Escenarios de emisiones
Resumen para
responsables de políticas 2000
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Basado en un proyecto preparado por: Nebojs¢a
Nakic´enovic´, Ogunlade Davidson, Gerald Davis, Arnulf Grübler, Tom Kram,
Emilio Lebre La Rovere, Bert Metz, Tsuneyuki Morita,William Pepper,
Hugh Pitcher, Alexei Sankovski, Priyadarshi Shukla, Robert Swart, Robert
Watson, Zhou Dadi |
Índice Prólogo Prefacio ¿Por qué unos nuevos escenarios
del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático? ¿Qué es un escenario y a qué finalidad responde? ¿Cuáles
son las principales características de estos nuevos escenarios?
¿Cuáles son las principales fuerzas determinantes de las emisiones de
GEI en los distintos escenarios? ¿Cuál es el orden de valores de las
emisiones de GEI en los escenarios del IE-EE, y cómo están relacionados
dichos valores con las fuerzas determinantes? ¿Cómo pueden utilizarse
los escenarios del IE-EE? ¿Qué actividades serían útiles en el futuro a
propósito de los escenarios de emisiones?
Prólogo
El Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) fue creado
conjuntamente por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con la
finalidad de evaluar la información científica, técnica y socioeconómica
pertinente para la comprensión del riesgo de cambio climático inducido por
los seres humanos. Desde su creación, el IPCC ha producido una serie de
completos Informes de Evaluación sobre el estado de nuestros conocimientos
acerca de las causas del cambio climático, sus efectos potenciales, y las
opciones en cuanto a estrategias de respuesta. Ha preparado también
Informes Especiales, Documentos Técnicos, metodologías y directrices. Las
publicaciones del IPCC se han convertido en obras de referencia de uso
habitual, ampliamente utilizadas por los responsables de políticas, los
científicos y otros expertos. En 1992, el IPCC publico unos escenarios
de emisiones que servían de base para los modelos de la circulación
mundial, con el fin de desarrollar unos escenarios sobre el cambio
climático. Los denominados "escenarios IS92" constituyeron un gran paso
adelante. Eran los primeros escenarios mundiales que proporcionaban
estimaciones de todos los gases de efecto invernadero. Desde entonces,
nuestros conocimientos sobre las emisiones futuras de gases de efecto
invernadero y sobre el cambio climático han cambiado considerablemente.
Por ello, el IPCC decidió en 1996 desarrollar un nuevo conjunto de
escenarios de emisiones que servirán de base para su Tercer Informe de
Evaluación, pero que tendrán una mayor utilidad que los escenarios IS92.
Esos nuevos escenarios sirven también de base para evaluar las
consecuencias climáticas y medioambientales de las emisiones futuras de
gases de efecto invernadero, y para evaluar las estrategias de mitigación
y adaptación alternativas. Contienen unos valores de referencia mejorados
con respecto a las emisiones, así como información de última hora sobre la
reestructuración económica en todo el mundo, examinan diferentes tasas y
tendencias del cambio tecnológico, y amplían el repertorio de trayectorias
diferentes de desarrollo económico, y en particular las tendientes a
reducir las desigualdades de ingresos entre países desarrollados y en
desarrollo. Para conseguir ese fin, se adoptó un nuevo planteamiento que
incorporaba una gran diversidad de perspectivas científicas y de
interacciones entre diversas regiones y sectores. Mediante el
denominado "proceso abierto", se solicitaron aportaciones e información
recíproca de una comunidad de expertos mucho más amplia que el equipo de
redactores. Los resultados de este trabajo indican que diferentes
acontecimientos sociales, económicos y tecnológicos producen un fuerte
impacto sobre las tendencias de las emisiones, sin presuponer
explícitamente intervenciones en forma de políticas sobre el clima. Los
nuevos escenarios proporcionan también importantes ideas sobre los
vínculos existentes entre la calidad del medio ambiente y el tipo de
desarrollo elegido, y constituirán sin duda un útil instrumento para los
expertos y responsables de decisiones. |
LA
OPINION DE DSOSTENIBLE NO NECESARIAMENTE COINCIDE CON
LA OPINION DE LOS COUMNISTAS. A RAIZ DE CUALQUIER NOTA PUBLICADA EN
ESTA PAGINA SE CONCEDERA DERECHO A REPLICA A QUIEN LO SOLICITE CON LA
FINALIDAD DE MOSTRAR OTRO ENFOQUE SOBRE EL MISMO TEMA, ENRIQUECIENDO DE
ESTA MANERA, LOS DEBATES QUE SE GENEREN.
SITUACION AMBIENTAL INTERNACIONAL |
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Prefacio
El Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) fue creado
conjuntamente por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con el fin
de evaluar los aspectos científicos, los efectos y los aspectos
socioeconómicos del cambio climático y de las opciones de mitigación y
adaptación. El IPCC proporciona, previa solicitud, asesoramiento
científico y técnico a la Conferencia de las Partes en la Convención Marco
sobre el Cambio Climático (CMCC) y a sus órganos. En respuesta a una
evaluación de los anteriores escenarios de emisiones IS92 del IPCC,
realizada en 1994, la reunión plenaria de 1996 del IPCC solicitó el
presente Informe especial sobre escenarios de emisiones (IE-EE) (véase el
mandato en el Apéndice I). El Informe fue aceptado por el Grupo de trabajo
III (GTIII) en su reunión plenaria de marzo de 2000. La gran escala
temporal y la incertidumbre que conllevan el cambio climático y sus
fuerzas determinantes hacen necesarios unos escenarios que abarquen hasta
el final del siglo XXI. En el presente Informe se describen esos nuevos
escenarios, así como la manera en que fueron desarrollados. Los escenarios del
IE-EE abarcan una gran diversidad de las principales fuerzas determinantes
de las emisiones futuras, desde la demografía hasta la evolución
tecnológica y económica. Tal como se indica en el mandato, ninguno de los
escenarios del conjunto contiene políticas futuras que aborden
explícitamente el cambio climático, aunque todos los escenarios abarcan
necesariamente diversas políticas de otros tipos. El conjunto de
escenarios de emisiones del IE-EE está basado en una extensa evaluación de
las publicaciones al respecto, más seis metodologías de modelización
alternativas y un "proceso abierto" que recabó una amplia participación e
información en reciprocidad de numerosos grupos y personas. Los escenarios
del IE-EE abarcan el intervalo de valores de emisiones de todas las
especies pertinentes de gases de efecto invernadero (GEI) y de azufre, más
las fuerzas determinantes de éstos. El equipo de redacción del IE-EE
estaba integrado por más de 50 miembros de 18 países, que representan una
amplia diversidad de disciplinas científicas, contextos regionales y
organizaciones no gubernamentales (véase el Apéndice II del Informe
completo). El equipo, dirigido por Nebojs¢a Nakic´enovic´, del Instituto
Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), de Austria,
incorporaba a representantes de seis grupos de modelización de escenarios
y autores principales que habían trabajado en la elaboración de los
escenarios anteriores del IPCC (los de 1990 y 1992, y la evaluación de
escenarios de 1994). La preparación del IE-EE constaba de seis etapas
principales:
- análisis de los escenarios existentes en las
publicaciones en la materia
- análisis de las principales
características de los escenarios, de sus fuerzas determinantes y de sus
relaciones
- formulación de cuatro "líneas narrativas" de los
escenarios, que describen futuros alternativos;
- cuantificación de
cada línea narrativa mediante diversos planteamientos de
modelización;
- un proceso de revisión "abierto" de los escenarios de
emisiones resultantes y de sus supuestos;
- tres revisiones de los
escenarios y del informe a continuación del proceso de revisión abierto
(es decir, el informe de expertos del IPCC propiamente dicho, y el examen
final realizado conjuntamente por expertos del IPCC y por los
gobiernos).
