir los riesgos humanos y ambientales asociados con unos cambios climáticos rápidos y, al mismo tiempo, minimizar las consecuencias potenciales de la inercia en los sistemas climáticos y ecológicos (véase la Pregunta 5). También puede estimular un despliegue más rápido de las tecnologías existentes con un bajo nivel de emisiones y crear importantes incentivos a corto plazo para futuros cambios tecnológicos que puedan ayudar a reducir los riesgos de 'quedar encerrado' en tecnologías con un alto coeficiente de carbono. Podría además ofrecer más margen para establecer metas más estrictas, si pareciera conveniente a la luz de la evolución de los conocimientos científicos. 7.25 Los estudios sobre economía, con una escala temporal de un siglo, permiten estimar que los costos de mitigación para la estabilización de las concentraciones de CO2 en la atmósfera aumenten a medida que disminuyan los niveles de concentración para la estabilización. Las diferentes pautas de referencia que se utilicen pueden tener gran influencia en los costos absolutos. Si bien cuando se pasa de un nivel de concentración de 750 a 550 ppmv para la estabilización el aumento en los costos es moderado, dichos costos son mayores cuando se pasa de 550 a 450 ppmv (véase la Figura 7-3) a menos que las emisiones en los escenarios de referencia sean muy bajas (véase la Figura 7-4). Aunque las previsiones de las simulaciones indican que las vías mundiales de crecimiento a largo plazo del PIB no se van a ver afectadas en gran medida por las medidas de mitigación tendientes a la estabilización, no muestran las variaciones mayores que tienen lugar en períodos más breves, ni en regiones o sectores determinados. Estos estudios no incorporan el secuestro de carbono ni examinan los posibles efectos de metas más ambiciosas en el cambio tecnológico inducido. Los costos asociados con cada nivel de concentración dependen de numerosos factores, entre los que figuran el tipo de descuento, la distribución de las reducciones de emisiones en el tiempo, las políticas y medidas empleadas, y sobre todo, la elección del escenario de referencia. En los escenarios que se centran en el desarrollo sostenible local y regional, los costos globales de la estabilización a un nivel determinado son mucho más bajos que en otros escenarios. Además, el problema de la incertidumbre asume una importancia creciente cuando se amplía el marco cronológico. 7.26 La investigación y desarrollo sobre energía y aprendizaje social pueden contribuir al flujo y la adopción de mejores tecnologías en materia de energía a lo largo del siglo XXI. 7.27 Los escenarios basados en emisiones más bajas precisan diferentes modelos de desarrollo de los recursos energéticos, y más investigación y desarrollo en materia de energía para apoyar la aceleración del desarrollo y aplicación de tecnologías energéticas adecuadas y ambientalmente racionales. Es prácticamente seguro que las emisiones de CO2 debidas a la combustión de combustibles fósiles tengan una influencia dominante en las tendencias de las concentraciones atmosféricas de CO2 durante el siglo XXI. Según los datos sobre recursos evaluados en el TIE, puede haber durante el siglo un cambio en la combinación energética y la introducción de nuevas fuentes de energía. Los recursos de combustibles fósiles no limitarán las emisiones de carbono durante el siglo XXI (véase la Figura 7-5). El carbono en las reservas convencionales de petróleo y gas que se han descubierto hasta la fecha es mucho menor que el conjunto de emisiones asociadas con la estabilización de CO2 a niveles de 450 ppmv o incluso más.La combinación energética y las inversiones y tecnologías asociadas que se elijan-ya sean en el sentido de la explotación de los recursos petrolíferos y de gases no convencionales, o de una tecnología basada en fuentes de energía no fósiles, o fósiles pero con captura y almacenamiento de carbono-ha de determinar si, y a qué nivel y costo, se pueden estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero. 7.28 La disminución de gastos en investigación y desarrollo de energías es incompatible con el objetivo de la aceleración del desarrollo y la aplicación de tecnologías avanzadas desde el punto de vista energético. Los gastos en I y D de energías dedicados por gobiernos del Anexo II aumentaron en gran medida después de la subida del precio del petróleo a partir de 1970, pero en conjunto descendieron en términos reales desde principios del decenio de 1980. En algunos países la reducción ha sido de hasta un 75 por ciento. Ha aumentado el apoyo a la investigación y desarrollo y los proyectos de conservación de la energía y energía renovable. Sin embargo, otras interesantes tecnologías energéticas relacionadas con el cambio climático, como, por ejemplo, la biomasa comercial y la captura y el almacenamiento de carbono, ocupan todavía un lugar poco importante en la cartera de I y D para energía. 7.29 El aprendizaje social y la innovación y los cambios en las estructuras institucionales podrían contribuir a la mitigación del cambio climático. Los cambios en las normas colectivas y en el comportamiento individual pueden tener unos importantes efectos sobre las emisiones de los gases de efecto invernadero, pero tienen lugar dentro de un complejo entorno institucional, normativo y jurídico. Varios estudios sugieren que los sistemas actuales de incentivos pueden fomentar pautas de producción y consumo con un elevado coeficiente de recursos, con el consiguiente aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores (por ejemplo, el transporte y la vivienda). A más corto plazo, existen oportunidades para influir en los comportamientos de los individuos y las organizaciones a través de innovaciones sociales. A más largo plazo, dichas innovaciones, en combinación con el cambio tecnológico, pueden mejorar aún más el potencial socioeconómico, sobre todo si las preferencias y las normas culturales se desplazan hacia comportamientos que precisen menores emisiones y fomenten el desarrollo sostenible. Estas innovaciones a menudo tropiezan con cierta resistencia, lo que se puede resolver fomentando una mayor participación del público en la adopción de decisiones. Ello puede contribuir a nuevos enfoques de la sostenibilidad y la equidad. Integración de las perspectivas a corto y largo plazo 7.30 La adopción de decisiones sobre el cambio climático es un proceso secuencial que se desarrolla en condiciones de incertidumbre. En cualquier momento la adopción de decisiones conlleva ponderar los riesgos de tomar medidas insuficientes o excesivas.
7.31 El desarrollo de una estrategia prudente de gestión del riesgo incluye considerar cuidadosamente las consecuencias (ambientales y económicas), su probabilidad, y la actitud de la sociedad hacia el riesgo. Es probable que esto último varíe de un país a otro, e incluso de una generación a otra. Por lo tanto, este informe confirma las conclusiones del SIE sobre la gran conveniencia de obtener la mejor información posible sobre los procesos e impactos del cambio climático y las reacciones de la sociedad. Las decisiones sobre las políticas climáticas a corto plazo se están adoptando en estos momentos, mientras que aún se debaten los objetivos para la estabilización de las concentraciones. La bibliografía sobre el temas propone una solución paso a paso, con el objeto de estabilizar las concentraciones de los gases de efecto invernadero. Esto también incluye ponderar los riesgos de medidas insuficientes o excesivas. Lo que interesa no es '¿cuál es la mejor vía para seguir durante los próximos 100 años?', sino '¿cuál es la mejor vía a corto plazo, dado el cambio climático esperado a largo plazo y las incertidumbres que lo acompañan?'. 7.32 La estabilización de las concentraciones atmosféricas dependería de reducciones de emisiones que se hagan más allá de lo acordado en virtud del Protocolo de Kyoto. La mayoría de los análisis basados en escenarios que se han llevado a cabo después del IEEE sugieren que, para lograr una estabilización a 450 ppmv, se necesitarían reducciones de emisiones en los Países del Anexo I, durante el período 2008-2012, mucho mayores que los compromisos asumidos en virtud del Protocolo de Kyoto. Dichos análisis también sugieren que el cumplimiento del conjunto de los compromisos asumidos en Kyoto puede ser coherente con las trayectorias para lograr una estabilización a 550 ppmv o incluso más. Otros análisis sugieren una desviación más gradual de las cantidades de referencia de emisiones, incluso para conseguir una estabilización a 450 ppmv, seguida de reducciones mayores en ejercicios presupuestarios siguientes. La trayectoria se ve influenciada por la representación de la inercia en el escenario escogido y las expectativas sobre cómo establecer un nexo entre las reducciones iniciales de los Países del Anexo I y la fuerza y el alcance de la limitación de las emisiones en los períodos siguientes. 7.33 La mitigación del cambio climático plantea consideraciones sobre equidad interregional e intertemporal. 7.34 Las diferencias de recursos tecnológicos, naturales y financieros, entre y dentro de las naciones y regiones, así como entre generaciones, además de las diferencias en costos de mitigación, son a menudo consideraciones clave en el análisis de las opciones de mitigación del cambio climático. En una gran parte del debate sobre la diferenciación futura de las contribuciones de los países a la mitigación y las cuestiones de equidad asociadas también se tienen en cuenta estas circunstancias.22 El problema del cambio climático plantea una importante cuestión de equidad, concretamente, hasta qué punto los impactos de las políticas sobre cambio climático o mitigación puedan mejorar o agravar las desigualdades, tanto dentro como entre las naciones y regiones, y entre las generaciones. Entre las conclusiones relativas a estos diferentes aspectos de la equidad figuran: Equidad dentro de las naciones: La mayoría de los estudios muestran que los efectos distributivos de un impuesto sobre carbono son regresivos, a menos que los ingresos fiscales se utilicen directa o indirectamente en favor de los grupos con ingresos más bajos. Este aspecto regresivo se puede compensar de forma total o parcial por una política de reciclado de ingresos. Equidad entre naciones y regiones: Los escenarios de estabilización de gases de efecto invernadero evaluados en este informe suponen que los países desarrollados y los que tienen economías en transición sean los primeros en limitar y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.Otro aspecto de la equidad entre naciones y regiones es que la mitigación del cambio climático puede compensar la exacerbación de las desigualdades por los impactos del cambio climático (véase la Pregunta 6). Equidad entre generaciones: La estabilización de las concentraciones depende más de las emisiones acumuladas que de las anuales; las reducciones de emisiones en una generación atenuarán la necesidad de reducirlas en generaciones futuras.Se puede fomentar la equidad intergeneracional reduciendo los impactos del cambio climático mediante a la mitigación de ese cambio en cualquier generación, ya que no sólo se reducirían los impactos-que, según las proyecciones, afectarían sobre todo a las personas con menos recursos-sino también el grado de cambio climático al que deberán adaptarse las generaciones futuras (véase la Pregunta 6).
