SITUACION AMBIENTAL INTERNACIONAL

Cambio climático - Grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático

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 Impactos, adaptación y vulnerabilidad - Resumen para responsables de políticas

Este Resumen para responsables de políticas, cuyos detalles fueron aprobados en el Sexto período de sesiones del Grupo de Trabajo II del IPCC (Ginebra, Suiza, 13-16 de febrero de 2001), representa la declaración oficial convenida por el IPCC respecto a la sensibilidad, capacidad de adaptación y vulnerabilidad al cambio climático de los sistemas naturales y humanos y a las posibles consecuencias del cambio climático.

 
Basado en un proyecto preparado por:
Q.K. Ahmad, Oleg Anisimov, Nigel Amell, Sandra Brown, Ian Burton, Max Campos, Osvaldo Canziani, Timothy Carter,Stewart J. Cohen, Paul Desanker, William Easterling, B. Blair Fitzharris, Donald Forbes, Habiba Gitay, Andrew Githeko, Patrick Gonzalez, Duane Gubler, Sujata Gupta, Andrew Haines, Hideo Harasawa, Jarle Inge Holten, Bubu Pateh Jallow, Roger Jones, Zbigniew Kundzewicz, Murari Lal, Emilio Lebre La Rovere, Neil Leary, Rik Leemans, Chunzhen Liu, Chris Magadza, Martin Manning, Luis Jose Mata, James McCarthy, Roger McLean, Anthony McMichael, Kathleen Miller, Evan Mills, M. Monirul Qader Mirza, Daniel Murdiyarso, Leonard Nurse, Camille Parmesan, Martin Parry, Jonathan Patz, Michel Petit, Olga Pilifosova, Barrie Pittock, Jeff Price, Terry Root, Cynthia Rosenzweig, Jose Sarukhan, John Schellnhuber, Stephen Schneider, Robert Scholes, Michael Scott, Graham Sem, Barry Smit, Joel Smith, Brent Sohngen, Alla Tsyban, Jean-Pascal van Ypersele, Pier Vellinga, Richard Warrick, Tom Wilbanks, Alistair Woodward, David Wratt, y muchos otros revisores.

1. Introducción

En el Informe del Grupo de trabajo II del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), Cambio Climático 2001: Impactos, adaptación y vulnerabilidad se evalúan la sensibilidad, la capacidad de adaptación y la vulnerabilidad al cambio climático de los sistemas naturales y humanos y las posibles consecuencias del cambio climático.1 Puede considerarse que este informe es la continuación de otros anteriores informes de evaluación del IPCC, examinándose de nuevo las conclusiones principales de las evaluaciones precedentes e incorporándose los resultados de investigaciones más recientes.

Se evalúan en el informe del Grupo de trabajo I del IPCC, Cambio Climático 2001: La base científica las modificaciones observadas del clima, sus causas y posibles modificaciones en el futuro. El informe del Grupo de trabajo I concluye indicando, entre otras cosas, que el promedio de temperaturas de la superficie en todo el mundo ha aumentado en 0,6 ± 0,2°C en el transcurso del siglo 20; y que, en la serie de escenarios elaborados por el Informe Especial sobre Escenarios de Emisiones (IE-EE) del IPCC, se prevé que el promedio de temperatura del aire en la superficie de todo el mundo aumente, según los modelos, del 1,4 al 5,8°C hasta el año 2100 por comparación con el año 1990, y previéndose también con los mismos modelos que el promedio del nivel de la superficie del mar en todo el mundo aumente de 0,09 a 0,88 m al año 2100. Estas proyecciones indican que el calentamiento variará de una región a otra y estará acompañado de aumentos y disminuciones de precipitación. Además, habrán modificaciones en la variación del clima y modificaciones de frecuencia e intensidad de algunos fenómenos climáticos extremos. Estas características generales del cambio climático actúan en los sistemas naturales y humanos y fijan el contexto para la evaluación del Grupo de trabajo II. En la bibliografía actual no se han investigado aún los impactos, adaptación y vulnerabilidad al cambio climático asociados al extremo superior de la gama de valores previstos de calentamiento.

En este Resumen para los responsables de políticas, que fue aprobado por los gobiernos miembros del IPCC en Ginebra en febrero de 2001, se describe la situación actual de comprensión de impactos, adaptación, y vulnerabilidad al cambio climático y sus incertidumbres. Pueden consultarse otros detalles en el informe correspondiente. En la Sección 2 del Resumen se presentan algunas conclusiones generales que surgen de integrar la información de todo el informe. Cada una de estas conclusiones atiende a una distinta dimensión de los impactos, adaptación y vulnerabilidad al cambio climático y ninguna dimensión por sí sola es predominante. En la Sección 3 se presentan las conclusiones relativas a determinados sistemas naturales y humanos y en la Sección 4 se destacan algunas de las cuestiones inquietantes en diversas regiones del mundo. En la Sección 5 se señalan las esferas de investigación prioritaria para profundizar en la comprensión de las consecuencias posibles y de la adaptación al cambio climático.

2. Conclusiones deducibles

2.1. Los recientes cambios climáticos regionales, particularmente los aumentos de la temperatura, han influido ya en muchos sistemas físicos y biológicos

Se dispone de pruebas de observaciones indicando que el cambio regional del clima, particularmente los aumentos de la temperatura, ha influido ya en un conjunto diverso de sistemas físicos y biológicos de muchas partes del mundo. Entre los cambios observados pueden citarse como ejemplos la contracción de los glaciares, el deshielo de permafrost, el engelamiento ulterior y el deshielo anticipados de las superficies de ríos y lagos, el alargamiento de las estaciones de desarrollo de las plantas a latitudes medias a altas, los desplazamientos de las zonas de plantas y animales hacia el polo y a mayores altitudes, las disminuciones de algunas poblaciones de plantas y animales, y el florecimiento temprano de árboles, la emergencia de insectos y de puesta de huevos de los pájaros (véase la Figura RRP-1). Hay muchos documentos de prueba de que existe una asociación entre los cambios de temperaturas regionales y los cambios observados de sistemas físicos y biológicos en muchos entornos acuáticos, terrestres y marinos. [2.1, 4.3, 4.4, 5.7, y 7.1] Los estudios anteriormente mencionados e ilustrados en la Figura RRP-1 se dedujeron de un examen de la bibliografía, señalando estudios por bastantes años, ordinariamente por 20 años o más, de modificaciones de los sistemas biológicos y físicos que pudieran estar relacionados con cambios regionales de temperatura. En la mayoría de los casos en los que se detectaron cambios de los sistemas biológicos y físicos, estos cambios habían ocurrido en el sentido previsto en base a mecanismos conocidos. Era soslayable la probabilidad de que los cambios observados en el sentido previsto (sin ninguna referencia a su magnitud) pudieran ocurrir por casualidad. En muchas partes del mundo, pueden ser importantes los impactos relacionados con las precipitaciones. En la actualidad, se carece de datos sistemáticos simultáneos, climáticos y biofísicos, realizados durante tiempo suficiente (2 o más decenios) lo cual se considera necesario para la evaluación de los impactos de la precipitación.

Factores tales como el cambio de utilización de los terrenos y de la contaminación influyen también en estos sistemas físicos y biológicos lo que rinde difícil atribuir los cambios a causas particulares en casos concretos. No obstante, y en conjunto, los cambios observados de estos sistemas están en consonancia, en cuanto a su sentido y a su acaecimiento en distintos lugares o regiones (véase la Figura RRP-1) con los efectos previstos de cambios regionales de temperatura. En consecuencia, existe un grado de confianza alta6 acerca de la influencia que los recientes cambios climáticos regionales, particularmente los aumentos de la temperatura, han tenido ya en muchos sistemas físicos y biológicos.

 

 

 

 

 

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Figura RRP-1: Lugares en los que los estudios sistemáticos por períodos prolongados satisfacen criterios estrictos, como prueba documentada de los impactos del cambio climático regional relacionado con la temperatura en los sistemas físicos y biológicos. Los datos hidrológicos, de retroceso de los glaciares y de hielo sobre el mar representan tendencias que van desde decenios a un siglo. Los datos de ecosistemas terrestres y marinos representan las tendencias de por lo menos dos decenios. Los estudios de teledetección se extienden a grandes zonas. Los datos se refieren a impactos aislados o múltiples que corresponden a mecanismos conocidos de respuesta, de los sistemas físicos y biológicos a los cambios regionales observados relacionados con la temperatura. Cuando los impactos notificados se extienden a grandes zonas, se seleccionó en el mapa un lugar representativo.