Tal como se estipula en el mandato, el proceso de
preparación del IE-EE era abierto, no se basaba en ningún modelo "oficial"
y no contaba con "equipos de expertos exclusivos". A tal fin, en 1997 el
IPCC publicó anuncios en revistas científicas y otras publicaciones
pertinentes solicitando una participación diversificada en el
proceso. Para facilitar la aportación de datos externos, se creó un
sitio web en el que se documentaban el proceso y los resultados
intermedios del IE-EE. Los miembros del equipo de redacción difundieron
también buena parte de sus investigaciones previas en publicaciones
revisadas por homólogos y en los sitios web. En junio de 1998, la Junta
del IPCC acordó que los escenarios preliminares, no aprobados, estuvieran
a disposición de los modelizadores del clima, que podían así utilizar los
escenarios como base para la evaluación de los cambios climáticos, con
tiempo suficiente para examinar el tema en el Tercer Informe de Evaluación
del IPCC. Recomendamos que esos nuevos escenarios se utilicen no sólo en
las evaluaciones futuras del IPCC sobre el cambio climático, sobre sus
impactos y sobre las opciones de adaptación y mitigación, sino también
como base para la realización de análisis en el conjunto de la
colectividad de investigación y de los responsables de políticas, en
relación con el cambio climático y con otros problemas
medioambientales.
Ogunlade Davidson, Copresidente del Grupo de trabajo III Bert
Metz, Copresidente del Grupo de trabajo III
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¿Por qué unos nuevos escenarios
del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático?
En 1990 y 1992, el Grupo Intergubernamental de Expertos
sobre el Cambio Climático (IPCC) desarrolló varios escenarios de emisiones
a largo plazo.
Esos escenarios se han utilizado profusamente para el
análisis de un posible cambio climático, de sus repercusiones y de las
opciones para mitigar dicho cambio. En 1995 se evaluaron los escenarios
del IPCC de 1992. En dicha evaluación se recomendó tener en cuenta los
importantes cambios habidos (desde 1992) en cuanto a la comprensión tanto
de las fuerzas que rigen las emisiones como de las metodologías. Estos
cambios conciernen, por ejemplo, a la intensidad en carbono del suministro
de energía, a la desigualdad de ingresos entre los países desarrollados y
los países en desarrollo, y a las emisiones de azufre. En consecuencia, en
su reunión plenaria de 1996 el IPCC decidió desarrollar un nuevo conjunto
de escenarios. Estos nuevos escenarios son los que se describen en el
presente informe.
¿Qué es un escenario, y a qué finalidad
responde? Las emisiones futuras de gases de efecto invernadero (GEI)
son el producto de muy complejos sistemas dinámicos, determinado por
fuerzas tales como el crecimiento demográfico, el desarrollo
socioeconómico o el cambio tecnológico.
Su evolución futura es muy
incierta. Los escenarios son imágenes alternativas de lo que podría
acontecer en el futuro, y constituyen un instrumento apropiado para
analizar de qué manera influirán las fuerzas determinantes en las
emisiones futuras, y para evaluar el margen de incertidumbre de dicho
análisis. Los escenarios son de utilidad para el análisis del cambio
climático, y en particular para la creación de modelos del clima, para la
evaluación de los impactos y para las iniciativas de adaptación y de
mitigación. La posibilidad de que en la realidad las emisiones evolucionen
tal como se describe en alguno de estos escenarios es muy
remota.
¿Cuáles son las principales características de estos nuevos
escenarios?
El desarrollo de un conjunto de escenarios que
representara las diversas fuerzas determinantes y los tipos de emisiones
descritos en las publicaciones tenía por objeto reflejar los conocimientos
actuales sobre los márgenes de incertidumbre subyacentes.
En ellos sólo se
han excluido los escenarios de "sorpresa" o de "desastre" previamente
publicados. Un escenario contiene necesariamente elementos subjetivos, y
se presta a interpretaciones diversas. De todos estos escenarios, los
preferidos varían según el usuario. En el presente informe no se emite
juicio alguno que indique una preferencia por alguno de los escenarios; no
se les han asignado probabilidades de acaecimiento, y tampoco deberán
interpretarse como recomendaciones de políticas a seguir.
Estos
escenarios están basados en una extensa evaluación de las fuerzas
determinantes y de los tipos de emisiones descritos en los estudios
publicados, en una serie de enfoques alternativos para elaborar los
modelos, y en un "proceso abierto"1 que recaba la participación de muchos
y la formulación de observaciones.
Estos elementos del mandato son de la
mayor importancia (véase el Apéndice I del Informe completo de escenarios
de emisiones, IE-EE, IPCC, 2000).
Para describir de manera coherente
las relaciones entre las fuerzas determinantes de las emisiones y su
evolución, y para añadir un contexto a la cuantificación de los
escenarios, se desarrollaron cuatro líneas evolutivas diferentes.