Figura 7-2: Proyecciones de pérdidas de PIB y costos marginales en países del Anexo II en el año 2010, a partir de simulaciones mundiales: a) pérdidas de PIB y b) costos marginales. Las reducciones en PIB para el año 2010 están en relación con el PIB de la simulación de referencia. Estas estimaciones se basan en los resultados de un estudio del Energy Modeling Forum. Las proyecciones que muestran las figuras corresponden a las cuatro regiones que forman parte del Anexo II. En las simulaciones se examinaron dos escenarios. En el primero, cada región lleva a cabo la reducción recomendada únicamente con comercio de derechos de emisiones de carbono en el plano nacional. En el segundo, se permite el comercio de derechos con los países del Anexo B y, por lo tanto, los costos marginales son idénticos en todas las regiones. Véase los factores clave, hipótesis e incertidumbres en los estudios, en el Recuadro 7-1. TIE GTIII Sección 5.2
Figura 7-3: Los costos de mitigación (USD de 1990, con un descuento del valor actual del 5 por ciento por año para el período 1990-2100) para estabilizar las concentraciones de CO2 a 450 a 750 ppmv se calculan utilizando tres simulaciones mundiales, basadas en diferentes datos de referencia en cada simulación. No se incluyen los impactos evitados del cambio climático. En cada ejemplo, los costos se calcularon basándose en dos vías de emisiones para lograr el objetivo recomendado: S (mencionada como vías de emisiones GTI en el TIE GTIII) y WRE, como se describe en la respuesta a la Pregunta 6. Las barras muestran las emisiones acumuladas de carbono entre los años 1990 y 2100. Por encima de las barras en Gt C se muestran las emisiones futuras acumuladas hasta que se alcance el tope de la cantidad prevista de carbono.
Figura 7-4: Relación indicativa en el año 2050 entre la reducción relativa de PIB causada por actividades de mitigación, los escenarios del IEEE y el nivel de estabilización. La reducción de PIB tiende a aumentar con un mayor rigor en los niveles de estabilización, pero los costos son muy sensibles al escenario de referencia que se elija. Estos costos de mitigación proyectados no tienen en cuenta los beneficios potenciales del cambio climático evitado.
Figura 7-5: El carbono contenido en las reservas y recursos de petróleo, gas y carbón se compara con las emisiones históricas de carbono de combustibles fósiles durante el período 1860-1998, y con las emisiones acumuladas de carbono de una gama de escenarios del IEEE y escenarios de estabilización TIE hasta el año 2100. En las columnas de la izquierda se muestran los datos para las reservas y recursos actuales. El gas y el petróleo no convencionales incluyen arenas asfálticas, esquistos de petróleo, otros aceites pesados, metano en lechos de carbón, gas geopresurizado, gas en acuíferos, etc. No se muestran los hidratos de gas (clatratos) que ascienden a una cantidad estimada de 2.000 Gt C. Las columnas del escenario muestran los escenarios de referencia del IEEE y los escenarios que llevan a una estabilización de las concentraciones de CO2 a una gama de niveles. Conviene observar que si para el año 2100 las emisiones acumuladas asociadas con los escenarios del IEEE son iguales o menores a las de los escenarios de estabilización, ello no implica que estos escenarios lleven igualmente a la estabilización. TIE GTIII Sección 3.8.1
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Pregunta 8 ¿Qué se sabe sobre las interacciones entre los cambios climáticos proyectados inducidos por el hombre y otros problemas ambientales (como la contaminación del aire en las ciudades, el depósito de ácidos en algunas zonas, la pérdida de diversidad biológica, el agotamiento del ozono estratosférico, y la desertificación y degradación de las tierras)? ¿Qué se sabe sobre los costos y beneficios ambientales, sociales y económicos, así como sobre las implicaciones de estas interacciones para integrar las estrategias de respuesta al cambio climático de manera equitativa en las estrategias más generales de desarrollo sostenible a nivel mundial, regional y local? 8.1 La respuesta a esta pregunta tiene en cuenta dos aspectos principales. El primero es que los impactos de la actividad humana en el medio ambiente se manifiestan en varios problemas, muchos de los cuales están generados por factores comunes asociados con la satisfacción de las necesidades humanas. El segundo aspecto es que muchos de estos problemas-sus causas e impactos-están interrelacionados desde el punto de vista biogeofísico y socioeconómico. Esta respuesta, centrada principalmente en el cambio climático, evalúa el conocimiento actual de las interrelaciones entre las causas y los impactos de los principales problemas ambientales en la actualidad. A esto se añade un resumen sobre las políticas que se han desarrollado para abordar estos problemas, la mayoría de las cuales hasta la fecha se han diseñado y aplicado por separado. En la respuesta se muestra cómo las decisiones asociadas con un problema pueden influir de manera positiva o negativa en otro. Una vez que se reconozcan estas relaciones mutuas, es posible llevar a cabo unos estudios eficientes e integrados. 8.2 Los problemas ambientales locales, regionales y mundiales se combinan a menudo de forma que afectan la satisfacción sostenible de las necesidades humanas. 8.3 La satisfacción de las necesidades humanas está degradando el medio ambiente de muchas maneras, y la degradación ambiental obstaculiza la satisfacción de las necesidades humanas. La sociedad tiene una serie de vías socioeconómicas para el desarrollo; sin embargo, estas vías sólo serán sostenibles si tienen en cuenta debidamente el medio ambiente. La degradación ambiental es ya evidente a escala local, regional y mundial, en la contaminación del aire, la escasez de agua dulce, la deforestación, la desertificación, los depósitos ácidos, la pérdida de diversidad biológica y cambios a nivel genético y de especies, la degradación de las tierras, el agotamiento del ozono estratosférico y el cambio climático. Muy frecuentemente, la satisfacción de las necesidades humanas causa o agrava varios problemas ambientales, lo que puede aumentar la vulnerabilidad frente a los cambios climáticos. Por ejemplo, para favorecer una mayor producción agrícola, existe un creciente uso de fertilizantes nitrogenados, de riegos y transformación de praderas y bosques en terrenos de cultivo. Estas actividades agrícolas pueden afectar al clima del planeta debido a la emisión de gases de efecto invernadero, la degradación de la tierra por la erosión y salinización, y la reducción de la diversidad biológica. A su vez, un cambio ambiental puede afectar la satisfacción de las necesidades humanas. Por ejemplo, la productividad agrícola puede verse afectada adversamente por los cambios en la magnitud y pautas de las precipitaciones, y la salud humana en un entorno urbano puede verse afectada por olas de calor. 8.4 De la misma manera en que los diferentes problemas ambientales son causados a menudo por las mismas fuerzas impulsoras subyacentes (crecimiento económico, cambios tecnológicos generales, modificaciones de estilos de vida, cambios demográficos-tamaño de la población, estructura de edad y migraciones-y estructuras y formas de gobierno), hay obstáculos comunes que inhiben soluciones para una serie de problemas ambientales y socioeconómicos. Los enfoques para mejorar los problemas ambientales se pueden ver obstaculizados por muchos de los mismos problemas, entre los que figuran: El aumento de la demanda de recursos naturales y energía Imperfecciones en el mercado, incluidas las subvenciones que conducen a un uso ineficiente de recursos y obstaculizan la penetración en el mercado de tecnologías ambientales racionales; la falta de reconocimiento del valor real de los recursos naturales; la falta de identificación con el valor mundial de los recursos naturales en el plano local; y la no internalización de los costos de la degradación ambiental en el precio de mercado de un recurso La escasa disponibilidad y transferencia de tecnología, un uso ineficiente de las tecnologías y una inversión insuficiente en la investigación y el desarrollo de tecnologías futuras La falta de una gestión adecuada del uso de los recursos naturales y la energía. 8.4 Varios problemas ambientales que se han percibido tradicionalmente como independientes están vinculados con el cambio climático, a través de procesos biogeoquímicos y socioeconómicos comunes. 8.6 La Figura 8-1 muestra cómo el cambio climático se encuentra interrelacionado con otros problemas ambientales. Contaminación de la atmósfera en la superficie por el ozono y cambio climático 8.7 La contaminación de la atmósfera en la superficie por el ozono y las emisiones que la impulsan son contribuyen de forma decisiva al cambio climático mundial. Los mismos contaminantes que generan la contaminación por ozono en la superficie (óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, y compuestos orgánicos volátiles) también contribuyen al aumento del ozono troposférico mundial, y representan el tercer factor más importante de los forzamientos radiativos, después del CO2 y del CH4 (véase la Figura 2-2). En algunas regiones las emisiones de sustancias precursoras del ozono se controlan por medio de tratados ambientales regionales (véase el Cuadro 8-3) y otras normas.