2.2. Hay indicios preliminares de que algunos sistemas humanos han sido influenciados por aumentos recientes de inundaciones y sequías

Hay pruebas nuevas de que algunos sistemas sociales y económicos han sido influenciados por el aumento reciente de la frecuencia de inundaciones y sequías en algunas zonas. Sin embargo, tales sistemas están también influenciados por modificaciones de factores socioeconómicos tales como desplazamientos demográficos y cambios en la utilización de los terrenos. Es difícil cuantificar el impacto relativo de los factores climáticos y socioeconómicos. [4.6 y 7.1]

2.3. Los sistemas naturales son vulnerables al cambio climático y algunos quedarán irreversiblemente dañados

Los sistemas naturales pueden ser especialmente vulnerables al cambio climático dada su limitada capacidad de adaptación (véase el Cuadro RRP-1), y algunos de estos sistemas pueden sufrir daños significativos e irreversibles. Entre los sistemas naturales que están en peligro, se incluyen los glaciares, los arrecifes de coral y atolones, los manglares, los bosques boreales y tropicales, los ecosistemas polares y alpinos, los humedales de praderas, y los remanentes de tierras de pastoreo nativas. Aunque pueda aumentar la abundancia o la extensión de algunas especies, el cambio climático hará que sean más graves los peligros actuales de extinción de algunas especies más vulnerables y la pérdida de la diversidad biológica. Está bien establecido6 que la amplitud geográfica de los daños o de la pérdida, así como el número de sistemas afectados aumentará con la magnitud y la rapidez del cambio climático (véase la Figura RRP-2). [4.3 y 7.2.1]

 

Cuadro RRP-1. Sensibilidad, capacidad de adaptación y vulnerabilidad al cambio climático

Sensibilidad es el grado hasta el que está afectado un sistema, en sentido perjudicial o en sentido beneficioso, por razón de estímulos relacionados con el clima. Los estímulos relacionados con el clima abarcan todos los elementos del cambio climático, incluido el promedio de características del clima, la variabilidad del clima y la frecuencia y magnitud de casos extremos. El efecto puede ser directo (por ejemplo un cambio del rendimiento de cosechas en respuesta a un cambio del valor medio de la amplitud o de la variabilidad de la temperatura) o indirecto (p. ej., daños causados por un aumento de la frecuencia de inundaciones en la costa por razón de una subida del nivel del mar). Capacidad de adaptación es la habilidad de un sistema de ajustarse al cambio climático (incluida la variabilidad del clima y sus extremos) para moderar daños posibles, aprovecharse de oportunidades o enfrentarse a las consecuencias. Vulnerabilidad es el grado hasta el cual un sistema es susceptible o incapaz de enfrentarse a efectos adversos del cambio climático, incluidas la variabilidad y los extremos del clima. La vulnerabilidad es función del carácter, magnitud y rapidez del cambio climático y de la variación a la que un sistema está expuesto, de su sensibilidad y de su capacidad de adaptación.

 
 

Figura RRP-2: Motivos de inquietud acerca de los impactos previstos del cambio climático. Los riesgos de impactos perjudiciales del cambio climático aumentan con la magnitud del cambio. La parte izquierda de la figura presenta el aumento observado de la temperatura en comparación con 1990 y la gama de aumentos de temperatura previstos después de 1990 según la estimación del Grupo de trabajo I del IPCC para escenarios obtenidos del Informe especial sobre escenarios de emisiones (IE-EE). La parte derecha representa conceptualizaciones de cinco motivos de inquietud respecto a los riesgos del cambio climático en evolución hasta el año 2100. En color blanco se indican los impactos o riesgos neutros o de pequeña magnitud, tanto positivos como negativos; en azul claro se indican los impactos negativos para algunos sistemas o riesgos bajos; y en azul oscuro se presentan los impactos o riesgos negativos que son más extendidos o de mayor magnitud. En la evaluación de los impactos o riesgos solamente se tiene en cuenta la magnitud del cambio y no su rapidez. Se utiliza en la figura el promedio de cambio anual de temperatura mundial como representante de la magnitud del cambio climático pero los impactos previstos serán función entre otros factores de la magnitud y de la rapidez de los cambios mundiales y regionales del clima medio, de la variabilidad del clima y de fenómenos climáticos extremos, condiciones sociales y económicas, así como la adaptación.

2.4. Muchos sistemas humanos son sensibles al cambio climático y algunos son vulnerables

Entre los sistemas humanos sensibles al cambio climático se incluyen muchos recursos hídricos; agricultura (especialmente seguridad de los alimentos) y silvicultura; zonas costeras y sistemas marinos (pesquerías); asentamientos humanos, energía, e industria; seguros y otros servicios financieros y salud humana. La vulnerabilidad de estos sistemas varía en función del lugar geográfico, del tiempo y de las condiciones sociales, económicas y ambientales. [4.1, 4.2, 4.3, 4.4, 4.5, 4.6, y 4.7]
Entre los posibles impactos negativos, previstos sobre la base de modelos y otros estudios, se incluyen los siguientes:

  • Una reducción general del rendimiento posible de las cosechas en la mayoría de las regiones tropicales y subtropicales por razón de la mayoría de los aumentos previstos de la temperatura [4.2]
  • Una disminución general, con algunas variaciones, del rendimiento posible de las cosechas en la mayoría de las regiones de latitud media por razón de aumentos del promedio anual de temperatura de más de unos pocos (a few) °C [4.2]
  • Disponibilidad menor de aguas para poblaciones en muchas regiones con escasez de agua, particularmente en las regiones subtropicales [4.1]
  • Un aumento del número de personas expuestas a enfermedades transmitidas por vectores (p.ej., paludismo) y en aguas pantanosas (p.ej., cólera), y un aumento de la mortalidad por la tensión del calor [4.7]
  • Un aumento extendido del riesgo de inundaciones para muchos asentamientos humanos (decenas de millones de habitantes en los asentamientos estudiados) como consecuencia de sucesos crecientes de precipitación fuerte y subida del nivel del mar [4.5]
  • Aumento de la demanda de energía para acondicionamiento de locales debido a mayores temperaturas estivales. [4.5]

Entre los posibles impactos beneficiosos, previstos en base a modelos y a otros estudios, se incluyen los siguientes:

  • Un aumento del rendimiento posible de las cosechas en algunas regiones a latitudes medias por aumento de la temperatura de menos de unos pocos (a few)°C [4.2]
  • Un aumento posible del suministro de maderas en el mundo procedentes de bosques con una gestión adecuada [4.3]
  • Un aumento de la disponibilidad de agua en poblaciones de algunas regiones de escasez de agua, por ejemplo en partes de Asia sudoriental [4.1]
  • Una menor mortalidad invernal en latitudes medias y altas [4.7]
  • Una demanda reducida de energía para calefacción debido a mayores temperaturas invernales. [4.5]

2.5. Los cambios previstos en los extremos climáticos podrían tener importantes consecuencias

La vulnerabilidad de las sociedades humanas y de los sistemas naturales a extremos climáticos queda demostrada por los daños, dificultades y muertes consiguientes a sucesos tales como sequías, inundaciones, olas de calor, aludes y vendavales. Aunque hay una incertidumbre adjunta a las estimaciones de tales cambios, se prevé que aumente la frecuencia y la intensidad de algunos sucesos extremos durante el siglo XXI por razón de cambios del promedio y de la variabilidad del clima, por lo que puede preverse que la gravedad de sus impactos aumentará en consonancia con el calentamiento mundial (véase la Figura RRP-2). Por lo contrario, se prevé que la frecuencia e intensidad de sucesos de temperaturas extremadamente bajas tales como olas de frío disminuyan en el futuro con impactos tanto positivos como negativos. Se prevé que los impactos de cambios futuros de extremos del clima repercutan desproporcionadamente en la población pobre. En la Tabla RRP-1 se presentan algunos ejemplos representativos de impactos de estos cambios previstos de la variabilidad del clima y de los extremos del clima. [3.5, 4.6, 6, y 7.2.4]

2.6. La posibilidad de impactos a gran escala y quizás irreversibles plantea riesgos que todavía no se han cuantificado de forma fiable

Los cambios del clima previstos7 durante el siglo XXI conllevan el riesgo potencial de producir modificaciones futuras a gran escala y posiblemente irreversibles de los sistemas planetarios con impactos de alcance continental y mundial. Estas posibilidades dependen mucho de los escenarios del clima y todavía no ha sido evaluada la serie completa de escenarios plausibles. Como ejemplos pueden citarse una importante disminución de la rapidez de la circulación de los océanos que transporta aguas calientes al Atlántico septentrional, importantes reducciones de las capas de hielo de Groenlandia y de la Antártida occidental, calentamiento mundial acelerado debido a la realimentación del ciclo de carbón en la biosfera terrenal y liberaciones de carbón terrenal de regiones de permafrost y de metano procedente de hidratos en sedimentos costeros. No se conoce bien la probabilidad de muchos de estos cambios en los sistemas terrenales pero es posiblemente muy baja; no obstante, se prevé que esta probabilidad aumente con la rapidez, intensidad y duración del cambio climático (véase la Figura RRP-2). [3.5, 5.7, y 7.2.5] Si estos cambios de los sistemas planetarios hubieran de ocurrir, sus impactos serían muy extendidos y sostenidos. Por ejemplo, una disminución importante de la circulación termohalina oceánica tendría efectos en los niveles de oxígeno de aguas profundas y en la toma de carbón por parte de océanos y ecosistemas marinos y reduciría el calentamiento sobre partes de Europa. La desintegración de la capa de hielo de la Antártida occidental o la fusión de la capa de hielo de Groenlandia llevarían a una subida mundial del nivel del mar de hasta 3 m en cada uno de los próximos 1.000 años8, se sumergerían muchas islas y se inundarían extensas zonas costeras. Dependiendo de la rapidez de pérdida de la capa de hielo, la rapidez y magnitud con la que el nivel del mar suba podría ser muy superior a la capacidad de adaptarse, sin impactos importantes, de los sistemas humanos y naturales. Las liberaciones de carbón terrenal de las regiones de permafrost y de metano de los hidratos en los sedimentos costeros, inducidas por el calentamiento, aumentarían aún más las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera y amplificaría el cambio climático. [3.5, 5.7, y 7.2.5]

 

Tabla RRP-1: Ejemplos de impactos resultantes de los cambios previstos en sucesos climáticos extremos.

