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Por Carlos Leoni
La creación de áreas naturales protegidas, por parte de los gobiernos de diferentes países, no fue una casualidad. Enfrentados ante una civilización que irresponsablemente va camino a destruir el Planeta, no tuvieron otra opción que tomar las medidas necesarias tendientes a preservar el patrimonio natural. Porque es indiscutible que esta autodestrucción se producirá a partir de la degradación del medio natural. Y esta degradación se vislumbra a partir de la aplicación de nuevas tecnologías, las cuales consumen estos bienes naturales más rápidamente de lo que la naturaleza puede reponer. |
OPINIONES |
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La historia de la creación de reservas naturales data de mucho tiempo. En el libro los Parques Nacionales de la Argentina, de Francisco Erize y colaboradores – como así también el Dr. Luis Reinaldo Fernández, en Ambiente Ecológico, destacan que ya los antiguos chinos e hindúes fueron los primeros en cerrar campos para evitar la desaparición de plantas y animales que consideraban delicados. |
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Luego, el concepto fue adaptado a su gusto por los señores
feudales de Europa, que protegieron sus bosques para preservar un stock
renovable de presas de caza y penalizaron toda actividad furtiva de los
campesinos.
Pero podemos tener como fecha histórica para esta nueva concepción, a 1861, cuando mediante un decreto en Francia, crea la primera reserva natural reconocida: el bosque de Fontainebleau, de 624 has. Pero recién a partir de 1872, se puede decir que nacen las reservas de gran extensión, con la creación, en Estados Unidos, del primer parque nacional, Yellowstone. En esa oportunidad se expresó sobre su creación: " como parque público de recreación para beneficio y goce del pueblo ". Canadá fue el segundo país americano que se plegó a esa novedosa tendencia creando el Parque Nacional Bauff en 1885. Argentina, fue el tercero de América en crear un Parque Nacional, el 1 de febrero de 1904 por decreto del presidente Julio Argentino Roca, en la zona del lago Nahuel Huapi, en base a 7500 hectáreas donadas en 1903 por el perito Francisco Pascasio Moreno y luego aumentadas a 43000 hectáreas. De esta manera comienza en nuestro país, a partir de este parque y de la promulgación el 9 de octubre de 1934 de la Ley Nº12.103, una serie de concreciones en cuanto a protección de áreas naturales. En nuestra provincia, en el año 1996 se promulga la Ley Provincial Nº 4.358/96, moderna ley con las categorizaciones correspondientes de acuerdo con los últimos congresos sobre la materia. Pese a esta novísima Ley, respecto a los Parques Nacionales, nuestra provincia, en el nordeste, es la que posee menor cantidad de hectáreas dedicadas a los mismos; con el Parque Nacional Chaco de escasas 15.000 ha., la Reserva Natural Colonia Benítez de sólo 7 has. (podríamos decir que es nada más que un símbolo), estamos por debajo de Corrientes; 17.000 has., Formosa; 61.000 has. y Misiones más de 67.000 has. Si a ello agregamos las áreas destinadas a parques provinciales, también nuestra provincia está en desventaja, solo contamos con el Parque Provincial de Pampa del Indio, que luego de sucesivos recortes solo se pudieron salvar 8.633 ha. Pero la situación se puede revertir si somos capaces de conformar el Parque Provincial Fuerte Esperanza y la Reserva Laguna El Palmar. En el III Congreso Mundial de Parques realizado en Balí (Indonesia –1982) se trazó como objetivo principal ampliar la red mundial de áreas protegidas hasta un 10 % de todas las regiones ecológicas terrestres. Es evidente que, tanto nuestro país como nuestra provincia están muy lejos todavía de alcanzar este objetivo. La Nación apenas llega al l,5 % y la Provincia escasamente al 0,1 % - La Importancia de Fuerte Esperanza La Delegación Técnica Regional Nordeste de la Administración de Parques Nacionales, en un informe que contiene una reseña sobre las características de esta reserva, dice: "Esta unidad de conservación está ubicada en tierras fiscales lindantes con la localidad de Fuerte Esperanza en el Departamento Almirante Brown (61º 52`W, 24º 07´S). Dicha población surgió hacia 1978 como consecuencia de la denominada Campaña del Oeste, cuyo objetivo era la segunda colonización del Chaco para recuperar el aparato productivo, expandiendo la frontera agropecuaria y forestal, y propender a una paulatina ocupación territorial. Actualmente la localidad cuenta con 45º habitantes. La comisión Nacional del Bermejo instaló aquí una estación de bombeo que posibilitó el abastecimientos de agua potable a una vasta región. "Comprende