Figura 8-1: El clima se controla por procesos y ciclos geoquímicos que son el producto de la interacción entre los componentes ambientales que intervienen, tal como se ven afectados por la actividad humana. El esquema muestra alguno de estos problemas. En aras de la sencillez, las flechas en ambos sentidos trazadas entre los problemas representan algunos de los vínculos de que se trata. Por ejemplo, los procesos ecológicos y biológicos tienen un papel importante en la modulación del clima terrestre a escala regional y mundial, al controlar las cantidades de vapor de agua y de otros gases de efecto invernadero que penetran la atmósfera o salen de ella. Los cambios en el clima afectan a las fronteras, composición y funcionamiento de sistemas ecológicos, como los bosques, y los cambios en la estructura y funcionamiento de los bosques afectan al sistema climático del planeta a través de los cambios en los ciclos biogeoquímicos, sobre todo en los ciclos del carbono, del nitrógeno y del agua. Existen otros vínculos-por ejemplo la conexión entre la calidad de la atmósfera y la silvicultura, ya sea directamente o mediante la precipitación ácida, que no se incluyen por razones de simplicidad. 8.8 Los cambios climáticos mundiales y el aumento de los niveles troposféricos del ozono pueden agravar los problemas de contaminación de la atmósfera en las ciudades. Las proyecciones basadas en algunos escenarios del IEEE muestran aumentos en el ozono troposférico en más de 40 ppb en la mayor parte de las latitudes medias del Hemisferio Norte. Dichos aumentos podrían representar aproximadamente el doble de los niveles de referencia de ozono que penetran en muchas zonas metropolitanas, degradando enormemente la calidad del aire. El cambio climático afectaría las condiciones meteorológicas (temperatura regional, capas de nubes, y viento en la superficie) que influyen en la fotoquímica, y la producción de episodios de gran contaminación. Si bien las temperaturas más cálidas contribuirían en general a un aumento del ozono urbano, no se ha evaluado el cambio en la frecuencia e intensidad de los episodios de contaminación. Los efectos adversos en la salud atribuibles a la calidad del aire en las ciudades se podrían exacerbar por un incremento en las olas de calor que podrían acompañar al cambio climático antropogénico. Depósitos ácidos y cambio climático 8.9 Los aerosoles de sulfato formados por las emisiones de azufre a partir de combustibles fósiles producen depósitos ácidos y un enfriamiento del sistema climático. Los depósitos ácidos tiene efectos adversos en los ecosistemas terrestres y acuáticos y causa daños a la salud humana, además de una gran cantidad de perjuicios materiales. Algunos de estos efectos se podrían ver aumentados por el cambio climático (por el aumento en humedad y temperatura). En muchos países se han adoptado medidas para reducir las emisiones de azufre, y en algunas zonas se han observado en los últimos años disminuciones en las deposiciones de sulfatos (véase el Cuadro 8-3). En los escenarios del IEEE, esta situación se ha reflejado en proyecciones sobre la abundancia futura de aerosoles de sulfato que son inferiores a las previsiones del SIE. A su vez, esto ha producido unas previsiones menores del forzamiento radiativo debido a sulfatos y, por lo tanto, un menor efecto de enfriamiento para compensar el calentamiento provocado por gases de efecto invernadero. Agotamiento del ozono estratosférico y cambio climático 8.10 El agotamiento de la capa de ozono estratosférico produce una mayor penetración de la radiación UV-B y un enfriamiento del sistema climático. El agotamiento del ozono permite una mayor penetración de radiaciones UV-B, con efectos perjudiciales sobre la salud animal y humana, las plantas, etc. Durante los últimos dos decenios, las pérdidas observadas de ozono estratosférico han reducido las emisiones infrarrojas descendentes desde la estratosfera inferior (ahora más fría) a la troposfera. El agotamiento del ozono estratosférico ha alterado también las concentraciones troposféricas de ozono y, al permitir una mayor penetración de luz solar ultravioleta en la troposfera, ha causado una destrucción fotoquímica de CH4 más rápida, reduciendo así los forzamientos radiativos. Estos efectos también producen un enfriamiento del sistema climático. 8.11 Muchos de los halocarbonos que causan el agotamiento de la capa de ozono son también importantes gases de efecto invernadero. Los clorofluorocarbonos, por ejemplo, aportan una contribución importante a los forzamientos radiativos totales desde la época preindustrial. El forzamiento radiativo negativo proveniente del agotamiento del ozono estratosférico asociado (comentado anteriormente) reduce este efecto a la mitad. En el marco del Protocolo de Montreal se prevé eliminar estas dos contribuciones a los forzamientos radiativos. Sin embargo, un sustituto de los clorofluorocarbonos, ahora prohibidos, son los hidrofluorocarbonos, que se encuentran entre los gases de efecto invernadero incluidos en la lista del Protocolo de Kyoto. Esta coincidencia puede dar lugar a un conflicto entre las metas de los dos Protocolos. 8.12 El cambio climático ha de alterar las pautas de temperatura y vientos de la estratosfera, aumentando posiblemente el agotamiento del ozono estratosférico debido a los clorofluorocarbonos en los próximos 50 años. El aumento de los gases de efecto invernadero ha de producir un enfriamiento de la estratosfera, lo que altera la química estratosférica. Algunos estudios predicen que, debido a los niveles actuales de cambio atmosférico, se ha de observar un mayor agotamiento de la capa de ozono estratosférica en el Ártico durante el próximo decenio, antes de que las concentraciones de clorofluorocarbonos hayan disminuido en gran medida. Aunque se han identificado muchas reacciones mutuas entre el clima y la capa de ozono, en esta evaluación no se ha llegado a consenso de tipo cuantitativo. Diversidad biológica, agricultura y silvicultura, y cambio climático 8.13 Los cambios en los ecosistemas terrestres y marinos están muy vinculados a los cambios en el clima y viceversa. Los cambios en el clima y en las concentraciones atmosféricas de CO2 causan daños en la diversidad biológica y en la función de algunos ecosistemas. A su vez, los cambios en los ecosistemas influyen en el intercambio de gases de efecto invernadero (como CO2, CH4, y N2O) y de agua y energía entre la tierra y la atmósfera, y modifican el albedo de la superficie. Por lo tanto, para evaluar el estado futuro de la atmósfera, de los sistemas naturales y de su diversidad biológica, se necesitan conocer estos efectos y reacciones combinados. 8.14 Las variaciones climáticas naturales han mostrado los impactos del cambio climático sobre los ecosistemas naturales y gestionados. Los efectos de las inundaciones, sequías y olas de calor están grabados en la historia de la humanidad. Además, los fenómenos de calentamiento asociados con El Niño muestran que los cambios en las pautas climáticas afectan adversamente a los peces, los mamíferos marinos y la diversidad biológica oceánica y costera. Los ecosistemas costeros-como los arrecifes de coral, las marismas de agua salada, y los bosques de manglares-se ven afectados por la elevación del nivel del mar, las crecientes temperaturas oceánicas, las mayores concentraciones de CO2, y los cambios en la frecuencia e intensidad de las tormentas. El Cuadro 8-1 resume las principales consecuencias del cambio climático para los ecosistemas naturales a escala regional. 8.15 El cambio climático es uno de las muchas tensiones que afectan a los ecosistemas gestionados y no gestionados. El cambio en el uso de las tierras, la demanda de recursos, el depósito de nutrientes y contaminantes, la recogida de cosechas, el pastoreo, la fragmentación y pérdida del hábitat, y las especies invasoras son los principales factores de tensión en los ecosistemas. Pueden provocar la extinción de las especies, dando como resultado pérdidas de la diversidad biológica. Por lo tanto, el cambio climático constituye un problema adicional, que podría alterar o poner en peligro los ecosistemas y los muchos servicios que proporcionan. Por ello, el impacto del cambio climático ha de verse influenciado por la gestión de los recursos naturales, la adaptación y la interacción con otras presiones. La Figura 8-2 ilustra de qué manera el cambio climático interactúa con otros factores en la oferta y demanda de alimentos. 8.16 El cambio climático puede influir en la distribución y migración de especies en los ecosistemas no gestionados. Las poblaciones de muchas especies ya están amenazadas de extinción y se prevé que estén expuestas a un mayor riesgo debido a problemas asociados con el cambio climático, que han de convertir partes de su hábitat natural actual en lugares poco adaptados a su supervivencia. Las simulaciones de distribución de la vegetación efectuadas desde el SIE sugieren que es poco probable que ocurra un movimiento masivo de ecosistemas o de biomasa porque las diferentes especies tienen diferentes tolerancias climáticas y diferentes capacidades de migración, y se ven afectadas diferentemente por la llegada de nuevas especies. Por último, en el mismo sentido, el cambio climático puede fomentar la propagación de plagas y enfermedades, afectando por lo tanto a los ecosistemas naturales, los cultivos y el ganado
Figura 8-2: Esta figura muestra los vínculos entre el cambio climático y otros factores ambientales en la demanda y oferta de alimentos. La creciente demanda de alimentos para una población mundial cada vez mayor exige un aumento de la producción de dichos alimentos. Esto, a su vez, tiene una serie de consecuencias en el uso de las tierras, como la conversión de terrenos vírgenes en terrenos de cultivo (extensificación), y el empleo de fertilizantes químicos y/o el uso de riegos para aumentar la producción (intensificación) o para permitir el cultivo en terrenos que no se destinarían a otros usos.La ampliación de las tierras cultivables produce una pérdida de diversidad biológica, ya que los ecosistemas se convierten en tierras que sólo producen unas pocas especies (normalmente exóticas). La conversión de bosques en tierras agrícolas tiene como consecuencia una pérdida neta de carbono en la atmósfera, en la medida en que los bosques se transforman en terrenos de cultivo o de pastoreo. Esta tala de bosques también hace aumentar la probabilidad de inundaciones, ya que los sistemas agrícolas retienen menos las precipitaciones que los bosques. La intensificación de la producción de cultivos puede incluir una serie de tratamientos químicos, la mayoría de ellos con fertilizantes de nitrógeno que tienen el efecto secundario de liberar a la atmósfera compuestos de gases nitrogenados (algunos de los cuales son fuertes gases de efecto invernadero) y verter residuos líquidos nitrogenados en cuencas hidrológicas, con muchas consecuencias para la salud y el medio ambiente. La expansión de los riegos afecta al suministro de agua dulce para otros usos, lo que produce restricciones y conflictos sobre los derechos del uso de las aguas. La satisfacción de los requisitos para el aumento de la producción agrícola tiene un potencial de incremento de los niveles mundiales de pérdida de diversidad biológica, cambio climático, y desertificación. Existen interrelaciones, sobre todo con el agua, que subyacen en todas estas cuestiones, pero que no se muestran en esta figura en aras de la sencillez.