 

2.7. La adaptación es una estrategia necesaria a todos los niveles como complemento de los esfuerzos de mitigación del cambio climático

La adaptación permite reducir los impactos adversos del cambio climático y mejorar los impactos beneficiosos pero tendrá costos y no impedirá todos los daños. Los episodios extremos, la variabilidad y la rapidez de cambio son características importantes que han de considerarse en relación con la vulnerabilidad y adaptación al cambio climático, y no son meramente cambios del promedio de las condiciones climáticas. Hasta cierto punto, los sistemas humanos y naturales se adaptarán automáticamente al cambio climático. Una adaptación planificada puede ser complemento de la adaptación autónoma, aunque las opciones y los incentivos son mayores para la adaptación de los sistemas humanos que para la adaptación dirigida a proteger los sistemas naturales. La adaptación es una estrategia necesaria a todos los niveles como complemento de los esfuerzos para mitigar el cambio climático. [6] Puede aprovecharse la experiencia adquirida en adaptarse a la variabilidad y a los extremos del clima para preparar estrategias adecuadas de adaptación a los cambios del clima previstos. La adaptación a la variabilidad y extremos actuales del clima lleva frecuentemente a obtener beneficios así como a formar la base para enfrentarse a futuros cambios climáticos. Sin embargo, la experiencia demuestra también que hay límites en cuanto a lograr la totalidad de la posible adaptación. Además, una adaptación errónea, como promoviendo el desarrollo de emplazamientos propicios al riesgo puede llevar a decisiones que se basen en consideraciones a corto plazo, o que se haga caso omiso de la variabilidad climática conocida, mediante una previsión equivocada, sin suficiente información y que dependa excesivamente de los mecanismos de primas de seguros. [6]

2.8. Los que tienen recursos mínimos poseen una mínima capacidad de adaptarse y son los más vulnerables

La capacidad de los sistemas humanos de adaptarse y enfrentarse al cambio climático depende de factores tales como la riqueza, la tecnología, la educación, la información, la pericia, la infraestructura, el acceso a los recursos y las capacidades administrativas. Es posible que los países desarrollados y en desarrollo mejoren su capacidad y adquieran nuevas capacidades de adaptación. Tales factores predominan de forma muy variable en las diversas poblaciones y comunidades, y los países en desarrollo, particularmente los menos desarrollados, son en general los más desprovistos al respecto. El resultado es que tienen menos capacidad de adaptarse y son más vulnerables a los daños procedentes del cambio climático, y asimismo son más vulnerables a otras presiones. Esta condición es más grave entre los pueblos más pobres. [6.1; véase también 5.1.7, 5.2.7, 5.3.5, 5.4.6, 5.6.1, 5.6.2, 5.7, y 5.8.1 para información a nivel regional] Se han estimado los beneficios y costos del influjo del cambio climático en unidades monetarias y se han sumado a escala nacional, regional y mundial. En estas estimaciones se excluyen en general los efectos de cambios de la variabilidad y extremos climáticos, no se tiene en cuenta el efecto de diversas velocidades de cambio y solamente se atiende parcialmente a bienes y servicios que no sean objeto del comercio en el mercado. Estas omisiones llevarán probablemente a estimar por defecto las pérdidas económicas y a estimar por exceso las ganancias económicas. La estimación de la suma de impactos es muy controvertida puesto que se considera que las ganancias de algunos compensan las pérdidas de otros y porque la ponderación que se ha utilizado para sumar los efectos particulares es en general subjetiva. [7.2.2 y 7.2.3] A pesar de las limitaciones indicadas, en base a unas pocas estimaciones publicadas, el aumento del promedio de temperatura mundial9 produciría pérdidas económicas netas en muchos países en desarrollo, en relación con todas las magnitudes de calentamiento estudiadas (baja confianza6), y las pérdidas serían mayores en magnitud cuanto mayor sea el nivel de calentamiento (confianza media). Por el contrario, un aumento del promedio de temperatura mundial de hasta unos pocos (a few) °C llevaría a una mezcla de ganancias y pérdidas económicas en los países desarrollados (baja confianza6), con pérdidas económicas para grandes aumentos de temperatura (confianza media). La distribución prevista de los impactos económicos es tal que aumentaría la disparidad entre el bienestar de los países desarrollados y el de los países en desarrollo, aumentando esta disparidad si los aumentos previstos de temperatura son superiores (confianza media). Se estima que los impactos más dañinos para los países en desarrollo corresponden en parte a su menor capacidad de adaptación por comparación con los países desarrollados. [7.2.3] Además, cuando se suman los efectos a escala mundial, el producto interior bruto mundial (PIB) cambiaría en ± unos pocos por ciento, para aumentos de la temperatura mundial de hasta unos pocos (a few) °C (baja confianza6), y se producirían más pérdidas netas en el caso de mayores aumentos de la temperatura (confianza media) (véase la Figura RRP-2). Se prevé que más personas estarían perjudicadas que beneficiadas por el cambio climático, incluso para un promedio de aumento de la temperatura mundial inferior a unos pocos (a few) °C (baja confianza6). Estos resultados son sensibles a las hipótesis acerca de cambios del clima regional, del nivel de desarrollo, de la capacidad de adaptación, de la rapidez de cambio, de la valoración de los impactos y de los métodos aplicados para sumar las pérdidas y ganancias monetarias, incluida la opción de una tasa de descuento. [7.2.2] Se prevé que los efectos del cambio climático sean superiores en los países en desarrollo en cuanto a pérdida de vidas y efectos relativos en la inversión y en la economía. Por ejemplo, el porcentaje relativo de daños para el PIB de extremos del clima será fundamentalmente superiores en los países en desarrollo que en los países desarrollados. [4.6]

 

 

2.9. La adaptación, el desarrollo sostenible y la mejora de la equidad pueden fortalecerse mutuamente

Muchas de las comunidades y regiones vulnerables al cambio climático están también sometidas a presiones de fuerzas tales como crecimiento de la población, agotamiento de los recursos y pobreza. La política para disminuir la presión ejercida en los recursos, para mejorar la gestión de riesgos ambientales, y aumentar el bienestar de los miembros más pobres de la sociedad pueden simultáneamente adelantar el desarrollo sostenible y la equidad, mejorar la capacidad de adaptación, y hacer que disminuya la vulnerabilidad a las tensiones climáticas y otras. Si se incluyen los riesgos climáticos en el diseño e implantación de iniciativas de desarrollo nacionales e internacionales puede fomentarse la equidad y el desarrollo sostenible lo que permite disminuir la vulnerabilidad al cambio climático. [6.2]

 

Figura RRP-3: Los cambios previstos del promedio de escorrentía anual de aguas alrededor de 2050, por relación al promedio de escorrentía de 1961-1990, corresponden en general a los cambios previstos de precipitación. Se calculan los cambios de escorrentías con un modelo hidrológico utilizándose como proyecciones de partida del clima dos versiones del Modelo de Circulación General Atmósfera-Océano (MCGAO) del Centro Hadley para un escenario de 1% de aumento anual de la concentración eficaz de dióxido de carbono en la atmósfera: a) conjunto HadCM2 medio y b) HadCM3. Los aumentos previstos de escorrentía en elevadas latitudes y en Asia sudoriental y las disminuciones previstas en Asia central, la zona fronteriza al Mediterráneo, África meridional y Australia, son en general coincidentes en todos los experimentos del Centro Hadley y están en armonía con las proyecciones de precipitación de otros experimentos MCGAO. Para otras regiones del mundo, los cambios de precipitación y de escorrentía dependen del escenario y del modelo.

 

 

3. Efectos en los sistemas naturales y humanos y su vulnerabilidad

3.1. Recursos hidrológicos e hídricos

El efecto del cambio climático en el flujo de circulación superficial y en la recarga de aguas subterráneas varía de una región a otra y de un escenario climático a otro, sobre todo en función de las proyecciones de cambio de las precipitaciones. Una predicción constante en la mayoría de los escenarios de cambio climático indica que aumentará el flujo de circulación superficial medio anual en altas latitudes y en Asia sudoriental y disminuirá en Asia central, en la zona limítrofe al Mediterráneo, en África meridional y en Australia (confianza media) (véase Figura RRP-3); la magnitud del cambio, sin embargo, varía de un escenario a otro. En la mayoría de las zonas, incluidas las latitudes medias, no hay ninguna clara uniformidad en las predicciones de flujo de circulación, en parte por diferencias en la previsión de lluvias y en parte por diferencias de la evaporación prevista que pueden compensar los aumentos de la lluvia. Se prevé un retroceso acelerado de la mayoría de los glaciares y que puedan desaparecer muchos pequeños glaciares (alta confianza). En general, los cambios previstos del promedio de escorrentía anual son menos firmes que los impactos basados únicamente en cambios de la temperatura, puesto que los cambios de precipitación varían más de un escenario a otro. A escala de captación de aguas, el efecto de determinado cambio del clima varía en función de las características físicas y de la vegetación de las zonas de captación de aguas, y puede además añadirse a cambios de la cubierta de tierra. [4.1]

Aproximadamente 1.700 millones de personas, una tercera parte de la población del mundo, viven en la actualidad en países sometidos a tensiones de escasez de agua (que se define como un uso de más del 20% de su suministro renovable, indicador comúnmente utilizado para la tensión de escasez de agua). Se prevé que este número aumente aproximadamente a 5 mil millones al año 2025, en función del índice de la tasa de crecimiento de la población. El cambio climático previsto pudiera hacer que disminuya aún más el flujo superficial de corrientes y la recarga de aguas subterráneas en muchos de estos países que sufren escasez de agua, por ejemplo en Asia central, África meridional, y países limítrofes al Mediterráneo pero puede aumentar en algunos otros. [4.1; véase 5.1.1, 5.2.3, 5.3.1, 5.4.1, 5.5.1, 5.6.2, y 5.8.4 para información a nivel regional]

Aumenta en general la demanda de agua debido al crecimiento de la población y al desarrollo económico pero disminuye en algunos países por una mayor eficiencia en su utilización. No es probable que el cambio climático tenga un influjo importante en la demanda municipal e industrial de aguas en general, pero puede de modo significativo influir en el suministro para regadío que depende de que los aumentos de evaporación estén compensados o agravados por cambios de la precipitación. Por consiguiente, las temperaturas más elevadas, con una demanda mayor de evaporación en las cosechas, significa que la tendencia general se dirigirá hacia un aumento de las demandas de agua para regadío. [4.1]