Cada una
de ellas representa un cambio (o tendencia) demográfico, social,
económico, tecnológico y medioambiental, que algunos pueden valorar
positivamente, y otros, negativamente.
Los escenarios abarcan un gran
número de las principales fuerzas determinantes demográficas, económicas y
tecnológicas de las emisiones de GEI y de dióxido de azufre2 , y son
representativos de los trabajos publicados.
Cada escenario representa una
interpretación cuantitativa específica de una de las cuatro líneas
evolutivas. El conjunto de escenarios basados en una misma línea evolutiva
constituye una "familia" de escenarios. Tal como se pide en el mandato,
los escenarios del presente Informe no abarcan otras iniciativas en
relación con el clima; en otras palabras, no se ha incluido ningún
escenario basado explícitamente en la implementación de la Convención
Marco sobre el Cambio Climático, de las Naciones Unidas (CMCC) o en los
objetivos de emisiones del Protocolo de Kioto.
Sin embargo, las emisiones
de GEI están directamente afectadas por políticas no vinculadas al cambio
climático y encaminadas a muchos otros fines. Además, las políticas
gubernamentales pueden influir en muy diverso grado sobre ciertos factores
determinantes de las emisiones, como el cambio demográfico, el desarrollo
social y económico, el cambio tecnológico, el uso de los recursos o la
gestión de la contaminación. Esta influencia se refleja a grandes rasgos
en las líneas evolutivas y escenarios resultantes. Para cada línea
evolutiva, se han desarrollado varios escenarios distintos basados en
diferentes planteamientos de los modelos, con objeto de examinar todos los
posibles resultados que se obtendrían de una serie de modelos basados en
unos supuestos similares sobre los factores determinantes. Se utilizaron
seis modelos, representativos de marcos de evaluación integrados
aparecidos en las publicaciones. Una de las ventajas de basarse en una
multiplicidad de modelos estriba en que los 40 escenarios del IE-EE
resultantes abarcan, en su conjunto, todos los valores de
incertidumbre actuales de las emisiones de GEI que se derivan de
diferentes características de dichos modelos, además de los conocimientos
actuales sobre (y de las incertidumbres a que dan lugar) las fuerzas
determinantes de los escenarios, como, por ejemplo, los cambios o
tendencias demográficos, sociales o económicos, o los grandes cambios
tecnológicos que determinan los modelos, según se describe en las líneas
evolutivas. En trece de esos 40 escenarios se exploran distintas
variaciones de los supuestos relativos a las tecnologías de la
energía.
Dentro de cada familia, se han desarrollado dos clases
principales de escenarios: unos, basados en supuestos armonizados sobre la
población mundial, el crecimiento económico y el uso final de la energía,
y otros basados en una cuantificación alternativa de la línea
evolutiva.
En conjunto, se han armonizado 26 escenarios mediante la
adopción de unos supuestos comunes sobre la población mundial y sobre el
desarrollo del producto interior bruto (PIB). Así pues, los escenarios
armonizados de cada familia no son independientes entre sí. En los 14
escenarios restantes se han adoptado interpretaciones alternativas de las
cuatro líneas evolutivas, con objeto de explorar las incertidumbres
adicionales con independencia de los planteamientos metodológicos de los
distintos escenarios. Dichos escenarios están también relacionados entre
sí dentro de cada familia, aun cuando no compartan supuestos comunes con
respecto a algunas fuerzas determinantes.
Hay seis grupos de escenarios
que deberían considerarse igualmente adecuados y que abarcan muy diversos
valores de incertidumbre, conforme se requiere en el mandato.
Dichos
escenarios abarcan cuatro combinaciones de cambios demográficos y de
evoluciones sociales y económicas, así como de grandes corrientes
tecnológicas, en correspondencia con las cuatro familias (A1, A2, B1, B2),
cada una de ellas acompañada de un escenario de referencia a título
ilustrativo. Dos de los grupos de escenarios de la familia A1 (AIFI,
A1T) exploran explícitamente evoluciones alternativas de las tecnologías
de la energía manteniendo constantes las demás fuerzas determinantes, cada
una de ellas con un escenario ilustrativo. Un crecimiento rápido produce
un rendimiento del capital elevado, lo cual significa que una diferencia
inicialmente pequeña entre dos escenarios puede convertirse en una gran
diferencia en 2100. Por esa razón, para ilustrar este efecto se ha elegido
la familia A1, en la que el cambio tecnológico es más rápido que en todas
las demás.
De conformidad con una decisión adoptada en 1998 por la Mesa
del IPCC, consistente en facilitar proyectos de escenario a los
modelizadores del clima en el Tercer Informe de Evaluación para que los
utilicen como datos entrantes, y recabar posteriormente comentarios
durante el proceso abierto, se eligió un escenario de referencia de cada
uno de los cuatro grupos de escenarios, basándose en sus líneas
evolutivas.
La elección de los escenarios de referencia estaba basad en la
cuantificación inicial que mejor reflejaba la línea evolutiva y en
diversas características de los distintos modelos. Los escenarios de
referencia no son ni más ni menos probables que cualquier otro escenario,
pero los autores del IE-EE los consideraron representativos de una línea
evolutiva dada. Estos escenarios han sido objeto de examen muy atento por
parte de todos los autores, y en virtud del proceso abierto a que se ha
sometido dicho Informe. Se han elegido también escenarios para ilustrar
los otros dos grupos de escenarios. Así pues, el presente Informe
contiene un escenario ilustrativo por cada uno de los seis grupos de
escenarios.