8.17 La capacidad de almacenamiento de carbono de los ecosistemas gestionados y no gestionados, sobre todo los bosques, tiene influencia en los impactos y reacciones ante el cambio climático. Por ejemplo, los bosques, tierras agrícolas y otros ecosistemas terrestres ofrecen un importante potencial para la mitigación de carbono. Aunque no es necesariamente de carácter permanente, la conservación y secuestro de carbono pueden dar tiempo para desarrollar y aplicar otras opciones. La degradación del ecosistema terrestre se puede ver agravada por el cambio climático, lo que afectaría al almacenamiento de carbono, además de aumentar los problemas resultantes de las prácticas actuales de deforestación. También conviene observar que, si no se aplican prácticas de gestión apropiadas, las emisiones futuras de CO2 podrían ser mayores. Degradación y desertificación de las tierras y el cambio climático 8.18 Los niveles proyectados de cambio climático podrían agravar la continua degradación y desertificación de las tierras que ha tenido lugar en muchas zonas en los últimos siglos.La transformación del uso de las tierras y el uso intensivo de las tierras, sobre todo en las regiones áridas y semiáridas del planeta, han producido una disminución de la fertilidad del suelo y un aumento de la degradación y desertificación de dichas tierras. Los cambios han sido lo suficientemente grandes como para ser visibles desde satélites espaciales. La degradación de las tierras ha afectado ya a más de 900 millones de personas en 100 países, y a una cuarta parte de los suelos del mundo, la mayoría de ellos en países en desarrollo. Las pérdidas anuales registradas de millones de hectáreas socavan considerablemente las economías y crean algunas situaciones irreversibles. Las proyecciones del TIE basadas en los escenarios del IEEE indican un aumento de las sequías, una mayor intensidad de las precipitaciones, unas pautas de precipitación más irregulares y unas sequías tropicales más frecuentes en verano en las zonas s interiores continentales a latitudes medias. Los sistemas que probablemente han de recibir los impactos son las praderas y los que sufren escasez de agua y problemas de hundimiento (véase el Cuadro 8-2). Agua dulce y cambio climático 8.19 Los tres tipos de problemas relacionados con el agua dulce-la escasez, la sobreabundancia y la suciedad-pueden verse agravados por el cambio climático. El agua dulce es esencial para la salud humana, la producción de alimentos y el saneamiento, así como para usos en la fabricación y otros sectores industriales y en los ecosistemas que sostienen la vida. Existen varios indicadores de los problemas que están afectando los recursos hídricos. Cuando el consumo representa más del 20 por ciento de los recursos renovables totales, el problema del agua es a menudo un factor que frena el desarrollo. Si se consume un 40 por ciento o más, el problema es grave. Análogamente, el problema del agua puede ser acuciante si un país o región tiene menos de 1.700 m3 año-1 de agua per cápita. En el año 1990, aproximadamente un tercio de la población mundial vivía en países que consumían más del 20 por ciento de sus recursos hídricos, y para el año 2025, cerca del 60 por ciento del total, que sería superior, podría estar residiendo en países sujetos a estas condiciones de tensión, sólo debido al crecimiento demográfico. Las mayores temperaturas podrían agravar esos problemas. Sin embargo, las medidas de adaptación, a través de prácticas de gestión de los recursos hídricos, podrían reducir los impactos adversos. El cambio climático es sólo uno de los problemas que afectan los recursos hídricos en este mundo cada vez más poblado, pero está claro que es uno de los más importantes (véase el Cuadro 8-2).Las proyecciones del TIE basadas en los escenarios del IEEE de clima futuro indican una tendencia a crecientes riesgos de inundaciones y sequías en muchas zonas en la mayoría de escenarios. Se prevé una disminución de las reservas de agua en las zonas más cálidas del planeta como África meridional y los países alrededor del Mediterráneo. Debido a la elevación del nivel del mar, muchos sistemas costeros deberán hacer frente a la intrusión de agua salada en el agua dulce subterránea y la invasión de las aguas de mareas en los sistemas de estuarios y ríos, con los consiguientes efectos sobre la disponibilidad de agua dulce. 8.20 Los encargados de la gestión del agua en algunos países están empezando a considerar de forma explícita el cambio climático, si bien aún no se han definido bien las metodologías para hacerlo. Por su índole, la gestión del agua se basa en la reducir al mínimo los riesgos y adaptarse a la evolución de las circunstancias, y ahora también, del clima. Se ha observado una sustitución gradual de los enfoques 'desde la perspectiva de la oferta' (como el abastecimiento de agua para satisfacer la demanda, aumentando la capacidad de las reservas o las defensas estructurales frente a inundaciones) por enfoques 'desde la perspectiva de la demanda' (como el recorte adecuado de la demanda para ajustase a la disponibilidad de agua, la utilización más eficaz del agua, y medios no estructurales de preparación frente a sequías e inundaciones). 8.21 Las interacciones entre el cambio climático y otros problemas ambientales ofrecen oportunidades para captar sinergias en la elaboración de opciones de respuesta, el mejoramiento de los beneficios y la reducción de los costos (véase la Figura 1-1). 8.22 Si se aprovechan las sinergias, algunas medidas de mitigación de los gases de efecto invernadero pueden producir grandes beneficios secundarios para varios otros problemas ambientales, pero también puede haber efectos negativos. Entre los ejemplos se incluyen, entre otros, la reducción de los efectos ambientales negativos como la contaminación del aire y los depósitos ácidos; la protección de bosques, suelos y cuencas hidrológicas; la reducción de subvenciones e impuestos distorsionantes; y la inducción de un cambio y difusión tecnológicos más eficiente, lo que contribuirá al objetivo más amplio del desarrollo sostenible. Sin embargo, según cómo se aborde el cambio climático y otros problemas ambientales, y el grado en que se tomen en cuenta las cuestiones interrelacionadas, pueden surgir importantes efectos negativos y costos imprevistos. Por ejemplo, las opciones de política para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores de energía y el uso de las tierras, pueden tener efectos positivos y negativos sobre otros problemas ambientales: En el sector de la energía, se podrían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de otros contaminantes a nivel local y regional, mediante un uso más eficiente y ambientalmente racional de la energía y de una mayor proporción de combustibles fósiles que emiten poco carbono, unas tecnologías avanzadas para el consumo de combustibles fósiles (por ejemplo, turbinas muy eficientes de ciclos de gases combinados, células energéticas y combinaciones de calor y electricidad), y tecnologías de energías renovables (por ejemplo, un mayor uso de biocombustibles ambientalmente racionales, energía hidroeléctrica y energía solar, marina y eólica). Un mayor empleo de la biomasa como sustituto de los combustibles fósiles podría tener efectos positivos o negativos sobre los suelos, la diversidad biológica y la disponibilidad del agua, según el tipo de uso de las tierras al que sustituya y del régimen de gestión.En el sector del uso de las tierras, la conservación de yacimientos biológicos de carbono no sólo impide que el carbono se emita a la atmósfera, sino que también puede tener un efecto favorable en la productividad de los suelos, prevenir la pérdida de diversidad biológica y reducir los problemas de contaminación del aire provenientes de la combustión de biomasa. El secuestro de carbono mediante la silvicultura de plantación puede favorecer los sumideros de carbono y proteger los suelos y las cuencas hidrológicas, pero si se desarrolla de manera impropia puede tener también efectos negativos sobre la diversidad biológica y la disponibilidad del agua. Por ejemplo, en algunas aplicaciones, las plantaciones en monocultivo podrían menoscabar la diversidad biológica local. 8.23 A la inversa, al abordar problemas ambientales distintos al cambio climático, pueden surgir beneficios secundarios en el clima, pero los vínculos entre los diversos problemas también pueden producir efectos contraproducentes. Por ejemplo: Es probable que las políticas tendentes a reducir la contaminación de la atmósfera produzcan importantes beneficios en materia de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, el aumento de contaminación a menudo está asociado con un rápido crecimiento en todas las regiones del sector de los transportes, que suponen emisiones de partículas y precursores de la contaminación por el ozono. Si se abordan estas emisiones, para reducir los efectos sobre la salud humana, la agricultura y la silvicultura, mediante una creciente eficiencia energética o la introducción de energías no basadas en combustibles fósiles, se podrá también reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. |
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El control de las emisiones de azufre tiene efectos positivos sobre la salud humana y la vegetación, pero los aerosoles de sulfato contrarrestan parcialmente el efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero y, por lo tanto, el control de tales emisiones puede ampliar el posible cambio climático. Si las emisiones de azufre se controlan mediante la desulfurización de los gases de combustión en centrales eléctricas, se está desaprovechando la energía, además del aumento asociado de las emisiones de gases de efecto invernadero. 8.24 La adopción de tecnologías y prácticas ambientalmente racionales ofrecen oportunidades especiales para un buen desarrollo económico, ambiental y social, a la vez que se evitan las actividades con un alto coeficiente de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, la aplicación, desde las perspectivas de la demanda y la oferta, de tecnologías eficientes desde el punto de vista energético, reducen simultáneamente varios efectos ambientales relacionados con la energía, y pueden disminuir la presión sobre las inversiones en energía y las inversiones públicas, mejorar la competitividad de las exportaciones, y aumentar las reservas de energía. La adopción de practicas agrícolas más sostenibles (en África, por ejemplo) muestra los efectos mutuamente beneficiosos de la mitigación del cambio climático, la protección ambiental y los beneficios económicos a largo plazo. La introducción o expansión de la agrosilvicultura y de una agricultura con un uso equilibrado de fertilizantes puede mejorar la seguridad de los alimentos y, al mismo tiempo, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Las pautas de desarrollo basadas en una mayor descentralización de las funciones hacia las ciudades pequeñas y medianas pueden contribuir a frenar la migración de la población rural a los centros urbanos, reducir las necesidades de transporte, y permitir el uso de tecnologías ambientalmente racionales (biocombustibles, energía solar y eólica, y energía hidroeléctrica a pequeña escala) cuando se exploten las grandes reservas de recursos naturales. 8.25 La reducción de la vulnerabilidad al cambio climático puede a menudo reducir la vulnerabilidad a otros problemas ambientales y viceversa. Como ejemplos pueden mencionarse: Protección de ecosistemas amenazados: La eliminación de las tensiones sociales y la gestión sostenible de recursos pueden ayudar a que sistemas únicos y amenazados puedan soportar los problemas adicionales impuestos por el cambio climático. Si se tienen en cuenta los cambios climáticos potenciales y se los integra en las necesidades socioeconómicas y planes de desarrollo, las medidas para la adaptación al cambio climático y las estrategias para la conservación de la diversidad biológica pueden ser más eficaces. Gestión del uso de las tierras: Si se aborda o evita la degradación de las tierras, también se disminuye la vulnerabilidad al cambio climático, especialmente cuando las estrategias de respuesta tienen en cuenta los factores sociales y económicos que definen las prácticas del uso de las tierras, junto con los riesgos adicionales impuestos por el cambio climático. En regiones en que la deforestación está avanzando y produciendo una pérdida de carbono y niveles máximos de escorrentía se puede ayudar a combatir la desertificación mediante el restablecimiento de la vegetación a través de la forestación (y cuando sea posible la reforestación) y la revegetación. Gestión del agua dulce: Los problemas de disponibilidad, sobreabundancia y contaminación del agua dulce, muchas veces causados por presiones demográficas y de desarrollo, pueden verse agravados por el cambio climático. La reducción de la vulnerabilidad frente a las tensiones relacionadas con el agua (por ejemplo, mediante la conservación del agua, la gestión de la demanda de agua, y un uso más eficiente) también reduce la vulnerabilidad frente a otros problemas ocasionados por el cambio climático. 8.26 Los enfoques que explotan las sinergias entre las políticas ambientales y los principales objetivos socioeconómicos nacionales, como el crecimiento y la equidad, podrían ayudar a mitigar y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático, además de promover un desarrollo sostenible. El desarrollo sostenible está estrechamente vinculado con los componentes ambientales, sociales y económicos que definen el estado de cada comunidad. La Figura 8-3 ilustra los nexos entre esos componentes del desarrollo sostenible y muestra que cuestiones importantes como el cambio climático, la sostenibilidad, la pobreza y la equidad pueden estar relacionadas con cada uno de los tres componentes. Así como las políticas centradas en el clima pueden aportar beneficios secundarios que mejoran el bienestar, las políticas socioeconómicas no centradas en el clima también pueden producir beneficios climáticos. Si se aprovechan dichos beneficios secundarios, se puede reforzar el desarrollo sostenible. Existen interacciones complejas entre los problemas ambientales, sociales y económicos y, por lo tanto, ninguno de estos tres tipos de problemas se puede resolver por separado. 8.27 Los países con recursos económicos limitados, niveles bajos de tecnología, sistemas de información mediocres, infraestructura insuficiente, instituciones débiles e inestables, una atribución de medios y de acceso poco equitativo a los recursos, son muy vulnerables, no sólo al cambio climático, sino también a otros problemas ambientales y, al mismo tiempo, tienen una capacidad limitada para adaptarse a la evolución de las circunstancias y/o mitigarlas. La capacidad de estos países para adaptarse y mitigar los cambios se puede mejorar si las políticas climáticas se integran con los objetivos no relacionados con el clima en la política nacional de desarrollo, y se convierte a esas políticas en estrategias generales de transición, para lograr los cambios sociales y tecnológicos a largo plazo necesarios para el desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático. 8.28 Existe una gran interacción entre las cuestiones ambientales abordadas en los acuerdos multilaterales sobre medio ambiente, y es posible explotar las sinergias con motivo de la aplicación de dichos acuerdos. Una serie de convenios y acuerdos independientes tratan los problemas ambientales de nuestro mundo- la Convención de Viena y su Protocolo de Montreal, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, y el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques-además de una serie de acuerdos regionales, como el Convenio sobre la Contaminación Atmosférica Transfronteriza a Larga Distancia.