La magnitud y la frecuencia de las inundaciones podrían aumentar en muchas regiones como consecuencia de una creciente ocurrencia de sucesos de precipitación fuerte que pueden también hacer que aumentar las escorrentías en la mayor parte de las zonas así como la recarga de aguas subterráneas en algunas llanuras para alimentos. El cambio en la utilización de los terrenos puede agudizar tales sucesos. Disminuiría en muchas zonas el flujo superficial de corrientes durante períodos de circulación baja estacional debido a una mayor evaporación; los cambios de precipitación pueden agudizar o desplazar los efectos de un aumento de la evaporación. El cambio climático previsto deterioraría la calidad de las aguas por temperaturas mayores del agua y por una mayor carga de contaminantes de escorrentías e inundaciones procedentes de instalaciones para desechos. La calidad del agua se degradaría aún más cuando disminuyera la circulación de agua, pero si aumentara la circulación podrían mitigarse hasta cierto punto algunos deterioros de la calidad del agua al aumentar la disolución. En los lugares donde las nevadas son en la actualidad un componente importante del equilibrio hídrico, una mayor proporción de precipitaciones en invierno puede convertirse en lluvia y esto podría llevar a un flujo de corrientes de máxima intensidad que se desplazaría de la primavera al invierno. [4.1]

Es probable que haya una máxima vulnerabilidad en sistemas hídricos mal administrados y en sistemas que están actualmente bajo tensión o cuya gestión es deficiente e insostenible, debido a políticas que desalientan al uso eficaz o la protección de la calidad del agua, o a causas como una gestión inadecuada de las cuencas fluviales, a no administrar el suministro variable de aguas y su demanda o a la inexistencia de orientación profesional bien fundada. En sistemas sin adecuada gestión apenas hay estructuras establecidas para amortiguar los efectos de la variabilidad hidrológica en cuanto a la calidad del agua y su suministro. En sistemas de gestión insostenible, la utilización del agua y de los terrenos puede incrementar la tensión con lo que se aumenta también la vulnerabilidad al cambio climático. [4.1]

Los métodos de gestión de los recursos hídricos, particularmente aquellos de gestión integrada de recursos hídricos, pueden ser aplicados para adaptarse a los efectos hidrológicos del cambio climático y a nuevas incertidumbres, a fin de que disminuyan las vulnerabilidades. En la actualidad, los enfoques referentes al suministro (p. ej., mayores defensas frente a inundaciones, construcción de represas, utilización de zonas de reserva de agua, incluidos los sistemas naturales, mejoras de la infraestructura para recolección y distribución de aguas) son más ampliamente utilizados que los referentes a la demanda (que alteran la exposición a la tensión); aunque estos últimos sean ahora objeto de una mayor atención. Sin embargo, la capacidad de aplicar respuestas de gestión eficaces está desequilibradamente distribuida por todo el mundo y es baja en muchos países con economías en transición y en desarrollo. [4.1]

3.2. Agricultura y seguridad alimentaria

Sobre la base de la investigación experimental, la respuesta del rendimiento de las cosechas al cambio climático es muy variable, dependiendo de las especies y de los cultivos, características del suelo, plagas y patógenos, efectos directos del dióxido de carbono (CO2) en las plantas, así como las interacciones entre el CO2, la temperatura del aire, el estrés hídrico, la nutrición mineral, la calidad del aire, y las respuestas de adaptación. Incluso cuando concentraciones fuertes de CO2 puedan estimular el crecimiento de las cosechas y el rendimiento, este beneficio no siempre puede contrarrestar los efectos negativos de un calor y una sequía excesivos (confianza media). Estos adelantos, junto con adelantos de investigación sobre la adaptación agrícola, han sido incorporados después del Segundo Informe de Evaluación (SIE) a modelos utilizados para evaluar los efectos del cambio climático en el rendimiento de cosechas, suministro de alimentos, ingresos de las granjas y precios. [4.2] Se incurrirá en costos para enfrentarse a pérdidas de rendimiento inducidas por el clima y para adaptar los sistemas de producción de ganado. Entre estas opciones de adaptación de la agronomía y de la ganadería pueden incluirse, por ejemplo, ajustes de las fechas para plantar, tasas de fertilización, aplicación de riegos, características de los cultivos y selección de especies animales. [4.2] Cuando se incluye la adaptación agronómica autónoma, las evaluaciones con modelos de cosechas indican, con confianza de media a baja6, que el cambio climático llevará a unas respuestas, que serán en general positivas, cuando haya menos de unos pocos (a few) °C de calentamiento, y serán en general negativas cuando haya más de unos pocos (a few) °C de calentamiento en los rendimientos de cosechas a latitudes medias. Otras evaluaciones análogas indican que el rendimiento de algunas cosechas en los trópicos disminuiría en general incluso con aumentos mínimos de la temperatura, porque tales cosechas están cerca de su máxima tolerancia al aumento de la temperatura y en esas regiones predomina la agricultura de secano y dependiente de la lluvia natural. Cuando haya también una gran disminución de la lluvia, el rendimiento de las cosechas tropicales estaría incluso más negativamente influenciado. Con la adaptación agronómica autónoma, el rendimiento de las cosechas en los trópicos tiende a estar menos negativamente influenciado por el cambio climático que sin adaptación, pero todavía tiende a mantenerse por debajo de los niveles estimados en función del clima actual. [4.2]

La mayoría de los estudios económicos mundiales y regionales a los que no se ha incorporado el cambio climático indican que la tendencia descendente de los precios mundiales de mercaderías del siglo XX probablemente continuará en el siglo XXI, aunque la confianza en estas predicciones disminuye más cuando se avanza hacia el futuro. Las evaluaciones de modelos económicos indican que los impactos del cambio climático en la producción agrícola y en los precios podrían llevar pequeños porcentajes de cambio de ingresos mundiales (baja confianza6), con aumentos mayores en las regiones más desarrolladas y aumentos menores o disminuciones en las regiones en desarrollo. La mayor confianza en estas conclusiones depende de una ulterior investigación acerca de la sensibilidad de las evaluaciones de modelos económicos a sus hipótesis básicas. [4.2 y Cuadro 5-5]

La mayoría de los estudios indica que aumentos de la temperatura media anual mundial de unos pocos (a few) °C, o más, ocasionarían un aumento de los precios de alimentos debido a una disminución del ritmo de expansión del suministro mundial de alimentos por comparación al crecimiento de la demanda de alimentos mundiales (establecido pero incompleto6). Con magnitudes de calentamiento inferiores a unos pocos (a few) °C, los modelos económicos no distinguen claramente lo que corresponde al cambio climático y lo debido a otras fuentes de cambio, en función de los estudios incluidos en esta evaluación. En algunos estudios recientes, en que se han sumado los efectos, se han estimado impactos económicos en poblaciones vulnerables tales como productores de pequeño tamaño y consumidores urbanos pobres. Estos estudios concluyen que el cambio climático haría disminuir los ingresos de poblaciones vulnerables y aumentar el número absoluto de personas con riesgo de pasar hambre aunque esto es inseguro y requiere una investigación ulterior. Se estableció, aunque sólo parcialmente que el cambio climático, principalmente por conducto de un aumento de los fenómenos extremos y desplazamientos temporales y espaciales, empeorará la seguridad alimentaria en África. [4.2]

3.3. Ecosistemas terrestres y de agua dulce

Los estudios de modelización de vegetación continúan demostrando la posibilidad de una perturbación importante de los ecosistemas en virtud del cambio climático (elevada confianza6). La migración de los ecosistemas o de los biomas como unidades discretas no es probable que ocurra; en su lugar en determinado emplazamiento, se modificará la composición y el predominio de algunas especies. Los resultados de estos cambios estarán retardados respecto a los cambios del clima por varios años, o por varios decenios e incluso siglos (alta confianza). [4.3]

La distribución, el tamaño de las poblaciones, la densidad de la población y el comportamiento de la fauna silvestre han sido y continuarán siendo afectados directamente por cambios del clima mundial o regional, e indirectamente por cambios de la vegetación. El cambio climático llevará a un movimiento hacia los polos de las fronteras de distribución de peces de agua dulce, junto con la pérdida de hábitats para peces de agua fría y fresca, y el aumento de hábitats para peces de aguas calientes (alta confianza). Ya están muy amenazadas las especies y las poblaciones y se espera que el riesgo aumente por la sinergia entre el cambio climático que rinde partes de los hábitats actuales inadaptables a muchas especies y el cambio en el uso de la tierra que fragmenta los hábitats y levanta obstáculos a la migración de las especies. Sin una adecuada gestión, estas presiones llevarán a que algunas especies actualmente clasificadas como "críticamente amenazadas" se extingan y a que la mayoría de las denominadas "amenazadas o vulnerables" sean más escasas y, por lo tanto, se acerquen a su extinción en el siglo XXI (alta confianza). [4.3]

Entre los posibles métodos de adaptación para reducir los riesgos planteados a las especies podrían incluirse: 1) establecimiento de refugios, parques naturales y reservas con corredores para permitir la migración de las especies, y 2) uso de cría en cautividad y traslado a otros lugares. Sin embargo, estas opciones están limitadas por su costo. [4.3]

Parece que los ecosistemas terrestres están almacenando cantidades crecientes de carbono. Cuando se elaboró el SIE, esto se atribuía en gran medida a un aumento de la productividad de las plantas por razón de la interacción entre una concentración elevada de CO2, temperaturas en aumento, y cambios de la humedad de los suelos. Resultados recientes confirman que ocurren ganancias de productividad pero sugieren que son más pequeñas sobre el terreno que lo indicado en los experimentos de laboratorio con plantas (confianza media). Por lo tanto, la la absorción terrestre de CO2 puede deberse más a cambios en el uso y ordenación de la tierra que a efectos directos de elevadas concentraciones de CO2 y al clima. El grado con el que los ecosistemas terrestres continúen siendo sumideros netos de carbono no es seguro debido a las interacciones complejas entre los factores anteriormente mencionados (p.ej., los ecosistemas terrestres árticos y los humedales pueden actuar tanto de fuente como de sumideros) (confianza media). [4.3]