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SITUACION
AMBIENTAL INTERNACIONAL
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Principales características de las cuatro líneas evolutivas y
familias de escenarios

Figura 1: Ilustración esquemática de los escenarios IE-EE. Cuatro
líneas evolutivas cualitativas proporcionan cuatro conjuntos de escenarios
denominados "familias": A1, A2, B1 y B2. En total, seis equipos de
modelizadores han desarrollado 40 escenarios IE-EE. Todos ellos son
igualmente válidos, y no tienen asignadas probabilidades de hacerse
realidad. El conjunto de escenarios se compone de seis grupos de
escenarios tomados de las cuatro familias: un grupo de cada una de las
familias A1, B1 y B2, y tres grupos de la familia A1, que caracterizan el
desarrollo alternativo de tecnologías de energía: A1FI (utilización
intensiva de combustibles de origen fósil), A1B (equilibrado) y A1T
(predominantemente con combustibles no de origen fósil). Dentro de cada
familia y grupo de escenarios, algunos de ellos comparten supuestos
"armonizados" sobre la población mundial, el producto interior bruto y la
energía final. Éstos están marcados con los grupos de letras "HS", en el
caso de los escenarios armonizados, y con "OS" para los escenarios que
exploran las incertidumbres asociadas a las fuerzas determinantes más allá
de los escenarios armonizados. Se indica también el número de escenarios
desarrollados en cada categoría. Para cada uno de los seis grupos de
escenarios se ofrece un escenario ilustrativo (que será siempre
armonizado). En el proceso abierto del IE-EE de 1998 se utilizaron cuatro
proyectos de escenario indicativos, uno para cada familia; dichos
escenarios se incluyen en la versión revisada del presente informe. Se
incluyen también otros dos escenarios ilustrativos de los grupos A1FI y
A1T, con lo que se obtiene un total de seis escenarios ilustrativos de
todos los grupos de escenarios. Todos ellos son igualmente correctos.
En el año 2100 el
mundo habrá experimentado cambios que resulta difícil imaginar: tan
difícil como lo habría sido concebir, a finales del siglo XIX, los cambios
acaecidos en los 100 años subsiguientes. Cada línea evolutiva está basada
en una dirección de los acontecimientos futuros claramente diferenciada,
de tal manera que las cuatro líneas evolutivas difieren con un grado de
irreversibilidad creciente. En su conjunto, describen futuros divergentes
que cubren una parte considerable de las incertidumbres inherentes a las
principales fuerzas determinantes. Abarcan una gran diversidad de
características "futuras" decisivas, como el cambio demográfico, el
desarrollo económico o el cambio tecnológico. Por esa razón, su
plausibilidad o su viabilidad no deberían considerarse solamente en base a
una extrapolación de las tendencias económicas, tecnológicas y sociales
actuales.
- La línea evolutiva y familia de escenarios A1 describe un
mundo futuro con un rápido crecimiento económico, una población mundial
que alcanza su valor máximo hacia mediados del siglo y disminuye
posteriormente, y una rápida introducción de tecnologías nuevas y más
eficientes. Sus características distintivas más importantes son la
convergencia entre regiones, la creación de capacidad y el aumento de las
interacciones culturales y sociales, acompañadas de una notable reducción
de las diferencias regionales en cuanto a ingresos por habitante. La
familia de escenarios A1 se desarrolla en tres grupos que describen
direcciones alternativas del cambio tecnológico en el sistema de energía.
Los tres grupos A1 se diferencian en su orientación tecnológica:
utilización intensiva de combustibles de origen fósil (A1FI), utilización
de fuentes de energía no de origen fósil (A1T) o utilización equilibrada
de todo tipo de fuentes (A1B).3
- La familia de líneas
evolutivas y escenarios A2 describe un mundo muy heterogéneo. Sus
características más distintivas son la autosuficiencia y la conservación
de las identidades locales. Las pautas de fertilidad en el conjunto de las
regiones convergen muy lentamente, con lo que se obtiene una población
mundial en continuo crecimiento. El desarrollo económico está orientado
básicamente a las regiones, y el crecimiento económico por habitante así
como el cambio tecnológico están más fragmentados y son más lentos que en
otras líneas evolutivas.
- La familia de líneas evolutivas y escenarios
B1 describe un mundo convergente con una misma población mundial que
alcanza un máximo hacia mediados del siglo y desciende posteriormente,
como en la línea evolutiva A1, pero con rápidos cambios de las estructuras
económicas orientados a una economía de servicios y de información,
acompañados de una utilización menos intensiva de los materiales y de la
introducción de tecnologías limpias con un aprovechamiento eficaz de los
recursos. En ella se da preponderancia a las soluciones de orden mundial
encaminadas a la sostenibilidad económica, social y medioambiental, así
como a una mayor igualdad, pero en ausencia de iniciativas adicionales en
relación con el clima.
- La familia de líneas evolutivas y escenarios
B2 describe un mundo en el que predominan las soluciones locales a la
sostenibilidad económica, social y medioambiental. Es un mundo cuya
población aumenta progresivamente a un ritmo menor que en A2, con unos
niveles de desarrollo económico intermedios, y con un cambio tecnológico
menos rápido y más diverso que en las líneas evolutivas B1y A1. Aunque
este escenario está también orientado a la protección del medio ambiente y
a la igualdad social, se centra principalmente en los niveles local y
regional.
3
El término "equilibrada" indica que no se dependerá excesivamente de un
tipo de fuente de energía, en el supuesto de que todas las fuentes de
suministro de energía y todas las tecnologías de uso final experimenten
mejoras similares.
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¿Cuáles son las principales
fuerzas determinantes de las emisiones de GEI en los distintos
escenarios? El presente Informe nos reafirma en nuestros conocimientos
de que las principales fuerzas determinantes de las futuras trayectorias
de los gases de efecto invernadero seguirán siendo el cambio demográfico,
el desarrollo social y económico, y la rapidez y dirección del cambio
tecnológico.
Esta conclusión concuerda con los informes elaborados por el
IPCC de 1990, 1992 y 1995 en relación con los escenarios. En la Tabla 1
(véanse las págs. 13 y 14) se resumen las fuerzas demográficas, sociales y
económicas en el conjunto de los escenarios para 2020, 2050 y 2100.4 El
resultado intermedio con respecto a la energía y los resultados con
respecto al uso de la tierra reflejan las influencias de las fuerzas
determinantes.
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| Las proyecciones recientes de
la población mundial suelen arrojar valores menores que los escenarios
IS92.
Basándose en proyecciones recientemente publicadas, se han tomado
tres trayectorias de población diferentes que corresponden a valores
diferentes del desarrollo socioeconómico. Las familias de escenarios A1 y
B1 están basadas en los bajos valores obtenidos de la proyección de 1996
del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados
(IIASA). Representan la trayectoria más baja, que aumenta hasta 8.700
millones de aquí a 2050 y disminuye hasta 7.000 millones en el período
hasta 2100, combinando de ese modo una baja fertilidad con una baja
mortalidad. La familia de escenarios B2 está basada en la proyección de
población media de 1998 de las Naciones Unidas a largo plazo, que arroja
10.400 millones en el período hasta 2100. La familia de escenarios A2 está
basada en un escenario de crecimiento de población elevado, de 15.000
millones para el año 2100, derivado de una notable disminución de la
fertilidad en la mayoría de las regiones, seguida de una estabilización en
niveles superiores a los de crecimiento vegetativo. Es inferior a la
proyección elevada de las Naciones Unidas de 1998, cifrada en 18.000
millones.