los únicos bosques de Palo Santo protegidos de la Provincia del Chaco, y con excepción de la Reserva Natural Formosa es la única área protegida de la Argentina que conserva esta comunidad". La reserva natural Fuerte Esperanza se localiza dentro de una subregión cuyo sustrato se caracteriza por la presencia de sedimentos infracuartarios (Morello y Adámoli, 1974) y comprende importantes comunidades de leñosas, destacándose formaciones boscosas dominadas por palo santo (Bulnesia sarmientoi). Cuenta en la actualidad con un único asentamiento humano de mínimas dimensiones ubicado en el sector sur del área. Se trata de la familia del Sr. Fabián Jesús Vázquez, quien obtuvo un permiso de ocupación del lote 34, legua B, zona E, en el año 1980. A pesar de haber recibido un permiso para destronque sobre una superficie de 10 hectáreas, la actividad realizada es poco importante. En estos momentos cuenta con 30 cabezas de ganado vacuno y unas pocas cabras. El sector que ocupa no se encuentra alambrado. No obstante el área protegida se encuentra asumida por el gobierno chaqueño, carece de ley de creación y su implementación se encuentra pendiente. Por estas razones y debido a la importancia del área a nivel biológico es que en este trabajo se efectúan algunas recomendaciones para lograr una efectiva protección de los recursos que ampara. Valores Naturales de la Reserva Provincial Fuerte Esperanza "Comprende los únicos bosques de palo santo protegidos de la Provincia del Chaco y con excepción de la Reserva Natural Formosa es la única área protegida de la Argentina que conserva esta comunidad. Los palosantales se encuentran en buen estado de conservación y la transformación antrópica resulta mínima. Acompañan a esta especie otros árboles que sólo se encuentran en las zonas más húmedas del Chaco Semiárido. -Presencia de otras especies arbóreas cuyo estado de conservación es crítico en la región chaqueña, como el quebracho colorado santiagueño,(Schinopsis lorentzii), el guayacán ( Caesalpinia paraguariensis) y los algarrobos (Prosopis spp.). -Posee, una importante diversidad vegetal debido a que se suman comunidades de suelos salobres con la presencia de especies como la carne gorda (Maytenus vitis.idaea) y el palo azul (Cyclolepis genistoides). -Posee poblaciones de especies de vertebrados amenazados como : la tortuga terrestre, (Chelonoides chilensis), la lampalagua, (Boa constrictor occidentalis), el oso hormiguero, (Mymercophaga tridáctyla) el tatú carreta, (Priodontes maximus), el chancho quimilero (Parachoerus wagneri), el yaguareté (Leo onca) el gato moro, (Leopardo pardalis), félido que según un poblador del área habitaría aún el sector. - Habitan el área vertebrados endémicos del Chaco Semiárido: el chancho quimilero (Parachoerus wagneri) y la martineta chaqueña (Eudromia formosa). Es sitio de nidificación de una especie carismática que ha sufrido gran presión por parte del hombre como es el loro hablador." -Es un área de fácil observación de fauna en relación al marco de la región chaqueña con inmejorables facilidades de acceso al estar vecina a la localidad de Fuerte Esperanza, la capital de "El Impenetrable" Principales problemas de conservación del área Los problemas de conservación que presenta esta reserva están relacionados al libre acceso que actualmente existe debido a la carencia de alambrado perimetral. El ingreso de hacienda de lugares vecinos, y en especial de ganado caprino resulta uno de los principales inconvenientes por el impacto causado sobre el suelo y la vegetación. La caza y la cosecha de fauna silvestre para su posterior comercialización, también resultan comunes en la zona. Asimismo hay que destacar que durante el año 1996 se han registrado extracciones de madera clandestina dentro de la jurisdicción de la unidad de conservación. En el mismo año, entre julio y diciembre, de catorce procedimientos realizados por personal de la comisaría de Fuerte Esperanza, once estaban vinculados a irregularidades en la extracción y el transporte de productos forestales (Oficial Walter Tolosa, com.pers). Esto Ilustra la magnitud de los delitos íntimamente relacionados al mal uso de los bosques en la región chaqueña. |
LA
OPINION DE DSOSTENIBLE NO A RAIZ DE CUALQUIER NOTA PUBLICADA EN ESTA PAGINA SE CONCEDERA DERECHO A REPLICA A QUIEN LO SOLICITE CON LA FINALIDAD DE MOSTRAR OTRO ENFOQUE SOBRE EL MISMO TEMA, ENRIQUECIENDO DE ESTA MANERA, LOS DEBATES QUE SE GENEREN
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PARQUE NATURAL FUERTE ESPERANZA
por Carlos Leoni |