Figura 8-3: Los vértices del triángulo representan las tres principales dimensiones o ámbitos del desarrollo sostenible: económico, social y ambiental. El ámbito económico está orientado principalmente hacia la mejora del bienestar humano, sobre todo a través del aumento del consumo de bienes y servicios. El ámbito ambiental se centra en la protección de la integridad y resistencia de los sistemas ecológicos. El ámbito social hace hincapié en el fortalecimiento de las relaciones humanas y el logro de las aspiraciones individuales y colectivas. En los lados del triángulo se muestran ejemplos de vínculos entre los tres ámbitos. Algunas cuestiones importantes como el cambio climático, la pobreza, la equidad y la sostenibilidad, se sitúan dentro del triángulo e interactúan con los tres ámbitos.
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Pregunta 9 ¿Cuáles son las conclusiones más sólidas y las principales incertidumbres en relación con la atribución del cambio climático y con las proyecciones basadas en simulaciones sobre: Las emisiones futuras de gases de efecto invernadero y aerosoles? Las concentraciones futuras de gases de efecto invernadero y aerosoles? Los cambios futuros en el clima mundial y regional? Los efectos mundiales y regionales del cambio climático? Los costos y beneficios de las opciones de mitigación y adaptación? Introducción 9.1 La comprensión del cambio climático, sus impactos, y las opciones para su mitigación y adaptación se desarrolla a través de actividades multidisciplinarias e interdisciplinarias de investigaciones y vigilancia, en un marco de evaluación integrado. A medida que se acrecienta el conocimiento, algunas conclusiones parecen más sólidas y algunas incertidumbres cobran de vital importancia para un proceso fundamentado de formulación de políticas. Algunas incertidumbres surgen a raíz de la falta de conocimientos sobre los procesos clave y de la discrepancia sobre lo que se sabe. O incluso sobre lo que se podría saber. Otras incertidumbres se encuentran asociadas a la predicción de los comportamientos sociales y personales como respuesta a información y acontecimientos. Las incertidumbres tienden a aumentar con la complejidad del problema, a medida que se introducen nuevos elementos que incorporan una gama más amplia de impactos físicos, técnicos, sociales y políticos y de respuestas de política. El clima reacciona ante la influencia humana de forma no deliberada ni por elección; pero la sociedad humana puede responder al cambio climático de forma deliberada, y decidir entre diferentes opciones. Un objetivo del TIE y de otros informes del IPCC es la investigación, evaluación, cuantificación y, si es posible, reducción de estas incertidumbres. 9.2 En este informe, se entiende por conclusión sólida relacionada con el cambio climático la que resiste ante una serie de enfoques, métodos, simulaciones e hipótesis diversas, y relativamente poco afectada por incertidumbres. En la bibliografía sobre el tema, una conclusión sólida debería pertenecer a alguna de determinadas categorías, que son bien establecidas (nivel alto de acuerdo y gran número de pruebas) o establecidas pero incompletas (nivel alto de acuerdo, pero pruebas incompletas). La solidez es diferente de la probabilidad: una conclusión de que algo sea 'excepcionalmente improbable' puede ser tan sólida como otra de que algo sea 'prácticamente cierto'. Una importante contribución del TIE es la noción de vías alternativas múltiples para la emisión y la concentración de gases de efecto invernadero, tal como se representan en los escenarios del IEEE. Las conclusiones sólidas son aquellas que se mantienen en una amplia gama de estos posibles escenarios. 9.3 Por incertidumbres clave se entiende en este contexto aquellas que, si se reducen, pueden producir conclusiones nuevas y sólidas en relación con las preguntas formuladas en este informe. Estas conclusiones pueden, a su vez, producir mejor o más información que respalde la formulación de políticas. Las incertidumbres nunca se pueden resolver totalmente, pero a menudo se las puede circunscribir mediante más pruebas y conocimientos, sobre todo en la búsqueda de resultados coherentes o conclusiones sólidas. 9.4 Las conclusiones sólidas y las incertidumbres clave pueden reunirse en el contexto de un marco integrado de evaluación. 9.5 El marco integrado de evaluación descrito en este informe se utiliza para reunir las conclusiones sólidas y las incertidumbres clave en proyecciones basadas en simulaciones. Dicho marco puede abarcar todas las disciplinas necesarias para comprender el clima, la biosfera, y la sociedad humana. Hace hincapié en los vínculos entre los sistemas descritos en los diferentes informes de los Grupos de Trabajo del TIE, y considera además los vínculos entre el cambio climático y otros problemas ambientales, y ayuda a identificar las lagunas existentes en nuestros conocimientos. Indica cómo las incertidumbres clave pueden afectar todo el panorama general. La Figura 1-1 muestra cómo se pueden integrar la adaptación y la mitigación en la evaluación. Los sistemas humanos y naturales tendrán que adaptarse al cambio climático, y el desarrollo se verá afectado. La adaptación consistirá en medidas autónomas como iniciativas gubernamentales, y las medidas de adaptación reducirán (pero no lograrán evitar de forma completa) algunos de los impactos del cambio climático sobre estos sistemas y sobre el desarrollo. Las medidas de adaptación proporcionarán beneficios pero también supondrán costos. La mitigación, a diferencia de la adaptación, reduce las emisiones al principio del ciclo. Disminuye las concentraciones- en relación con lo que ocurriría si no se aplicara-y reduce el cambio climático y los riesgos e incertidumbres asociados. Además atenúa la necesidad de adaptación, los impactos del cambio climático, y los efectos sobre el desarrollo socioeconómico. Otra diferencia es que la mitigación tiene como objetivo abordar los impactos sobre todo el sistema climático, mientras que la adaptación se orienta principalmente a los impactos locales y específicos del cambio. El principal beneficio de la mitigación es evitar el cambio climático, pero esto también supone costos. Además, la mitigación aumenta los beneficios secundarios (como la reducción de contaminación del aire, con las consiguientes mejoras en la salud humana). Un enfoque totalmente integrado de la evaluación del cambio climático consideraría de manera dinámica todo el ciclo que se muestra en la Figura 1-1, junto con todas las reacciones, pero esto no ha sido posible en el marco del TIE. 9.6 Muchas de las conclusiones sólidas incluidas en el Cuadro RRP-3 se refieren a la existencia de una reacción del clima a las actividades humanas, y las manifestaciones de dicha reacción. Muchas de las incertidumbres clave tienen que ver con la cuantificación de la magnitud y/o la oportunidad de la respuesta y los efectos que podrían producirse si se mejoraran los métodos y se aflojaran las hipótesis. Atribución del cambio climático 9.7 Existen actualmente pruebas más concluyentes sobre la influencia de la actividad humana en el clima mundial. 9.8 Un número creciente de observaciones ofrece una visión colectiva de un mundo cada vez más cálido, y los estudios de simulación indican la probabilidad de que, en su mayor parte, el calentamiento observado en la superficie terrestre durante los últimos 50 años se haya debido a actividades humanas. A escala mundial, es probable que el decenio del 1990 fuera el más cálido desde que tenemos registros instrumentales (desde el año 1861). Para el Hemisferio Norte, es probable que la magnitud del calentamiento en los últimos 100 años sea la mayor de cualquier siglo durante los últimos 1.000 años. Las observaciones y las simulaciones proporcionan pruebas más sólidas de que, en gran parte, el calentamiento observado durante los últimos 50 años se puede atribuir a un aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero. Las observaciones también dan una mayor confianza sobre la capacidad de las simulaciones para ofrecer proyecciones sobre los cambios climáticos futuros. Para una mejor cuantificación de la influencia humana, es necesario reducir las incertidumbres clave relacionadas con la magnitud y carácter de la variabilidad natural y de la magnitud de las fuerzas naturales debidas a factores naturales y a los aerosoles antropogénicos (particularmente, los efectos indirectos) y la relación de tendencias regionales con el cambio climático antropogénico. Emisiones y concentraciones futuras de gases de efecto invernadero y aerosoles 9.9 Las actividades humanas aumentan las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero. 9.10 Desde el año 1750 (es decir, desde el principio de la Revolución Industrial), la concentración atmosférica de CO2 (el principal factor que contribuye a los forzamientos radiativos antropogénicos) ha aumentado en un 31 por ciento debido a las actividades humanas, y todos los escenarios del IEEE proyectan importantes aumentos en el futuro (Figura 9-1a). Otros gases de efecto invernadero han aumentado también sus concentraciones desde el año 1750 CH4 en un 150 por ciento, y el N2O en un 17 por ciento). La concentración actual de CO2 no tiene precedentes en los últimos 420.000 años (el espacio de tiempo cuantificable en los testigos de hielo más importantes) y probablemente, en los últimos 20 millones de años. La velocidad de este aumento no tiene precedentes si la relacionamos con cualquier cambio mundial sostenido durante al menos los últimos 20.000 años. En las proyecciones de gases de efecto invernadero basadas en el conjunto de escenarios del IEEE (véase el Recuadro 3-1), las concentraciones de CO2 continúan creciendo hasta el año 2100. La mayoría de los escenarios del IEEE muestran reducciones en las emisiones de SO2 (precursor de los aerosoles de sulfato) para el año 2100, en comparación con el año 2000. Algunos gases de efecto invernadero (como el CO2, el N2O, y los perfluorocarbonos) tienen unos tiempos de vida muy largos (un siglo o más) en la atmósfera, mientras que el tiempo de vida de los aerosoles se mide por días. Las incertidumbres clave son inherentes en las hipótesis subyacentes de la amplia gama de emisiones futuras en los escenarios del IEEE y, por lo tanto, en la cuantificación de las concentraciones futuras. Estas incertidumbres se relacionan con el crecimiento de la población, el progreso tecnológico, el crecimiento económico y las estructuras de gobierno, que son especialmente difíciles de cuantificar. Además, los escenarios disponibles de las emisiones de precursores de aerosoles y del ozono atmosférico en la atmósfera inferior eran inadecuados. Surgen incertidumbres menores debido a la falta de conocimientos sobre todos los factores inherentes en la simulación del ciclo de carbono y sobre los efectos de las respuestas climáticas. Si se tienen en cuenta todas estas incertidumbres, se produce una gama de concentraciones de CO2 en el año 2100 de unas 490-1.260 ppm (comparadas con las concentraciones preindustriales de unas 280 ppm y las 368 ppm del año 2000). 