Todos los escenarios describen futuros generalmente más
prósperos que nuestro presente.
Los escenarios abarcan muy diversos
niveles futuros de actividad económica, con un producto mundial bruto que
superará en 10 veces los valores actuales de aquí a 2100, en el escenario
más modesto, y en 26 veces en el escenario más optimista.
En muchos de
los escenarios del IE-EE se ha supuesto un acortamiento de las diferencias
entre las distintas regiones del mundo.
Dos de las familias de escenarios,
la A1 y la B1, exploran explícitamente trayectorias alternativas que
reducen gradualmente las diferencias en términos relativos. La
tecnología es una fuerza determinante tan importante al menos como el
cambio demográfico o el desarrollo económico. Todas estas fuerzas están
relacionadas entre sí. Dentro de la familia A1, la presencia de escenarios
basados en las mismas fuerzas determinantes demográficas y socioeconómicas
pero en unos supuestos diferentes con respecto a la tecnología y a la
dinámica de los recursos ilustra la posibilidad de que se obtengan
trayectorias muy divergentes para la evolución de los sistemas energéticos
y de las pautas de utilización de las tierras. Los escenarios del IE-EE
abarcan una mayor diversidad de estructuras energéticas que los escenarios
IS92. Esta particularidad refleja la existencia de incertidumbres sobre el
futuro de los recursos de combustible de origen fósil y sobre el cambio
tecnológico. Los escenarios abarcan virtualmente todas las direcciones de
cambio posibles, desde las basadas en un alto porcentaje de combustibles
de origen fósil, petróleo y gas o carbón, hasta las que presuponen un alto
porcentaje de combustibles de origen no fósil.
En la mayoría de los
escenarios, la extensión forestal mundial sigue disminuyendo durante
varios decenios, como consecuencia principalmente del aumento de la
población y de los ingresos. Esta tendencia actual termina invirtiéndose
en la mayoría de los escenarios, siendo las familias B1 y B2 las que
arrojan el mayor aumento final de la extensión forestal de aquí a 2100, en
comparación con 1990.
Los correspondientes cambios de utilización agrícola
de la tierra están determinados principalmente por la variación de la
demanda de alimentos que suscitarán los cambios demográficos y dietéticos.
Hay muchos otros factores sociales, económicos, institucionales y
tecnológicos que afectan también a la parte proporcional de tierras
agrícolas, bosques y otros tipos de explotación de las tierras. Diferentes
métodos analíticos arrojan resultados también muy diferentes, lo cual
indica que, en esos escenarios, el cambio futuro de utilización de las
tierras dependerá en gran medida del modelo.
Todas estas fuerzas
determinantes no sólo influyen en las emisiones de CO2, sino también en
las emisiones de otros GEI.
Las relaciones entre las fuerzas determinantes
y las emisiones de GEI distintos del CO2 suelen ser más complejas y están
menos estudiadas, y los modelos utilizados para los escenarios suelen ser
menos complejos. Así pues, en el IE-EE las incertidumbres respecto de las
emisiones de gases de efecto invernadero distintos del CO2 suelen ser
mayores que para las vinculadas a la energía.
¿Cuál es el orden de
valores de las emisiones de GEI en los escenarios del IE-EE, y cómo están
relacionados dichos valores con las fuerzas determinantes? Los
escenarios del IE-EE abarcan la mayor parte de los valores de las
emisiones de dióxido de carbono (CO2; véanse las Figuras 2a y 2b), de
otros GEI y de las emisiones de azufre indicadas en publicaciones
recientes y en la bases de datos de escenarios del IE-EE.
Su diversidad es
similar a las de los escenarios IS92 para las emisiones de CO2 procedentes
de los sectores energético e industrial, y a la de las emisiones totales,
pero ocupa una gama de valores mucho mayor en lo que se refiere al cambio
de uso de las tierras. Los seis grupos de escenarios abarcan unos valores
de emisiones muy diversificados y parcialmente coincidentes. La gama de
valores de las emisiones de GEI en esos escenarios se amplía con el paso
del tiempo hasta incorporar, en muchos casos, las incertidumbres a largo
plazo de las fuerzas determinantes que se reflejan en los trabajos
publicados, y a partir de 2050 se ensancha considerablemente como
consecuencia de diferentes tendencias del desarrollo socioeconómico. En la
Tabla 2b se resumen las emisiones para el conjunto de los escenarios en
2020, 2050 y 2100. En la Figura 3 se representan con mayor detalle los
niveles de emisiones totales del CO2 según los seis grupos de escenarios
que constituyen las cuatro familias (es decir, las tres familias A2, B1 y
B2, más tres grupos pertenecientes a la familia A1: A1FI, A1T y
A1B).
En algunos escenarios del IE-EE se aprecian inversiones de
tendencias, puntos de inflexión (esto es, tramos en que las
emisiones iniciales empiezan aumentando para disminuir posteriormente), y
cruces (es decir, emisiones inicialmente mayores en un escenario y
posteriormente mayores en otro escenario distinto).
Las inversiones de
tendencia de las emisiones (véanse las Figuras 2 y 3) divergen respecto de
los aumentos históricos de las emisiones. En la mayoría de estos casos, la
tendencia al aumento de las emisiones por efecto del aumento de ingresos
queda más que compensada por los aumentos de productividad, siempre que el
aumento o la disminución de la población sean lentos.
En muchos
escenarios del IE-EE, las emisiones de CO2 procedentes de la pérdida de
bosques alcanzan un máximo al cabo de varios decenios y disminuyen después
progresivamente (Figura 2b).