En sentido opuesto al estudio SIE, los estudios del mercado mundial de maderas en los que se incluyen adaptaciones por gestión de terrenos y de productos, incluso sin proyectos de silvicultura que aumenten la captación y almacenamiento de carbón, sugieren que una pequeña magnitud de cambio climático aumentaría el suministro mundial de maderas y mejoraría las actuales tendencias hacia una mayor parte del mercado en los países en desarrollo (confianza media). Los consumidores pudieran beneficiarse de precios de madera más bajos mientras que los productores pudieran ganar o perder dependiendo de cambios regionales de productividad maderera y de posibles efectos de mortalidad periférica. [4.3]

3.4. Ecosistemas de zonas costeras y ecosistemas marinos

Se prevé que entre los impactos a gran escala del cambio climático en los océanos se incluyan aumentos de la temperatura de la superficie del mar y del nivel medio del mar en el mundo, una disminución de la cubierta de las capas de hielo sobre el mar y cambios de salinidad, condiciones de las olas, y circulación de los océanos. Los océanos son un componente integral y reactivo al sistema climático con importantes retroacciones físicas y biogeoquímicas al clima. Muchos ecosistemas marítimos son sensibles al cambio climático. Se reconoce en la actualidad que las tendencias climáticas y su variabilidad de las que se hacen eco los regímenes multianuales del clima y de los océanos (p.ej., Oscilación Decenal del Pacífico) y los cambios de uno a otro régimen influyen fuertemente en la dinámica de abundancia de peces y su población, con impactos significativos en las sociedades humanas que dependen de la pesca. [4.4]

Muchas zonas costeras experimentarán aumento de niveles de inundación, erosión acelerada, pérdida de humedales y de manglares, e intrusión de agua del mar en las fuentes de agua dulce como resultado del cambio climático. La amplitud y gravedad de los impactos de tormentas, incluidas las inundaciones por temporales y la erosión de las costas aumentarán como resultado del cambio climático, incluida la subida del nivel del mar. Las costas de altas latitudes experimentarán nuevos impactos relacionados con una mayor energía de las olas y un deterioro del permafrost. Los cambios del nivel relativo del mar variarán localmente, debido a ascensos o subsidencias causados por otros factores. [4.4]

Los impactos en ecosistemas costeros muy diversos y productivos tales como los arrecifes de coral, los atolones y las islas coralíferas, los pantanos de agua salada y los bosques de manglares dependerán del ritmo de aumento del nivel del mar en relación con los ritmos de crecimiento y de suministro de sedimentos, espacio y obstáculos para la migración horizontal, cambios del entorno clima-océanos tales como temperaturas de la superficie del mar y frecuencia de ocurrencia de temporales, así como presiones procedentes de actividades humanas en las zonas costeras. Los episodios de blanqueo de corales en los últimos 20 años han estado asociados a varias causas, incluidos los aumentos de temperatura de los océanos. El calentamiento futuro de la superficie del mar aumentaría el estrés en los arrecifes de coral y llevaría a una mayor frecuencia de enfermedades marinas (alta confianza). [4.4] En las evaluaciones de estrategias de adaptación de zonas costeras se ha desplazado el énfasis alejándose de estructuras de protección fuerte de la línea costera (p.ej., murallas de mar, espigones) hacia medidas de protección débil (p.ej., relleno de las playas), retiros administrados y resiliencia mejorada de los sistemas biofísicos y socioeconómicos en las regiones costeras. Las opciones de adaptación para gestión costera y marina son más eficaces cuando están acompañadas de políticas en otras esferas, tales como planes de mitigación de catástrofes y planificación del uso de la tierra. [4.4]

3.5. Salud humana

Se han elucidado aún más los impactos de episodios meteorológicos a corto plazo en la salud humana después del estudio SIE, particularmente en relación con períodos de tensión térmica, de la modulación de los impactos de la contaminación atmosférica, los impactos de tormentas e inundaciones y el influjo de la variabilidad climática estacional e interanual en enfermedades infecciosas. Se comprenden también mejor los determinantes de la vulnerabilidad de las poblaciones a impactos adversos en la salud y las posibilidades de reacciones de adaptación. [4.7] Se sabe que muchas enfermedades infecciosas transmitidas por vectores, alimentos y agua son sensibles a cambios de las condiciones climáticas. En la mayoría de los estudios de modelos predictivos, se llega a la conclusión, con confianza de media a alta6 de que, en algunos escenarios de cambio climático, habría un aumento neto de la extensión geográfica de transmisión posible de paludismo y de dengue, dos infecciones transmitidas por vectores, cada una de las cuales amenaza en la actualidad entre el 40% y el 50% de la población del mundo.10 Dentro de sus zonas de influjo actuales, éstas y muchas otras enfermedades infecciosas tenderían a aumentar su incidencia y estacionalidad aunque ocurrirían disminuciones regionales de algunas enfermedades infecciosas. En todos los casos, sin embargo, el acaecimiento real de la enfermedad está fuertemente influenciado por condiciones ambientales locales, circunstancias socioeconómicas e infraestructura de salud pública. [4.7]

El cambio previsto del clima estará acompañado de un aumento de olas de calor, frecuentemente exacerbadas por un aumento de la humedad y de la contaminación atmosférica urbana que llevarían a un aumento de muertes y enfermedades relacionadas con el calor. Los datos demuestran que el impacto sería máximo en poblaciones urbanas, influyendo particularmente en los más ancianos, enfermos y aquellos que no tienen acceso al aire acondicionado (alta confianza). Hay pruebas limitadas de que en algunos países templados la disminución de muertes por inclemencia invernal sería superior al aumento de muertes por inclemencia estival (confianza media); pero, la investigación publicada ha estado en gran manera limitada a poblaciones de los países desarrollados por lo que es muy difícil comparar de forma generalizada los cambios de la mortalidad estival e invernal. [3.5 y 4.7]

Es obvio y conocido por la experiencia que cualquier aumento de las inundaciones llevará consigo un aumento del riesgo de ahogados, diarreas y enfermedades respiratorias, y en los países en desarrollo también hambre y desnutrición (alta confianza). Si aumentaran los ciclones regionalmente, ocurrirían frecuentemente impactos devastadores, particularmente en poblaciones de asentamientos muy densos con recursos inadecuados. Una disminución de los rendimientos de las cosechas y de la producción alimentaria por el cambio climático en algunas regiones, particularmente en los trópicos, predispondrá a las poblaciones con inseguridad alimentaria a la desnutrición, llevando a un desarrollo deficiente de los niños y a una disminución de la actividad de los adultos. Pudieran ocurrir en algunas regiones perturbaciones socioeconómicas que perjudiquen tanto a los medios de vida como a la salud. [3.5, 4.1, 4.2, 4.5, y 4.7]

Respecto a cada uno de los impactos negativos previstos en la salud, hay una gama de opciones posibles de adaptación social, institucional, tecnológica y de comportamiento para reducir tal efecto. Entre las adaptaciones pudieran por ejemplo incluirse un fortalecimiento de la infraestructura de la salud pública, una gestión del medio ambiente orientada hacia la salud (incluida la calidad de la atmósfera y de las aguas, seguridad alimentaria, diseño urbano y de habitaciones, y gestión de aguas de superficie), y el suministro de instalaciones adecuadas de atención médica. En general, los impactos negativos del cambio climático en la salud serán mayores en poblaciones vulnerables de menores ingresos, predominantemente en los países tropicales y subtropicales. En general las políticas de adaptación reducirían estos impactos. [4.7]

3.6. Asentamientos humanos, energía e industria

Una literatura cada vez más abundante y con más datos cuantitativos demuestra que los asentamientos humanos están influenciados por el cambio climático en una de las tres maneras principales:

  1. Están influenciados los sectores económicos que sustentan a los asentamientos por razón de los cambios de la productividad de los recursos o cambios de la demanda del mercado, en cuanto a los bienes y servicios producidos en ese lugar. [4.5]
  2. Pueden verse directamente afectados algunos aspectos de la infraestructura material (incluidos los sistemas de transmisión y distribución de energía), edificios, servicios urbanos (incluidos los sistemas de transporte), y determinadas industrias (tales como agroindustria, turismo, y construcción). [4.5]
  3. Las poblaciones pueden estar directamente afectadas por razón de condiciones meteorológicas extremas, cambios de la situación sanitaria, o migración. Los problemas son en cierto modo distintos en los grandes centros de población (<1 millón) y en los de tamaño mediano a pequeño. [4.5]

El riesgo directo que en más partes del mundo afecta a los asentamientos humanos como consecuencia del cambio climático es el de inundaciones y movimientos de tierra, provocados por el aumento previsto de la intensidad de las lluvias y, en las zonas costeras, por la subida del nivel del mar. Están particularmente amenazados los asentamientos en las vertientes de los ríos y del mar (alta confianza), pero la inundación urbana puede ser un problema en cualquier parte en la que hubiese una capacidad inadecuada de los sistemas de alcantarillas, suministro de aguas y gestión de desechos. En tales áreas, son altamente vulnerables los barrios con ocupación ilegal de la tierra y otros asentamientos urbanos oficiosos con elevada densidad de población, refugios deficientes, poco o ningún acceso a recursos tales como agua potable y servicios sanitarios públicos y escasa capacidad de adaptación. Los asentamientos humanos sufren en la actualidad otros importantes problemas ambientales, que pudieran agravarse en regímenes de más elevada temperatura y de mayor precipitación, tales como los relacionados con los recursos de agua y energía, así como la infraestructura, el tratamiento de desechos y el transporte. [4.5]