9.11 Es prácticamente seguro que las emisiones de CO2 procedentes de combustibles fósiles sean la influencia predominante en la tendencia de las concentraciones de CO2 a lo largo del siglo XXI. Esto se deduce de la gama de escenarios del IEEE en donde las emisiones proyectadas de combustibles fósiles exceden los sumideros y fuentes biosféricas previstos de CO2. Se estima que, incluso si todo el carbono emitido hasta ahora por los cambios en el uso de las tierras se devolviera a la biosfera terrestre (por ejemplo, con la reforestación), la concentración de CO2 se podría reducir en unas 40-70 ppm. Existen incertidumbres clave acerca de la influencia del cambio del uso de las tierras y las reacciones biosféricas en la absorción, almacenamiento y emisiones de carbono que, a su vez, podrían influir en las concentraciones de CO2. Cambios futuros en el clima mundial y regional 9.12 El clima ha cambiado durante el siglo XX; se esperan mayores cambios en el siglo XXI. 9.13 En todos los escenarios del IEEE, las proyecciones muestran que la temperatura media mundial de la superficie ha de continuar aumentando durante el siglo XXI a niveles que, muy probablemente, no tengan precedentes durante los últimos 10.000 años, a juzgar por datos paleoclimáticos (Figura 9-1b). Es muy probable que casi todas las zonas terrestres se calienten más rápidamente que la media mundial, sobre todo las zonas en latitudes septentrionales altas durante la estación fría. Muy probablemente habrá más días calurosos, menos días fríos, olas de frío y días con heladas, y una reducción de la amplitud de las temperaturas diurnas. 9.14 En un mundo más cálido, el ciclo hidrológico ha de ser más intenso. Se prevé que aumente la media mundial de precipitaciones. Muy probablemente habrá precipitaciones más fuertes (y, por lo tanto, más inundaciones) en muchas zonas. Es muy probable que el clima sea más seco en verano y haya un más alto riesgo de sequías en la mayoría de las latitudes medias del interior de los continentes. Incluso con un cambio nulo o muy reducido en la amplitud de El Niño, es probable que el aumento de las temperaturas a nivel mundial produzca mayores fenómenos extremos tanto de clima seco como de precipitaciones, y un mayor riesgo de las sequías e inundaciones que acompañan los fenómenos derivados de El Niño en muchas regiones diferentes. 9.15 En un mundo más cálido, el nivel del mar se elevará, debido principalmente a la expansión térmica y la pérdida de masa de los glaciares y de las capas de hielo, y esta subida continuará durante centenares de años, incluso después de la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero. Esto es debido a las grandes escalas temporales necesarias para que las profundidades del océano se ajusten al cambio climático. Las capas de hielo van a continuar reaccionando al cambio climático durante miles de años. Las simulaciones prevén que un aumento local de la temperatura media anual de más de 3ºC, sostenido durante muchos milenios, produzca una fusión completa de la placa de hielo de Groenlandia, lo que conllevaría una elevación del nivel del mar de cerca de 7 m. 9.16 Las incertidumbres clave que influencian la cuantificación y los detalles de las proyecciones futuras del cambio climático son las asociadas con los escenarios del IEEE, y también las asociadas con las simulaciones del cambio climático, en particular aquellas que tienen que ver con nuestros conocimientos de los procesos clave de respuesta en el sistema climático, sobre todo los que suponen nubes, vapor de agua y aerosoles (y sus forzamientos indirectos). Si se tienen en cuenta estas incertidumbres, se produce una gama de proyecciones del aumento de temperaturas en la superficie durante el período 1990-2100, entre 1,4 y 5,8ºC (véase la Figura 9-1b) y de la elevación del nivel del mar, entre 0,09 y 0,88 m. Otra incertidumbre afecta el conocimiento de la distribución de probabilidad asociada con las proyecciones de temperaturas y nivel del mar para la gama de escenarios del IEEE. También hay incertidumbres clave en relación con los detalles sobre el cambio climático regional y sus impactos, debido a las capacidades limitadas de las simulaciones regionales, y de las simulaciones mundiales que las guían, y a las incoherencias en los resultados obtenidos de las diferentes simulaciones, especialmente en algunas zonas y en precipitaciones. Otra incertidumbre clave se refiere a los mecanismos, la cuantificación, las escalas temporales y las probabilidades asociadas con cambios repentinos/no lineales a gran escala (como los de la circulación termohalina de los océanos). Impactos regionales y mundiales del cambio climático 9.17 El cambio climático proyectado tendrá efectos beneficiosos y adversos en los sistemas ambientales y socioeconómicos, pero cuanto mayor sea la importancia de los cambios en el clima, y la velocidad con que se producen, más predominarán los efectos adversos. 9.18 Los cambios regionales en el clima, sobre todo los aumentos de temperatura, ya han afectado y van a continuar afectando a un conjunto diverso de sistemas biológicos y físicos en muchas partes del mundo. Entre los ejemplos de cambios observados se incluyen la contracción de los glaciares, la reducción de la cubierta estacional de nieve, la fusión del permafrost, el congelamiento tardío y la ruptura prematura del hielo en ríos y lagos, la pérdida del hielo marino en el Ártico, la prolongación de la época de cultivos en latitudes medias y altas, los desplazamientos en altitud y hacia los polos de una serie de animales y plantas, los cambios en la progresión estacional de algunos animales y plantas, la disminución de la población de varias plantas y animales, y el daño a los arrecifes de coral. Se puede prever que las tasas observadas de cambio aumenten en el futuro representado en cualquiera de los escenarios del IEEE, para el cual las tendencias de calentamiento para el siglo XXI serán de dos a diez veces superiores a las observadas durante el siglo XX. Muchos sistemas físicos son vulnerables al cambio climático: por ejemplo, el impacto de las mareas de tempestad repentinas en las costas se verá exacerbado por la elevación del nivel del mar, y los glaciares y el permafrost seguirán disminuyendo. En algunas latitudes medias a altas, la productividad de las plantas (los árboles y algunos cultivos agrícolas) podría aumentar con pequeños aumentos de temperatura. La productividad de las plantas disminuiría en la mayoría de las regiones del mundo con un calentamiento superior a unos pocos ºC. En la mayoría de las regiones tropicales y subtropicales, se proyecta que la producción prevista disminuya con prácticamente cualquier aumento de temperaturas. 9.19 Los ecosistemas y las especies son vulnerables al cambio climático y a otros problemas (tal como muestran los impactos observados de los cambios recientes de temperaturas regionales) y algunos resultarán dañados o incluso desaparecerán irreversiblemente. Entre los sistemas naturales expuestos a riesgo figuran los arrecifes y atolones de coral, los manglares, los bosques boreales y tropicales, los ecosistemas polares y alpinos, los humedales en praderas, y los pastizales nativos subsistentes. Si bien puede aumentar el número o área de distribución de algunas especies, el cambio climático ha de agravar los riesgos actuales de extinción de algunas especies vulnerables y de pérdida de diversidad biológica. Está bien establecido que la extensión geográfica de los daños o pérdidas, y el número de sistemas afectados, aumentarán con la magnitud y la velocidad del cambio climático. 9.20 Se proyecta que los impactos adversos del cambio climático afecten desproporcionadamente a los países en desarrollo y los sectores más pobres de la población. Los cambios previstos en los extremos climáticos podrían tener graves consecuencias, especialmente en la seguridad del agua y de los alimentos, y en la salud. La vulnerabilidad de las sociedades humanas y de los sistemas naturales frente a los extremos climáticos queda demostrada con los daños, dificultades y muertes que causan fenómenos como sequías, inundaciones, olas de calor, avalanchas, deslizamientos de tierras y tormentas de viento, que han acusado una tendencia al alza durante los últimos decenios. Al mismo tiempo que se proyecta que aumente la cantidad total de precipitaciones, habrá probablemente cambios mucho mayores en su intensidad y frecuencia, lo que ha de incrementar la probabilidad de climas secos y precipitaciones extremos y, por consiguiente, de sequías e inundaciones durante el siglo XXI. Estos aumentos, cuando se combinan con una mayor tensión en los recursos hídricos (que ya está ocurriendo debido al aumento de la demanda), afectarán la seguridad de los alimentos y la salud, sobre todo en muchos países en desarrollo. En cambio, se proyecta que en el futuro disminuyan la frecuencia y magnitud de fenómenos extremos de temperaturas bajas, como épocas frías, con impactos tanto positivos como negativos.