Esta pauta concuerda con los escenarios de
las demás publicaciones, y puede vincularse a una disminución del
crecimiento de la población, seguida de una disminución en algunos
escenarios, a un aumento de la productividad agrícola y a una mayor
escasez de tierras boscosas. En muchos casos, estos factores hacen
posible que se invierta la actual tendencia a disminuir de la cubierta
forestal. Las emisiones disminuyen más rápido en la familia B1. Sólo en la
familia A2 se mantienen en un nivel positivo los niveles de emisiones
antropógenas netas de CO2 resultantes del cambio de uso de las tierras de
aquí a 2100. Al igual que las emisiones relacionadas con la energía,
las emisiones de CO2 vinculadas al cambio de uso de la tierra abarcan la
mayor diversidad de valores en la familia A1. La diversidad en el conjunto
de los escenarios aumenta gracias a un elevado crecimiento económico, a
una mayor diversidad de alternativas, a las diferentes metodologías de
modelización, y a la forma en que éstas tratan las tecnologías.
Según el
IE-EE, las emisiones acumulativas totales de carbono emitidas por todas
las fuentes hasta 2100 se cifran entre 770 GtC y 2540 GtC aproximadamente.
Según el Segundo Informe de Evaluación (SIE) del IPCC, "toda posible
concentración estabilizada se rige más por las emisiones de dióxido de
carbono antropógenas acumuladas desde ahora hasta el momento de la
estabilización que por la manera en que cambian esas emisiones durante el
período." Por consiguiente, los escenarios se agrupan también en el
Informe en función de sus emisiones acumulativas8 (véase la Figura 4). Los
escenarios del IE-EE amplían el intervalo de valores del modelo IS92 hacia
los valores de emisión superiores (en el IE-EE, el valor máximo es de
2.538 GtC, frente a 2.140 GtC en el IS92), pero no hacia los valores
inferiores. La cota inferior para ambos conjuntos de escenarios es de
aproximadamente de 770 GtC.
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SITUACION
AMBIENTAL INTERNACIONAL |
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Figura 2: Emisiones mundiales
de CO2 asociadas a la energía y a la industria (Figura 2a) y a los cambios
de uso de las tierras (Figura 2b) entre 1900 y 1990, y para los 40
escenarios IE-EE entre 1900 y 2100, representadas en forma de índice (1900
= 1). Las trayectorias en líneas de trazos describen diferentes escenarios
IE-EE, y el área sombreada en azul denota la diversidad de escenarios
aparecidos en las publicaciones, conforme se documenta en la base de datos
del IE-EE. Estos escenarios están clasificados en seis grupos tomados de
las cuatro familias. Se ofrecen también seis escenarios ilustrativos. Las
líneas de color verticales indican el intervalo de valores de emisiones en
2100. Las cuatro líneas negras a la derecha de la Figura 2a indican los
intervalos de valores de emisión en 2100 para los escenarios IS92, más
tres grupos de escenarios aparecidos en las publicaciones, y documentados
en la base de datos del IE-EE. Estos tres grupos denotan los escenarios
que contemplan algún tipo de iniciativa adicional en relación con el clima
(escenarios de "intervención"), los que no contemplan tales iniciativas
(escenarios de "no intervención"), y los que no pertenecen a ninguna de
las dos categorías (escenarios "no clasificados"). Esta clasificación
está basada en una valoración subjetiva de los escenarios de la base de
datos, y sólo fue posible para el caso de las emisiones de CO2
provenientes de la energía y de la industria. SIE, Segundo Informe de
Evaluación. |
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Figura 3: Emisiones anuales
totales de CO2 provenientes de todas las fuentes (energía, industria y
cambio de uso de las tierras) entre 1990 y 2100 (en gigatoneladas de
carbono (GtC/año) para las familias y los seis grupos de escenarios. Los
40 escenarios IE-EE aparecen clasificado s en función de las familias (A1,
A2, B1 y B2) y de los seis grupos de escenarios: el A1FI, de utilización
intensiva de combustibles de origen fósil (que incluye los escenarios de
alto nivel de carbón y de alto nivel de petróleo y gas), el A1T, de
combustibles predominantemente no de origen fósil, el A1B, equilibrado, de
la Figura 3a; el A2 de la Figura 3b; el B1 de la Figura 3c, y el B2 de la
Figura 3d. Cada franja de emisiones coloreada indica el repertorio de
escenarios armonizados y no armonizados dentro de cada grupo. Se ofrece
un escenario ilustrativo para cada uno de los seis grupos de escenarios,
incluidos los cuatro de referencia (A1, A2, B1 y B2, en líneas de trazo
continuo), y dos escenarios ilustrativos para A1FI y A1T (líneas de
trazos). |
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SITUACION
AMBIENTAL INTERNACIONAL |
| Figura 4: Emisiones totales de
CO2 acumulativas mundiales (GtC) desde 1990 hasta 2100 (Figura 4a), e
histograma de su distribución por grupos de escenarios (Figura 4b). Ni la
distribución de los escenarios IE-EE ni la de las publicaciones al
respecto autorizan a inferir probabilidades de suceso. En ambas figuras se
representan los intervalos de valores de las emisiones acumulativas de los
40 escenarios IE-EE. Los escenarios se agrupan también en cuatro
categorías de emisiones acumulativas: emisiones bajas, medias-bajas,
medias-altas, y altas. Cada categoría contiene un escenario de referencia
ilustrativo más varias alternativas que dan lugar a emisiones acumulativas
equiparables, aunque frecuentemente a partir de fuerzas determinantes
diferentes. Esta clasificación puede servir de ayuda para comparar
situaciones basándose o bien en escenarios con fuerzas determinantes
distintas pero emisiones similares, o escenarios con fuerzas determinantes
similares pero emisiones diferentes. Se indican también las emisiones
acumulativas de los escenarios IS92. |
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| Figura 5: Emisiones
normalizadas (con arreglo a los valores comunes para 1990 y 2000) anuales
mundiales de metano para los escenarios IE-EE (en MtCH4/año). A la derecha
se indica el intervalo de valores de emisiones de aquí a 2100 para los
seis grupos de escenarios. Los escenarios ilustrativos (incluido el de
referencia) aparecen resaltados. |
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| Figura 6: Emisiones
normalizadas (con arreglo a los valores comunes para 1990 y 2000) anuales
mundiales de óxido nitroso para los escenarios IE-EE (en MtN/año). A la
derecha se indica el intervalo de valores de emisiones de aquí a 2100 para
los seis grupos de escenarios. Los escenarios ilustrativos (incluido el de
referencia) aparecen resaltados. |
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Las emisiones
totales antropógenas de metano (CH4) y óxido nitroso (N2O) abarcan un
amplio intervalo de valores de aquí al final del siglo XXI (véanse las
Figuras 5 y 6, obtenidas de las Figuras 5.5 y 5.7 del Informe especial
completo sobre escenarios de emisiones, IPCC 2000).