La rápida urbanización de zonas bajas costeras, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo, está produciendo un aumento considerable de la densidad de la población y de los bienes humanos expuestos a extremos climáticos en las costas, tales como ciclones tropicales. Las previsiones basadas en modelos del promedio de personas al año que pudieran ser objeto de inundación por tormentas en la costa se multiplica varias veces (de 75 a 200 millones de personas según la reacción de adaptación) para escenarios de una gama media de aumento del nivel del mar de 40 cm hasta el año 2080, en relación con escenarios sin ningún aumento del nivel del mar. Los daños potenciales a las infraestructuras de las zonas costeras, como resultado del aumento del nivel del mar, han sido calculados en montos correspondientes a decenas de miles de millones de dólares estadoundinenses para ciertos países, por ejemplo Egipto, Polonia, y Viet Nam. [4.5]

Los asentamientos con poca diversificación económica y en los que un elevado porcentaje de los ingresos proviene de industrias de recursos primarios sensibles al clima (agricultura, silvicultura, y pesquerías) son más vulnerables que los asentamientos más diversificados (elevada confianza6). En las zonas desarrolladas del Ártico, y donde el permafrost es rico en hielo, será necesario prestar particular atención a mitigar los impactos perjudiciales del deshielo, tales como daños graves a los edificios y a la infraestructura de transporte (muy alta confianza). La infraestructura industrial de transporte y comercial es en general vulnerable a los mismos peligros que la infraestructura de los asentamientos. Se prevé que la demanda de energía aumente en cuanto a enfriar los edificios y disminuya en cuanto a calefacción pero el efecto neto depende de los escenarios y del lugar. Algunos sistemas de producción y distribución de energía pueden sufrir impactos adversos que reducirían los suministros o la fiabilidad de los sistemas mientras que otros sistemas energéticos podrían beneficiarse. [4.5 y 5.7] Entre las posibles opciones de adaptación están la planificación de los asentamientos y de su infraestructura, el emplazamiento de instalaciones industriales, y la adopción de decisiones similares a largo plazo de forma que se reduzcan los efectos adversos de sucesos que son de una escasa probabilidad (aunque creciente), pero que conllevan grandes consecuencias (y quizás están en aumento). [4.5]

3.7. Seguros y otros servicios financieros

El costo de los episodios meteorológicos ordinarios y extremos ha aumentado rápidamente en los últimos decenios. Las pérdidas económicas mundiales como consecuencia de sucesos catastróficos aumentaron en un múltiplo de 10,3, es decir, desde 3.900 millones de dólares estadounidenses al año en el decenio de 1950 hasta 40.000 millones de dólares estadounidenses al año en el decenio de 1990 (todo en dólares estadounidenses de 1999, sin el ajuste relativo a la paridad de su valor adquisitivo), correspondiendo aproximadamente la cuarta parte de las pérdidas a los países en desarrollo. La parte con prima de seguros de estas pérdidas aumentó de un nivel despreciable a 9.200 millones de dólares estadounidenses al año, durante el mismo período. Los costos totales son dos veces mayores cuando se incluyen las pérdidas de sucesos más pequeños no catastróficos relacionados con el tiempo. Como medida del aumento de la vulnerabilidad de la industria a las primas de seguros, la relación de las primas de seguros mundiales de propiedad/casuales, referentes a pérdidas relacionadas con el tiempo, disminuyó por un factor de tres entre 1985 y 1999. [4.6]

Los costos de episodios meteorológicos han aumentado rápidamente a pesar de esfuerzos importantes y crecientes por fortalecer la infraestructura y mejorar la preparación frente a desastres. Parte de la tendencia ascendente observada en pérdidas por catastrófes en los últimos 50 años está vinculada a factores socioeconómicos, tales como el crecimiento de la población, el aumento de la riqueza, y la urbanización de zonas vulnerables, y en parte está vinculada a factores climáticos tales como los cambios observados de precipitación e inundaciones. La asignación concreta es compleja y hay diferencias en el saldo de estas dos causas según la región y el tipo de sucesos. [4.6] El cambio climático y las modificaciones previstas en los fenómenos relacionados con el tiempo que se consideran vinculados al cambio climático aumentarían la incertidumbre actuarial en la evaluación de riesgos (alta confianza). Tales acontecimientos impondrían una presión creciente en las primas de seguros y pudieran llevar a que algunos riesgos sean nuevamente clasificados como no asegurables, con el subsiguiente retiro de la cobertura. Tales cambios inducirían un mayor costo de las primas de seguros, disminuirían el ritmo de ampliación de los servicios financieros hacia países en desarrollo, reducirían la disponibilidad de seguros para una ampliación del riesgo, y aumentarían la demanda de compensación financiada por el gobierno después de desastres naturales. En caso de que ocurran tales cambios, puede esperarse que cambie la importancia relativa de las entidades públicas y privadas en cuanto a proporcionar seguros y recursos de gestión del riesgo. [4.6]

Se prevé que en su totalidad el sector de servicios financieros pueda enfrentarse a los impactos del cambio climático, aunque los registros históricos demuestran que los sucesos de poca probabilidad pero de elevado impacto, o los sucesos múltiples no muy distantes entre sí influyen gravemente en partes del sector, especialmente si disminuye simultáneamente la capacidad de adaptación por razón de factores no climáticos (p.ej., condiciones financieras negativas del mercado). Las primas de seguros de propiedad/víctimas y los segmentos de reaseguros y empresas pequeñas especializadas y no diversificadas han manifestado una mayor sensibilidad, incluida una reducción de la rentabilidad y quiebras consiguientes a sucesos relacionados con el tiempo. [4.6] La adaptación al cambio climático presenta retos complejos, pero también oportunidades en el sector. La intervención de la reglamentación en cuanto a precios, tratamiento de impuestos de reservas, y la habilidad (o inadvertencia) de las empresas para retirarse de mercados con riesgo son ejemplos de factores que influyen en la resiliencia del sector. Los actores del sector público y del sector privado también prestan apoyo a la adaptación, fomentando la preparación ante desastres, los programas de prevención de pérdidas, los códigos de construcción de edificios y una mejor zonificación. Sin embargo, en algunos casos, los seguros públicos y los programas de auxilio a desastres han fomentado inadvertidamente un sentido de despreocupación y de mala adaptación induciendo al desarrollo de zonas con riesgo, tales como llanuras inundables y zonas costeras de Estados Unidos. [4.6] Se prevé que los efectos del cambio climático sean mayores en el mundo en desarrollo, particularmente en países que confían en la producción primaria como fuente principal de ingresos. Algunos países son objeto de impactos en su PIB como consecuencia de desastres naturales, existiendo un caso en el que los daños alcanzan la mitad del PIB. Surgirían cuestiones de equidad y limitaciones de desarrollo si no pueden asegurarse los riesgos relacionados con el tiempo, si aumentan los precios o si se tiene una disponibilidad limitada. Por lo contrario, un mayor acceso a los seguros y la introducción más amplia de planes de microfinanciación y bancos de desarrollo aumentaría la capacidad de los países en desarrollo de adaptarse al cambio climático. [4.6]

 

 

4. La vulnerabilidad varía de una región a otra

La vulnerabilidad de la población humana y de los sistemas naturales al cambio climático varía sensiblemente según las regiones y según las poblaciones dentro de las regiones. Las diferencias regionales en el clima y en el cambio previsto del clima dan lugar a una exposición distinta a los estímulos climáticos a través de las regiones. Los sistemas naturales y sociales de las diversas regiones tienen múltiples características, recursos e instituciones, y están sometidos a una diversidad de presiones que dan lugar a diferencias de sensibilidad y de capacidad de adaptación. A partir de estas diferencias surgen inquietudes importantes que son distintas en cada una de las principales regiones del mundo. Además, incluso dentro de una región, variarán los impactos, la capacidad de adaptación y la vulnerabilidad. [5]

Considerando todos estos aspectos, es probable que todas las regiones sufran ciertos efectos adversos del cambio climático. En la Tabla RRP-2 se presentan de forma muy resumida algunas de las principales inquietudes en las distintas regiones. Algunas regiones son particularmente vulnerables por su exposición física a los peligros del cambio climático y por su limitada capacidad de adaptación. La mayoría de las regiones menos desarrolladas son especialmente vulnerables ya que una parte importante de su economía corresponde a sectores sensibles al clima y por ser baja su capacidad de adaptación por razón de niveles escasos de recursos humanos, financieros y naturales, así como por su capacidad limitada de tipo institucional y tecnológico. Por ejemplo, los Pequeños Estados Insulares y las áreas costeras de poca altura son particularmente vulnerables a la subida del nivel del mar y a las tormentas y la mayoría de estos Estados tienen una capacidad limitada de adaptación. Se prevé que los impactos del cambio climático en las regiones polares sean grandes y rápidos, incluida la reducción de la extensión de la capa de hielo sobre el mar y su espesor y el deterioro del permafrost. Los cambios adversos de corrientes de los ríos estacionales, las inundaciones y las sequías, la seguridad alimentaria, las pesquerías, y los efectos en la salud, así como la pérdida de la diversidad biológica constituyen algunas de las vulnerabilidades regionales más importantes y de las inquietudes en África, América Latina, y Asia donde las oportunidades de adaptación son en general bajas. Incluso en regiones con más elevada capacidad de adaptación tales como Norteamérica, Australia y Nueva Zelandia, hay comunidades vulnerables tales como pueblos indígenas y es muy limitada la posibilidad de adaptación de los ecosistemas. En Europa, la vulnerabilidad es significativamente mayor en la parte meridional y en el Ártico por comparación con otras partes de la región. [5]

5. Mejorando las evaluaciones de impactos, vulnerabilidades, y adaptación

Se ha avanzado bastante después de las anteriores evaluaciones del IPCC en cuanto a detectar cambios de los sistemas bióticos y físicos, y se han adoptado medidas para mejorar la comprensión de la capacidad de adaptación, de la vulnerabilidad a extremos climáticos y respecto a otras cuestiones críticas relacionadas con los impactos. Estos adelantos indican que es necesario adoptar iniciativas para concebir estrategias de adaptación y basarse en estas capacidades de adaptación. Sin embargo, se requiere realizar mayores investigaciones para mejorar las evaluaciones del futuro y para que disminuya la incertidumbre con miras a asegurar que se dispone de información suficiente para la toma de decisiones de políticas acerca de respuestas a consecuencias posibles del cambio climático, incluida la investigación en los países en desarrollo y a cargo de ellos.