Figura 9-1a: Observaciones de las concentraciones atmosféricas de CO2 desde el año 1000 al 2000 a partir de datos de testigos de hielo y mediciones atmosféricas directas durante los últimos decenios. Las proyecciones sobre concentraciones de CO2 durante el período 2000-2100 están basadas en los seis escenarios ilustrativos del IEEE y el IS92a (para compararlos con el SIE). |
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Figura 9-1b: Variaciones de la temperatura media de la superficie terrestre en el período 1000-2100. Se muestran observaciones de variaciones en la temperatura media de la superficie en el Hemisferio Norte durante el período 1000-1860 (no se dispone de datos correspondientes para el Hemisferio Sur), extraídas a partir de datos por representación (anillos de los árboles, corales, testigos de hielo y registros históricos). La línea muestra una media en 50 años, y la zona gris es el límite de confianza del 95 por ciento en los datos anuales. En el período 1860-2000 se muestran las observaciones de variaciones anuales y mundiales de la temperatura media de la superficie obtenidas del registro instrumental. La línea muestra la media por decenios. Para el período 2000-2100, se muestran las proyecciones de la temperatura media mundial de la superficie para los seis escenarios ilustrativos del IEEE y los del IS92a, estimadas mediante una simulación con sensibilidad climática media. La zona gris marcada 'conjunto del IEEE en varias simulaciones' muestra la gama de resultados de los 35 escenarios del IEEE además de los obtenidos de una gama de simulaciones con diferentes sensibilidades climáticas. |
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9.21 Las poblaciones que viven en pequeñas islas y en zonas costeras bajas están especialmente expuestas a graves efectos económicos y sociales debido a la elevación del nivel del mar y las mareas de tempestad. Decenas de millones de personas que viven en deltas, zonas costeras bajas o pequeñas islas podrían tener que desplazarse. Los impactos negativos se agravarán por la intrusión de agua salada y las inundaciones debidas a las mareas de tempestad, la pérdida de zonas húmedas costeras y la disminución del caudal de los ríos. 9.22 Las incertidumbres clave en la identificación y cuantificación de los impactos derivan de la carencia de información fidedigna y detallada sobre el cambio climático en los planos local y regional, especialmente en la proyección de fenómenos extremos, la falta de consideración, cuando se evalúan los impactos, de los efectos de los cambios extremos y los desastres, el escaso conocimiento de algunos procesos y respuestas no lineales, las incertidumbres en la fijación del costo de los daños debidos a los efectos climáticos, la falta de datos importantes y de conocimiento sobre procesos clave en diferentes regiones, y las incertidumbres en la evaluación y predicción de la respuesta de los sistemas ecológicos y sociales (por ejemplo, los impactos de enfermedades transmitidas por el agua y por vectores) y económicos frente al impacto combinado del cambio climático y de otros problemas como el cambio del uso de las tierras, la contaminación local, etc. Costos y beneficios de las opciones de adaptación y mitigación 9.23 La adaptación es una necesidad; su costo se puede reducir con la previsión, el análisis y la planificación. 9.24 La adaptación ya no es una opción, sino una necesidad, dado que el clima y los impactos relacionados con sus cambios ya están sucediendo. La adaptación preventiva y reactiva, que variará según el lugar y el sector, puede ayudar a reducir los impactos adversos del cambio climático, mejorar los efectos beneficiosos, y producir muchos efectos secundarios inmediatos, pero no ha evitar todos los daños. Sin embargo, sus posibilidades son mucho más limitadas para los sistemas naturales que para los sistemas humanos. La capacidad de las diferentes regiones para adaptarse al cambio climático depende en gran medida del estado actual y futuro de su desarrollo socioeconómico y su exposición a los problemas climáticos. Por lo tanto, el potencial de las medidas de adaptación es más limitado para los países en desarrollo que, según se prevé, han de ser los más afectados. La adaptación parece más fácil si los cambios climáticos son modestos y/o graduales, y no importantes y/o repentinos. Si el clima cambia más rápidamente de lo proyectado en cualquier región, las posibilidades de las medidas de adaptación para disminuir la vulnerabilidad de los sistemas humanos serán menores. 9.25 Los costos de adaptación se pueden reducir con la prevención y medidas planificadas, y muchos costos pueden ser relativamente reducidos, especialmente cuando las políticas y medidas de adaptación contribuyen a otros objetivos de desarrollo sostenible. 9.26 Las incertidumbres clave en relación con la adaptación tienen que ver con la representación inadecuada de los cambios locales en las simulaciones, la falta de pronósticos, un conocimiento insuficiente de los costos y beneficios, los posibles efectos secundarios, incluida la aceptabilidad y velocidad de la aplicación de medidas, los diversos obstáculos a la adaptación, y las menores oportunidades y capacidades de adaptación en los países en desarrollo. 9.27 Los principales beneficios económicos de la mitigación son los costos que se evitan en relación con los impactos adversos del cambio climático. 9.28 Las medidas de reducción (mitigación) de las emisiones de gases de efecto invernadero atenuarían las presiones provenientes del cambio climático sobre los sistemas naturales y humanos. No existen unas estimaciones exhaustivas y cuantitativas de los principales beneficios globales de la mitigación del cambio climático. En caso de aumentos de la temperatura media por encima de unos pocos ºC con relación al año 1990, los impactos son predominantemente adversos, por lo que los beneficios primarios netos son positivos. Una incertidumbre clave es el balance neto de los impactos adversos y beneficiosos del cambio climático en caso de aumentos de temperatura por debajo de unos pocos ºC. Estas medias no muestran amplias variaciones regionales. 9.29La mitigación genera costos y beneficios secundarios. 9.30 Para lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero se necesitarían importantes reducciones en las emisiones mundiales. Por ejemplo, en el caso del gas de efecto invernadero antropogénico más importante, las simulaciones del ciclo de carbono indican que para la estabilización de las concentraciones atmosféricas de CO2 a 450, 650, o 1.000 ppm se necesitaría que las emisiones mundiales antropogénicas de CO2 descendieran por debajo de los niveles del año 1990 dentro de unos decenios, de un siglo o de dos siglos, respectivamente, y que continuaran descendiendo constantemente en adelante. Las emisiones alcanzarían unas cifras máximas dentro de 1 o 2 decenios (450 ppm) y aproximadamente un siglo (1.000 ppm) a contar desde ahora. Con el tiempo, para lograr la estabilización sería preciso que las emisiones de CO2 se redujeran a una parte muy pequeña del nivel actual. Aquí, las incertidumbres clave se refieren a las posibilidades de reacciones y a las vías de desarrollo del cambio climático, y la manera en que éstas podrían afectar a los calendarios de las reducciones de emisiones. 9.31 Los costos y beneficios de la mitigación varían ampliamente según los sectores, países y vías de desarrollo. En general, resulta más fácil identificar los sectores-como el del carbón y posiblemente del petróleo y del gas, y algunas industrias con alto coeficiente de energía que dependen de la energía producida a partir de estos combustibles fósiles-que muy probablemente van a sufrir una desventaja económica a raíz de las medidas de mitigación. Sus pérdidas económicas son más inmediatas, concentradas y seguras. Los sectores que probablemente se vean beneficiados incluyen los de energías renovables, servicios, y nuevas industrias cuyo desarrollo se vea estimulado por la demanda de combustibles y técnicas de producción con bajas emisiones. Como los diferentes países y vías de desarrollo corresponden a estructuras energéticas ampliamente diferentes, los costos y beneficios asociados con la mitigación también son diferentes. Los impuestos sobre carbono tienen efectos negativos en los ingresos en los grupos con ingresos bajos, a menos que los ingresos fiscales se utilicen directa o indirectamente para compensar dichos efectos. 9.32 Las restricciones de emisiones impuestas a los Países del Anexo I tienen efectos indirectos bien establecidos, aunque variados, en los Países no incluidos en el Anexo I. De los análisis de los efectos de esas restricciones en Países del Anexo I se desprende que las reducciones en el PIB proyectado y en los ingresos por petróleo en Países no incluidos en el Anexo I que son exportadores de petróleo estarían por debajo de lo que serían en caso de no haber limitaciones. 9.33 Los escenarios con menores emisiones requieren diferentes pautas de desarrollo de recursos energéticos y un aumento de la investigación y desarrollo en energía para acelerar el desarrollo y la implantación de tecnologías energéticas avanzadas y ambientalmente racionales. Las emisiones de CO2 producidas por la combustión de combustibles fósiles serán la influencia dominante en la tendencia de las concentraciones atmosféricas de CO2 a lo largo del siglo XXI. Los datos sobre recursos evaluados en el TIE podrían implicar un cambio en la combinación energética y la introducción de nuevas fuentes de energía durante el siglo XXI.Los recursos de combustibles fósiles no limitarán las emisiones de carbono durante el siglo XXI. El carbono en reservas comprobadas y convencionales de petróleo y gas es mucho menor, sin embargo, que las emisiones acumulativas de carbono asociadas con la estabilización de CO2 a niveles de 450 ppm o incluso más altos.25 Estos datos sobre recursos pueden implicar un cambio en la mezcla energética y la introducción de nuevas fuentes de energía durante el siglo XXI. La combinación energética y las inversiones y tecnologías asociadas que se elijan-ya sean en el sentido de la explotación de los recursos petrolíferos y de gases no convencionales, o de una tecnología basada en fuentes de energía no fósiles, o fósiles pero con captura y almacenamiento de carbono-ha de determinar si, y a qué nivel y costo, se pueden estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero. Las incertidumbres clave tienen que ver con los precios futuros de la energía y de los combustibles basados en carbono, y el interés técnico y económico que susciten las fuentes de energía alternativas no basadas en combustibles fósiles, en relación con recursos no convencionales basados en petróleo y gas. 9.34 Desde 1995 se ha hecho muchos progresos en tecnologías que ahorran energía y con bajo coeficiente de carbono, y el progreso ha sido más rápido de lo anticipado en el SIE. Se podrían lograr reducciones netas de emisiones mediante, entre otras cosas, mejores técnicas de producción y empleo de energía, la adopción de tecnologías con un coeficiente bajo o nulo de carbono, el secuestro y almacenamiento de CO2, la mejora de los usos de las tierras y de las prácticas forestales, y cambios hacia estilos de vida más sostenibles. Está teniendo lugar un importante progreso en el desarrollo de turbinas eólicas, energía solar, coches de motores híbridos, células energéticas y almacenamiento subterráneo de CO2. Las incertidumbres clave se refieren a: a) la probabilidad de adelantos técnicos que permitan importantes reducciones en costos y el rápido despegue de procesos y productos con bajos coeficientes de carbono, y b) la escala futura de los gastos privados y públicos en investigación y desarrollo para estas tecnologías. 