En varios escenarios,
las emisiones de estos gases empiezan a decaer hacia 2050. El intervalo de
valores de las emisiones es más amplio que en los escenarios IS92, debido
al planteamiento multimodelos, que permite un mejor tratamiento de las
incertidumbres y proporciona una mayor diversidad de fuerzas
determinantes. Estos totales incluyen las emisiones provenientes del uso
de las tierras, de los sistemas de energía, de la industria, y de la
gestión de desechos.
Las emisiones de metano y de óxido nitroso
provenientes del uso de las tierras están limitadas, en las familias A1 y
B1, por un menor crecimiento de la población, seguido de una disminución,
y por una mayor productividad agraria.
Tras los aumentos iniciales, las
emisiones relacionadas con el uso de la tierra alcanzan un máximo y a
continuación decaen. En la familia B2, las emisiones siguen aumentando,
aunque muy lentamente. En la familia A2, el rápido crecimiento de la
población, sumado a unos aumentos menos rápidos de la productividad
agraria, determinan un crecimiento rápido y continuo de ese tipo de
emisiones.
En el escenario del IE-EE, el intervalo de valores de las
emisiones de HFCs suele ser menor que en escenarios anteriores del
IPCC. Gracias a recientes averiguaciones sobre la disponibilidad de
alternativas a los HFC como sustitutivos de sustancias controladas por el
Protocolo de Montreal, las emisiones de HFC son inicialmente menores que
en los escenarios anteriores del IPCC. En las familias de escenarios A1 y
B1, las emisiones de HFC aumentan rápidamente en la segunda mitad del
siglo, mientras que en A2 y B2 el crecimiento de las emisiones se atenúa
notablemente o se invierte durante ese período.
En los escenarios del
IE-EE, las emisiones de azufre suelen ser inferiores a las del IS92, por
efecto de cambios estructurales en el sistema de energía y de la
preocupación por la contaminación local y regional.
Esta preocupación se
manifiesta en la legislación de control de las emisiones de azufre
promulgada en Europa, América del Norte, Japón, y (más recientemente)
otras partes de Asia y otras regiones en desarrollo9. La cronología y el
impacto de estos cambios y controles varía según los escenarios y las
regiones . Después de aumentar inicialmente durante los próximos dos o
tres decenios, las emisiones mundiales de azufre disminuyen en los
escenarios IE-EE (véase la Tabla 1b), en concordancia con las conclusiones
de la valoración de escenarios del IPCC de 1995 y con publicaciones
recientes revisadas por homólogos.
Evoluciones
socioeconómicas de características muy diferentes pueden determinar
emisiones futuras de GEI muy similares, y evoluciones similares de
distintas fuerzas determinantes pueden dar lugar a emisiones futuras
diferentes.
Las incertidumbres respecto de la evolución futura de las
fuerzas determinantes de las emisiones generan mayores incertidumbres
respecto de las emisiones futuras, aun remitiéndose a una misma
trayectoria de desarrollo socioeconómico. Por ello, las emisiones de cada
familia de escenarios se superponen sustancialmente con las emisiones de
otras familias de escenarios. Esa superposición implica que puede
alcanzarse un nivel dado de emisiones futuras a partir de combinaciones
muy distintas de fuerzas determinantes. Esta circunstancia se ilustra en
las Figuras 2, 3 y 4 para el CO2.
La convergencia de los ingresos
regionales por habitante puede dar lugar a un aumento o disminución de las
emisiones de GEI.
Las Tablas 1a y 1b indican que en todas las regiones hay
escenarios con altos ingresos por habitante que producen emisiones de CO2
elevadas (por ejemplo, en el grupo de escenarios A1FI, basado en un fuerte
crecimiento y en una utilización intensiva de combustibles de origen
fósil). Indican también que hay escenarios con ingresos por habitante
altos que dar lugar a emisiones bajas (por ejemplo, el grupo de escenarios
A1T, o la familia de escenarios B1). Ello sugiere que, en algunos casos,
otras fuerzas determinantes pueden influir más en las emisiones de GEI que
el aumento de los ingresos.
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SITUACION
AMBIENTAL INTERNACIONAL |
¿Cómo pueden utilizarse los
escenarios del IE-EE? Para todos los análisis, se recomienda utilizar
diversos escenarios del IE-EE basados en distintos supuestos con respecto
a las fuerzas determinantes. Así, en la mayoría de los análisis debería
utilizarse más de una familia. Los seis grupos de escenarios - las tres
familias de escenarios A2, B1 y B2, más los tres grupos A1B, A1FI y A1T de
la familia A1 - y cuatro categorías de emisiones acumulativas han sido
desarrollados de manera que constituyan los más pequeños subconjuntos de
escenarios del IE-EE que abarcan todos los órdenes de incertidumbre
asociados a las fuerzas determinantes y a las emisiones.
Las
incertidumbres importantes asociadas tanto a las fuerzas determinantes
como a las emisiones pueden ser diferentes para aplicaciones diferentes
(por ejemplo: modelización del clima; evaluación de impactos,
vulnerabilidad, mitigación y opciones de adaptación; o análisis de
políticas).
Los modelizadores del clima considerarían quizá útil abarcar
el intervalo de valores que arrojan las categorías d emisiones
acumulativas. Para evaluar la robustez de las opciones en términos de
impacto, vulnerabilidad y adaptación podrían ser necesarios escenarios con
emisiones similares pero de características socioeconómicas diferentes,
tal como reflejan los seis grupos de escenarios. Para los análisis de
mitigación, podría ser necesario variar tanto las emisiones como las
características socioeconómicas. Para los análisis de escala nacional o
regional, los escenarios más apropiados podrían ser los que mejor reflejen
circunstancias y perspectivas específicas.
No hay un único escenario
más verosímil, "central" o "más previsible", ni en el marco del IE-EE ni
en los trabajos publicados. Ninguno de los escenarios del IE-EE tiene
asociado un valor de probabilidad o de verosimilitud. Ninguno de estos
escenarios representa tampoco una estimación de una tendencia central para
todas las fuerzas determinantes o emisiones, expresada, por ejemplo, en
términos de la media o de la mediana, y ninguno de ellos debería
interpretarse en ese sentido. La distribución de los escenarios ofrece un
contexto útil para hacerse una idea de la posición relativa de un
escenario, pero no representa la probabilidad de que se haga
realidad.