A continuación se presentan las prioridades principales para reducir las distancias entre los conocimientos actuales y las necesidades para la toma de decisiones de políticas:

  • Evaluación cuantitativa de la sensibilidad, capacidad de adaptación y vulnerabilidad de los sistemas naturales humanos al cambio climático, haciéndose particular hincapié en cambios en la gama de variaciones climáticas y en la frecuencia y gravedad de sucesos climáticos extremos;
  • Evaluación de umbrales posibles en los cuales se activarían respuestas marcadamente discontinuas al cambio climático previsto y a otros estímulos;
  • Comprensión de respuestas dinámicas de los ecosistemas, a las múltiples causas de estrés, incluido el cambio climático a escala mundial, regional e incluso a escala más pequeña;
  • Desarrollo de enfoques para respuestas de adaptación, estimación de la eficacia y costos de las opciones de adaptación y determinación de las diferencias en cuanto a oportunidades y obstáculos a la adaptación en diversas regiones, naciones y poblaciones;
  • Evaluación de los posibles impactos, en toda la gama de cambios climáticos previstos, particularmente respecto a bienes y servicios no mercantiles en diversas unidades de medida y con un tratamiento uniforme de las incertidumbres, incluyendo pero no limitándose a ello, el numero de personas afectadas, la extensión de tierra afectada, el número de especies en peligro, el valor monetario de los impactos y las repercusiones de estos factores a niveles distintos de estabilización y otros escenarios de política;
  • Mejora de los instrumentos para la evaluación integrada, incluida la evaluación del riesgo para investigar las interacciones entre los componentes de los sistemas naturales humanos y las consecuencias de diversas decisiones de política;
  • Evaluación de oportunidades para incluir la información científica sobre impactos, vulnerabilidad y adaptación de los procesos de toma de decisiones, gestión del riesgo e iniciativas de desarrollo sostenibles;
  • Mejora de sistemas y métodos para supervisión y comprensión a largo plazo de las consecuencias del cambio climático y de otras causas de estrés en los sistemas humanos y naturales.

A través de estos aspectos principales pueden verse las necesidades referentes al fortalecimiento de la cooperación internacional y la coordinación para evaluar, a nivel regional, los impactos, la vulnerabilidad y la adaptación, incluyendo la creación de capacidad y la formación para supervisar, evaluar y acopiar datos, especialmente en (y para) países en desarrollo (particularmente en relación con los elementos indicados anteriormente).

 

LA OPINION DE DSOSTENIBLE  NO NECESARIAMENTE COINCIDE CON LA OPINION DE LOS COUMNISTAS.  A RAIZ DE CUALQUIER NOTA PUBLICADA EN ESTA PAGINA SE CONCEDERA DERECHO A REPLICA A QUIEN LO SOLICITE CON LA FINALIDAD DE MOSTRAR OTRO ENFOQUE SOBRE EL MISMO TEMA, ENRIQUECIENDO DE ESTA MANERA, LOS DEBATES QUE SE GENEREN.

 
Tabla RRP-2: Capacidad de adaptación, vulnerabilidad e inquietudes principales en las regionesa  
Región
Capacidad de adaptación, vulnerabilidad e inquietudes principales
ÁFRICA

  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos en África es escasa debido a falta de recursos económicos y de tecnología, además la vulnerabilidad es elevada como resultado de una gran confianza en la agricultura dependiente de la lluvia, de frecuentes sequías e inundaciones y de la pobreza [5.1.7]
  • Se prevé que el rendimiento de cereales se reduzca en muchos escenarios, disminuyendo la seguridad alimentaria particularmente en pequeños países que importan alimentos (de media a alta confianza) [5.1.2]
  • Los ríos importantes de África son muy sensibles a la variación climática; podría disminuir la escorrentía media y la disponibilidad de agua en los países mediterráneos y meridionales de África (confianza media) [5.1.1]
  • La amplitud de alcance de vectores de enfermedades infecciosas podría influir negativamente en la salud humana de África (confianza media) [5.1.4]
  • Podría agudizarse la desertificación mediante una reducción del promedio anual de lluvias, de escorrentías, y humedad de los suelos, particularmente en África meridional, septentrional y occidental (confianza media) [5.1.6]
  • El aumento de sequías, inundaciones y otros sucesos extremos podría sumarse a las tensiones en cuanto a recursos hídricos, seguridad alimentaria, salud humana e infraestructura y limitaría el desarrollo de África (alta confianza) [5.1]
  • Se prevén extinciones importantes de especies de plantas y de animales y esto repercutiría en los medios de vida rurales, en el turismo y en los recursos genéticos (confianza media) [5.1.3]
  • Los asentamientos costeros por ejemplo en el Golfo de Guinea, Senegal, Gambia, Egipto y a lo largo de la costa sudoriental africana podrían ser negativamente influenciados por el aumento del nivel del mar que provocaría inundaciones y erosión de la costa (alta confianza) [5.1.5]
ASIA
  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos es escasa y la vulnerabilidad elevada en los países en desarrollo de Asia; los países desarrollados de Asia pueden adaptarse mejor y son menos vulnerables [5.2.7]
  • Han aumentado los episodios extremos en Asia templada y tropical incluidas las inundaciones, sequías, incendios de bosques y ciclones tropicales (alta confianza) [5.2.4]

  • La disminución de la productividad agrícola y de la acuicultura debido a estrés térmico e hídrico, al aumento del nivel del mar, a inundaciones y sequías y a ciclones tropicales haría que disminuya la seguridad alimentaria en muchos países del Asia árida, tropical y templada; podría ampliarse la agricultura y aumentaría la productividad en las zonas nórdicas (confianza media) [5.2.1]
  • La disponibilidad de escorrentías y agua puede disminuir en Asia árida y semiárida pero aumentar en el norte de Asia (confianza media) [5.2.3]
  • Podría estar amenazada la salud humana por el aumento posible de exposición a enfermedades infecciosas transmitidas por vectores y al estrés térmico en partes de Asia (confianza media) [5.2.6]
  • El aumento del nivel del mar y un aumento de la intensidad de los ciclones tropicales podrían desplazar a decenas de millones de personas en las zonas costeras de poca altitud del Asia templada y tropical; un aumento de la intensidad de la lluvia haría que aumenten los riesgos de inundación en el Asia templada y tropical (alta confianza) [5.2.5 y Tabla RT-8]
  • El cambio climático podría aumentar la demanda de energía, disminuiría la atracción turística e influiría en el transporte en algunas regiones de Asia (confianza media) [5.2.4 y 5.2.7]
  • El cambio climático podría aumentar las amenazas a la diversidad biológica debido al cambio en el uso de la tierra y en la cubierta terrestre y la presión por aumento de la población en Asia (confianza media). El aumento del nivel del mar pondría entonces en peligro la seguridad ecológica, incluidos los manglares y los arrecifes de coral (alta confianza) [5.2.2]
  • El movimiento hacia el polo del límite sur de las zonas de permafrost de Asia podría llevar a un cambio de thermokarst y a la erosión térmica con impactos negativos en la infraestructura social y en las industrias (confianza media)
AUSTRALIA
Y NUEVA
ZELANDIA