9.35 Los estudios examinados en el TIE sugieren que hay unas grandes oportunidades tecnológicas y de otro tipo para la reducción de los costos de mitigación. Las respuestas nacionales de mitigación frente al cambio climático pueden ser más eficaces si adoptan la forma de una cartera de instrumentos de política para limitar o reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero. Los costos de mitigación se encuentran muy afectados por las vías de desarrollo, ya que las basadas en grandes aumentos de las emisiones de gases de efecto invernadero requieren también mayores medidas de mitigación para alcanzar el objetivo de estabilización, lo que supone costos más elevados. Estos costos pueden reducirse en gran parte, o incluso transformarse en beneficios netos, con una cartera de instrumentos políticos (incluidos los que ayudan a superar obstáculos), en la medida en que las políticas puedan explotar las oportunidades de medidas "útiles en todo caso" en los ámbitos siguientes: Opciones tecnológicas: Las opciones tecnológicas podrían permitir lograr unas reducciones mundiales de emisiones de entre 1,9 y 2,6 Gt Ceq año-1 para el año 2010 y entre 3,6 y 5,0 Gt Ceq año-1 para el año 2020. La mitad de estas reducciones podrían conseguirse con un componente de sus costos económicos (costos netos de capital, mantenimiento y explotación) con beneficios directos que superen los costos directos, y la otra mitad con ese componente de su costo económico que oscila entre USD 0 y USD 100 por t Ceq.26 Según los escenarios de emisión, las emisiones mundiales se podrían reducir por debajo de los niveles del año 2000 en el período 2010-2020. Las incertidumbres clave tienen que ver con la identificación, magnitud e índole de los obstáculos que impidan la adopción de las prometedoras tecnologías con emisiones bajas, y la estimación de los costos para superar dichos obstáculos. Beneficios secundarios: Según algunos factores (como la localización de las emisiones de los gases de efecto invernadero, el clima local predominante, y la densidad, composición y salud de la población), la magnitud de los beneficios secundarios de la mitigación puede ser comparable a los costos de las políticas y medidas de mitigación. Las incertidumbres clave se refieren a la magnitud y la localización de estos beneficios que incluyen la evaluación científica y apreciación de los riesgos de la contaminación del aire para la salud, sobre todo la derivada de aerosoles y partículas finos.Doble dividendo: Algunos instrumentos (como los impuestos o las subastas de permisos) proporcionan ingresos para el gobierno. Esos ingresos, si se utilizan para financiar la reducción de impuestos distorsionantes existentes ('reciclado de ingresos'), disminuyen los costos económicos de la reducción de gases de efecto invernadero. La magnitud de esta compensación depende de la estructura fiscal existente, el tipo de reducción fiscal, las condiciones del mercado de trabajo y el método de reciclado. En algunas circunstancias, es posible que los beneficios económicos puedan sobrepasar los costos de mitigación. Las incertidumbres clave en cuanto a los costos netos totales de la mitigación varían entre países, según la estructura fiscal existente, el alcance de la distorsión, y el tipo de reducciones fiscales que son aceptables. 9.36 Las simulaciones muestran que el comercio de derechos de emisiones reduce los costos de emisión para los que participan en el comercio. Los estudios de simulación a escala mundial, en los que los resultados dependen en gran medida de las hipótesis adoptadas, proyectan que probablemente los costos de mitigación basados en las metas de Kyoto se reduzcan gracias al comercio pleno de permisos sobre carbono dentro del grupo de países del Anexo B.27 Los países de la OCDE y del Anexo I28 pueden esperar una reducción de cerca de la mitad de los costos agregados durante todo el período de comercio total de permisos. Se proyecta que las economías en transición del Anexo I no resulten afectadas o que su PIB aumente en varios puntos porcentuales. Los países no incluidos en el Anexo I que son exportadores de petróleo pueden esperar unas reducciones parecidas de costos en virtud de ese comercio. Se proyecta que los efectos agregados del comercio sean positivos para otros países no incluidos en el Anexo I. Aquellos países que podrían prever unas pérdidas o ganancias sin el comercio de los países del Anexo I deberían asistir a pequeños cambios con ese comercio. Una incertidumbre clave se refiere a la amplitud de los costos subyacentes, que pueden variar mucho entre los países, y la manera en que estas estimaciones de costos podrían cambiar a) si los métodos se mejoran y b) si se aflojan algunas de las hipótesis de las simulaciones. Dichas hipótesis se refieren a: Consideración de las exenciones en el comercio de permisos de emisiones, junto con otras políticas y medidas Consideración de diversas imperfecciones del mercado Consideración de los cambios técnicos inducidos Inclusión de beneficios secundarios Oportunidades para dobles dividendos Inclusión de políticas para gases de efecto invernadero que no son CO2 y fuentes no energéticas de todos los gases de efecto invernadero (por ejemplo el CH4 de la agricultura) Efecto compensatorio de los sumideros. 9.37 Aunque las previsiones de las simulaciones indican que las vías de crecimiento mundial del PIB a largo plazo no se ven afectadas en gran medida por las medidas de mitigación con miras a la estabilización, estas vías no muestran las variaciones más amplias que ocurren en períodos de tiempo más breves, en los sectores o en las regiones. 9.38 Las políticas públicas no previstas ('arreglos rápidos') con efectos repentinos a corto plazo pueden costar a las economías mucho más que las políticas previstas con efectos graduales. Una incertidumbre clave en la magnitud de los costos deriva de la existencia de planes de contingencia bien diseñados en caso de cambios de política (como los ocasionados por un cambio repentino en la percepción pública del cambio climático). Otras incertidumbres clave respecto de los costos derivan de la posibilidad de efectos rápidos a corto plazo, que incluyen, o pueden incluir, reducciones repentinas en los costos de procesos y productos con bajas emisiones de carbono, la adopción de tecnologías con emisiones bajas y/o cambios hacia estilos de vida más sostenibles. 9.39 Las medidas de mitigación y adaptación a corto plazo podrían reducir los riesgos. Debido a los grandes intervalos propios del sistema climático ( ~100 años para el CO2 atmosférico) y de la respuesta humana, las medidas de mitigación y adaptación a corto plazo podrían reducir los riesgos. La inercia en la interacción de los sistemas climáticos, ecológicos y socioeconómicos es uno de los principales motivos de las ventajas de las medidas anticipadas de adaptación y la mitigación. 9.40 La adaptación puede servir de complemento a la mitigación en una estrategia económica para reducir los riesgos asociados con el cambio climático; juntas pueden contribuir a lograr los objetivos del desarrollo sostenible.Algunas vías futuras que se centran en los componentes sociales, económicos y ambientales del desarrollo sostenible pueden dar como resultado emisiones de gases de efecto invernadero menores que las de otras vías, por lo que también podrían ser menores el grado de políticas y medidas adicionales necesario para alcanzar un nivel determinado de estabilización, y los costos asociados. Una incertidumbre clave deriva de la falta de conocimientos apropiados sobre las interacciones entre el cambio climático y otras cuestiones ambientales y las implicaciones socioeconómicas conexas. Un problema afín es la rapidez del cambio en la integración de los principales convenios y protocolos asociados con el cambio climático (como los que abordan el comercio mundial, la contaminación transfronteriza, la diversidad biológica, la desertificación, el agotamiento del ozono estratosférico, y la salud y seguridad alimentaria humanas). También existen incertidumbres sobre la rapidez con que cada uno de los países ha de integrar los conceptos del desarrollo sostenible en los procesos de for4mulación de políticas. 9.41 Las vías de desarrollo que atienden a los objetivos de desarrollo sostenible pueden dar como resultado menores niveles de emisiones de gases de efecto invernadero.En la actualidad se están adoptando, en los países desarrollados y los países en desarrollo, las decisiones fundamentales sobre las vías futuras de desarrollo y el futuro del clima. Se dispone de información para ayudar a los responsables de la adopción de decisiones a evaluar los beneficios y costos de la adaptación y mitigación sobre una gama de opciones y vías para el desarrollo sostenible. La adaptación preventiva podría tener costos menores que la adaptación reactiva. La mitigación del cambio climático puede reducir y retardar los efectos, disminuyendo los daños y dando a las sociedades humanas, los animales y las plantas más tiempo para adaptarse. Labor futura 9.42 Se ha avanzado mucho en el marco del TIE en muchos aspectos del conocimiento necesario para entender el cambio climático y las respuestas humanas frente a él. Sin embargo, existen algunos aspectos importantes que necesitan seguirse estudiando, en particular:
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