Las fuerzas determinantes y emisiones de cada escenario del
IE-EE deberían utilizarse conjuntamente.
A fin de evitar incoherencias
internas, convendría no mezclar los componentes de los escenarios del
IE-EE. Así, por ejemplo, no deberían combinarse las emisiones de GEI
asociadas a un escenario con las emisiones de SO2 asociadas a otro, o la
población de uno con la trayectoria de desarrollo económico de
otro.
Aun teniendo presentes las incertidumbres inherentes a las
proyecciones de largo plazo10, los escenarios del IE-EE brindan a los
responsables de políticas un contexto de largo alcance en el tiempo para
realizar análisis de corto plazo.
Los instrumentos de modelización
utilizados para desarrollar estos escenarios, cuya escala de tiempo se
mide en siglos, son menos adecuados para el análisis de acontecimientos de
corto plazo (un decenio, o menos). Al analizar las opciones de mitigación
y de adaptación, el usuario debería ser consciente de que, aunque en los
escenarios del IE-EE no se incluyen iniciativas adicionales en relación
con el clima, se han supuesto diversos cambios que obligarían a intervenir
en otros aspectos, procurando, por ejemplo, reducir las emisiones de
azufre, o introduciendo nuevas tecnologías de energía.
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¿Qué actividades serían útiles
en el futuro a propósito de los escenarios de emisiones?
- Creación de
un programa continuo de valoraciones y
comparaciones de escenarios de
emisiones de largo plazo, y en particular de una base de datos sobre
escenarios actualizada con regularidad;
- Creación de capacidad,
particularmente en los países en desarrollo, para la utilización de
instrumentos de modelización y de escenarios de
emisiones;
- Metodologías basadas en una multiplicidad de líneas
evolutivas y de modelos, en el análisis futuro de escenarios;
- Nuevas
actividades de investigación que permitan evaluar la evolución futura de
las más importantes fuerzas originadoras de GEI, con un mayor grado de
detalle a nivel regional, subregional y sectorial, de modo que se
establezca una relación más clara entre los escenarios de emisiones y las
opciones de mitigación;
- En los modelos, una mejora de las
especificaciones y de los datos, y también una mayor integración, de los
sectores que generan GEI distintos del CO2 y de los sectores distintos del
energético, como los de uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y
silvicultura, así como una intercomparación de modelos que permita mejorar
los escenarios y los análisis;
- En las emisiones de los modelos,
integración de las partículas, el hidrógeno o los precursores de aerosoles
de nitratos con procesos (por ejemplo, en forma de efectos recíprocos del
cambio climático sobre las emisiones) que puedan influir apreciablemente
en los resultados y análisis de los escenarios;
- Desarrollo adicional
de emisiones reticuladas para los escenarios, con objeto de facilitar las
evaluaciones a nivel regional;
- Evaluación de estrategias que cubran
múltiples prioridades nacionales, regionales o mundiales;
- Desarrollo
de métodos que permitan totalizar de manera científica y adecuada los
datos sobre las emisiones;
- Inclusión en un sitio web y en formato
CD-ROM de información más detallada sobre los supuestos, los datos de
entrada y los resultados de los 40 escenarios del IE-EE. Será necesario un
mantenimiento periódico del sitio web;
- Ampliación del sitio web del
IE-EE y producción de un CD-ROM para ofrecer, si procediera,
distribuciones geográficas de las fuerzas determinantes y de las
emisiones, así como de las concentraciones de GEI y de los aerosoles de
sulfatos, en función del tiempo;
- Desarrollo de un sistema de
clasificación de los escenarios que los agrupe en escenarios de
intervención y de no intervención.
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| Tabla 1a: Panorámica general de
las principales fuerzas determinantes primarias en 1990, 2020, 2050 y
2100. Los números en negritas denotan los valores correspondientes al
escenario ilustrativo, en tanto que los números entre paréntesis denotan
el valor del intervaloa para los 40 escenarios IE-EE de los seis grupos de
escenarios que constituyen las cuatro familias. Las unidades se indican en
la tabla. En esta tabla, el cambio tecnológico no está
cuantificado. |
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SITUACION
AMBIENTAL INTERNACIONAL |
| Tabla 2a: Panorámica general de
las principales fuerzas determinantes secundarias en 1990, 2020, 2050 y
2100. Los números en negritas denotan los valores correspondientes al
escenario ilustrativo, en tanto que los números entre paréntesis denotan
el valor del intervalo para los 40 escenarios IE-EE de los seis grupos de
escenarios que constituyen las cuatro familias. Las unidades se indican en
la tabla. |
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Como es habitual en el IPCC, el
éxito en la elaboración del presente informe ha dependido, ante todo, de
la cooperación de científicos y de otros expertos de todo el mundo. En el
caso del presente Informe, uno de los elementos importantes del éxito ha
sido la activa participación de una amplia comunidad de expertos en el
proceso abierto. Esas personas han dedicado enormes cantidades de tiempo y
de esfuerzo para producir el presente Informe, por lo que les estamos muy
agradecidos por su compromiso con el proceso del IPCC. Deseamos señalar,
en particular, el entusiasmo y el esfuerzo inagotable del autor principal
coordinador del Informe, Nebojs¢a Nakic´enovic´, así como de su equipo, en
el Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA)
de Laxenburg, Austria, a los que se debe la alta calidad del presente
Informe. Además, deseamos expresar nuestro sincero agradecimiento
a:
- Robert T. Watson, Presidente del IPCC,
- los Copresidentes del
Grupo de trabajo III Bert Metz y Ogunlade Davidson,
- los miembros del
equipo redactor,
- el personal de la Dependencia de apoyo técnico del
Grupo de trabajo III, al que pertenecen Rob Swart, Jiahua Pan, Tom Kram y
Anita Meier,
- N. Sundararaman, Secretario del IPCC, Renate Christ,
Secretaria adjunta del IPCC, y el personal siguiente de la Secretaría
del IPCC: Rudie Bourgeois, Chantal Ettori y Annie Courtin.
| G.O.P.
Obasi |
Klaus Töpfer |
| Secretario General Organización Meteorológica Mundial |
Director Ejecutivo Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente y Director General Oficina de las Naciones Unidas en
Nairobi |
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