  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos es en general elevada pero hay grupos en Australia y Nueva Zelandia, tales como los pueblos indígenas de algunas regiones, con escasa capacidad de adaptación y consiguientemente con alta vulnerabilidad [5.3 y 5.3.5]
  • El impacto neto en algunas cosechas del clima templado y de cambios de CO2 puede inicialmente ser beneficioso pero este saldo se prevé que se convierta en negativo en algunas zonas y cosechas a causa de ulteriores cambios climáticos (confianza media) [5.3.3]
  • Es probable que el agua sea una cuestión importante (alta confianza) debido a las tendencias de sequía previstas en gran parte de la región y al cambio a una situación promedio similar a El Niño [5.3 y 5.3.1]
  • El aumento en la intensidad de lluvias fuertes y ciclones tropicales (confianza media), así como los cambios en la frecuencia de ciclones tropicales propios de la región podrían alterar los riesgos para la vida, la propiedad y los ecosistemas como consecuencia de inundaciones, aumento de tormentas y daños del viento [5.3.4]
  • Algunas especies con nichos climáticos restringidos y que no son capaces de migrar debido a la fragmentación del paisaje, a diferencias de suelos o a topografía podrían estar más amenazadas o quedar extintas (alta confianza). Entre los ecosistemas australianos más particularmente vulnerables al cambio climático se encuentran los arrecifes de coral, los hábitats de zonas áridas y semiáridas en la parte de Australia insular y sudoccidental y en los sistemas alpinos de Australia. Los humedales de agua dulce en las zonas costeras de Australia y Nueva Zelandia son vulnerables y algunos ecosistemas de Nueva Zelandia son vulnerables a invasiones aceleradas de malas hierbas. [5.3.2]
EUROPA
  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos en Europa es en general elevada; las partes de Europa meridional y del Ártico europeo son más vulnerables que otras partes de Europa. [5.4 y 5.4.6]
  • Es probable que disminuyan al sur de Europa las escorrentías de verano, la disponibilidad de agua y la humedad de los suelos y podría aumentar la diferencia entre el norte y el sur susceptible a sequías; los aumentos son probables en invierno, en el norte y en el sur (alta confianza). [5.4.1]
  • Podrían desaparecer al final del siglo XXI la mitad de los glaciares alpinos y extensas zonas de permafrost (confianza media) [5.4.1]
  • Aumentará el peligro de inundaciones de ríos en gran parte de Europa (de media a alta confianza); en las zonas costeras el riesgo de inundaciones, erosión y pérdida de humedales aumentará de modo importante con implicaciones para asentamientos humanos, industria, turismo, agricultura y hábitats naturales de la costa. [5.4.1 y 5.4.4]
  • Habrá algunos efectos ampliamente positivos en la agricultura en Europa del Norte (confianza media); disminuirá la productividad en Europa meridional y oriental (confianza media). [5.4.3]
  • Tendrá lugar un desplazamiento de las zonas bióticas hacia mayores alturas y hacia el norte. La pérdida de importantes hábitats (humedales, tundra, hábitats aislados) amenazaría a algunas especies (alta confianza). [5.4.2]
  • Las temperaturas más elevadas y las olas de calor pueden cambiar los destinos tradicionales de turismo del verano y unas condiciones de nieve menos fiables pueden tener impactos negativos en el turismo de invierno (confianza media). [5.4.4]
AMÉRICA
LATINA
  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos en Latinoamérica es escasa, particularmente respecto a fenómenos climáticos extremos, además la vulnerabilidad es elevada. [5.5]
  • La pérdida y el retroceso de glaciales tendrá impactos negativos en el suministro de escorrentías y de agua en áreas en las que se deshielan los glaciares que son una fuente importante de agua (alta confianza). [5.5.1]
  • Podrían ser más frecuentes las inundaciones y las sequías, incrementando las inundaciones las cargas de sedimentos y deteriorándose la calidad de las aguas en algunas zonas (alta confianza). [5.5]
  • Los aumentos de la intensidad de los ciclones tropicales podrían modificar el riesgo de pérdida de vidas, de propiedad y de ecosistemas, por razón de lluvias fuertes, inundaciones, tormentas y daños causados por el viento (alta confianza). [5.5]
  • Se prevé que disminuya en muchos lugares de Latinoamérica el rendimiento de importantes cosechas, incluso cuando se tienen en cuenta los efectos de CO2; la agricultura y ganadería de subsistencia de algunas regiones de Latinoamérica podrían estar amenazadas (alta confianza). [5.5.4]
  • La distribución geográfica de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores podría extenderse hacia el polo y a mayores alturas, aumentando la exposición a enfermedades tales como paludismo, fiebre dengue y cólera (confianza media). [5.5.5]
  • Estarían negativamente influenciados por la subida del nivel del mar los asentamientos humanos de la costa, las actividades productivas, la infraestructura y los ecosistemas de manglares (confianza media). [5.5.3]
  • Podrían aumentar el ritmo de pérdida de la diversidad biológica (alta confianza). [5.5.2]
AMÉRICA
DEL NORTE

  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos es generalmente alta, mientras que la vulnerabilidad es baja, en Norteamérica pero algunas comunidades (p. ej., pueblos indígenas y aquellos que dependen de recursos sensibles al clima) son más vulnerables; las tendencias sociales, económicas y demográficas están modificando las vulnerabilidades de las subregiones. [5.6 y 5.6.1]

  • Algunos cultivos podrían beneficiarse de un calentamiento modesto acompañado de un aumento de CO2 pero los efectos variarían de un cultivo a otro y de una región a otra (alta confianza) incluso habría disminuciones de la productividad por sequías en algunas zonas de las praderas de Canadá y de las grandes llanuras de Estados Unidos, con un posible aumento de la producción alimentaria en zonas de Canadá al norte de las actuales áreas de producción, y un aumento de la producción de bosques mixtos en zonas templadas cálidas (confianza media). Sin embargo, disminuirían los beneficios en cuanto a cosechas con mayor rapidez y posiblemente se convertirían en una pérdida neta en el caso de un ulterior calentamiento (confianza media). [5.6.4]

  • En las cuencas hidrográficas con predominancia del deshielo de la nieve, en la parte occidental de Norteamérica, podrían anticiparse las máximas corrientes de primavera (alta confianza), disminuirían entonces las corrientes estivales (confianza media) y bajaría el nivel de los lagos y corrientes de salida de los grandes lagos hacia el río San Lorenzo, según la mayoría de los escenarios (confianza media); la reacción de adaptación compensaría algunos, aunque no todos, de los impactos en los usuarios del agua y en los ecosistemas acuáticos (confianza media). [5.6.2]

  • Los ecosistemas naturales únicos tales como los humedales de las praderas, la tundra alpina y los ecosistemas de agua fría estarán en peligro y no es probable que se adapten de modo eficaz (confianza media). [5.6.5]

  • El aumento del nivel del mar llevaría a una mayor erosión de la costa, a inundaciones costeras, a pérdida de humedales costeros y a un aumento del riesgo de tormentas, particularmente en Florida y en la mayoría de la costa atlántica de Estados Unidos (confianza alta6). [5.6.1]

  • Han estado aumentando en Norteamérica a causa de los fenómenos meteorológicos las pérdidas con seguro y los pagos del sector público por concepto de auxilio a desastres; en la planificación del sector de seguros no se ha incluido todavía sistemáticamente la información sobre el cambio climático, por lo que hay la posibilidad de sorpresas (alta confianza). [5.6.1]

  • Enfermedades transmitidas por vectores incluidas el paludismo, la fiebre dengue y la enfermedad Lyme pueden ampliar su zona de alcance en Norteamérica. Empeoraría la calidad del aire y aumentaría las enfermedades y la mortalidad por estrés térmico (confianza media); los factores socioeconómicos y las medidas de salud pública desempeñarían una función importante para determinar la incidencia y la amplitud de los efectos en la salud. [5.6.6]
POLARES
  • Los sistemas naturales en las regiones polares son altamente vulnerables al cambio climático y los actuales ecosistemas tienen una capacidad escasa de adaptación; las comunidades tecnológicamente desarrolladas probablemente se adaptarán con facilidad al cambio climático pero algunas comunidades indígenas en las que se siguen estilos de vida tradicionales tendrán poca capacidad y pocas opciones de adaptación. [5.7]
  • Se prevé que el cambio climático en las regiones polares sea uno de los de mayor magnitud y rapidez de cualquier región de la Tierra y causará importantes impactos físicos, ecológicos, sociológicos y económicos, particularmente en el Ártico, en la península Antártica y en el océano Austral (alta confianza). [5.7]
  • Ya han tenido lugar cambios climáticos que se manifiestan por una disminución de la amplitud y espesor de la capa de hielo del ártico, un deshielo de permafrost, erosión costera, cambios de las capas de hielo y distribución alterada y abundancia de especies en las regiones polares (alta confianza). [5.7
  • Algunos ecosistemas polares pueden adaptarse mediante una sustitución eventual por la migración de especies y cambio de la composición de las especies y posiblemente por un aumento de la productividad general; los sistemas al borde del hielo que proporcionan hábitats para algunas especies estarían pues amenazados (confianza media). [5.7]
  • En las regiones polares están incluidos importantes impulsores del cambio climático. Una vez activado, el cambio puede continuar por siglos, mucho después de que se estabilicen las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI), y causará impactos irreversibles en la capa de hielo, en la circulación mundial de los océanos y en la subida del nivel del mar (confianza media). [5.7]
PEQUEÑOS
ESTADOS
INSULARES

  • La capacidad de adaptación de los sistemas humanos es en general baja en los Pequeños Estados Insulares y la vulnerabilidad elevada; es probable que los Pequeños Estados Insulares sean los países que reciban los impactos más graves por el cambio climático. [5.8]
  • El aumento previsto del nivel mar de 5 mm al año en los próximos 100 años causaría una mayor erosión costera, pérdida de tierras y de propiedad, desplazamiento de pueblos, mayor riesgo de tormentas, resiliencia reducida de los ecosistemas costeros, intrusión de aguas salinas en las fuentes de agua dulce y costos elevados de recursos para responder y adaptarse a estos cambios (confianza alta6). [5.8.2 y 5.8.5]
  • Las islas con recursos de agua muy limitados son muy vulnerables a los impactos del cambio climático sobre el balance hídrico (alta confianza). [5.8.4]
  • Los arrecifes de coral estarían negativamente influenciados por el blanqueo y por una reducida calcificación debido a más elevados niveles de CO2 (confianza media); los manglares, los lechos de hierba marina y otros ecosistemas costeros así como la correspondiente diversidad biológica estarían negativamente afectados por un aumento de las temperaturas y una acelerada subida del nivel del mar (confianza media). [4.4 y 5.8.3]
  • La disminución de los ecosistemas costeros podría tener impactos negativos en los peces de arrecifes de coral y amenazaría a las poblaciones cuyo medio de vida y fuente importante de alimentación son las pesquerías en los arrecifes de coral. (confianza media). [4.4 y 5.8.4]
  • La limitación de la tierra arable y la salinización de los suelos harán que la agricultura de los Pequeños Estados Insulares, tanto para producción nacional de alimentos como para exportación de cosechas con fines de divisas sean muy vulnerables al cambio climático (alta confianza). [5.8.4]
  • El turismo, una fuente importante de ingresos y de divisas extranjeras para muchas islas podría enfrentarse a una perturbación grave como consecuencia del cambio climático y de la subida del nivel del mar (alta confianza). [5.8.5]
 

 

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