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Recomendaciones de manejo El estado chaqueño debe afrontar problemas de manejo que son comunes a la mayoría de los sistemas de áreas protegidas de otras provincias de la Argentina. No obstante las autoridades han manifestado sumo interés en consolidar su red de áreas y ésta fortaleciendo todos los mecanismos para lograr una administración más efectiva de las mismas. En cuanto a la Reserva Provincial Fuerte Esperanza se recomiendan las siguientes medidas para lograr la efectiva protección de las riquezas biológicas que ampara: Creación del área protegida mediante instrumento legal. El Gobierno del Chaco debería, de forma inmediata, instaurar el área mediante Ley Provincial y asignarle una categoría de manejo conforme a las propuestas por la Ley Nº 4358 del Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas. Se recomienda la de Parque Natural. Definición de los límites del área. Se debería mensurar y demarcar adecuadamente el área, poniendo énfasis en el sector meridional, donde aproximadamente 200 hectáreas habrían sido cedidas a la localidad de Fuerte Esperanza. Con posterioridad, se recomienda montar el alambrado perimetral para evitar el ingreso de hacienda dentro de la jurisdicción del área. Asimismo debería evaluarse el impacto sobre las picadas y sendas interiores de los vecinos al área y analizar la posibilidad de cerrarlas o restringir su uso. Elaboración de los documentos directrices de manejo. Deberían elaborarse planes operativos anuales y de manejo para garantizar la efectiva administración de la unidad. Para su elaboración sería importante organizar talleres con la participación de las distintas instancias locales, provinciales y nacionales responsables de la planificación y protección de los recursos naturales. Las autoridades provinciales han solicitado informalmente la colaboración de la D.T.R. NEA para avanzar en este aspecto. Subsanar las carencias a nivel de administración, control y vigilancia. Es imprescindible destinar personal al área para cubrir esta deficiencia . En este aspecto sería necesario evaluar la posibilidad de, como primera etapa, incorporar al actual poblador del sector sur, el Sr. Fabián Vázquez como cuidador del área o "guardaparque baquiano" .El mismo ha manifestado interés por el tema y se encuentra dispuesto a trabajar para el área. Además, debe coordinarse entre las diferentes instancias técnicas de la Provincia, el control y la vigilancia del área. Coordinar tareas conjuntas entre diferentes entidades provinciales. Debería definirse el papel en el manejo de la reserva de las autoridades locales, de las organizaciones no gubernamentales provinciales y de otras formas de organización civil. Aumentar el conocimiento de los recursos naturales. En un principio se recomienda completar los inventarios de flora vascular y de fauna vertebrada de la reserva. En este sentido y como resultado de la campaña realizada al sector, se elaboró una lista de los vertebrados observados y de aquellos señalados por los lugareños. Por otro lado, el ente administrador deberá promover la investigación dentro del área, haciendo hincapié en las especies en estado crítico de conservación. Promover actividades educativas en el área y los sectores vecinos tendientes a la valorización de las riquezas naturales del Chaco Semiárido. Se debería realizar un diagnóstico de las potencialidades de uso público del área, fomentando actividades con componentes educativos y de sensibilización para la conservación de la diversidad biológica de la ecorregión. No hace falta más detalles técnicos para demostrar la importancia del área a la cual estamos haciendo referencia. El poder contar con este nuevo Parque Natural es un importasnte desafío que será posible si los Señores Diputados aprueban el presente Proyecto. Desde el 30 de mayo de 1982 se trabajaba en la implementación previa para la declaración de la "Reserva Provincial Fuerte Esperanza". Recién en abril del ´90 se reinician trámites administrativos, que no sabemos a la fecha el destino de los mismos. En agosto de 1998 la los autores impulsores del proyecto presentan un Proyecto de Ley para concretar la creación del Parque Provincial "Fuerte Esperanza" , de acuerdo con nuestra Ley Provincial Nº 4.358/96. Lamentablemente este proyecto continúa sin tratamiento, y en consecuencia desprotegidas las 28.552 hectáreas de la reserva. También se puede implementar una Reserva de Uso Múltiple Dada la gran superficie de tierras fiscales en la zona sería aconsejable el estudio de la conformación de una Reserva de Uso Múltiple. En estas Reservas se privilegia la gestión de ordenación de la ocupación y las actividades humanas, de modo de hacerlas sustentables. En principio se definen tres funciones: Conservación de la biodiversidad y de los ecosistemas ; Desarrollo económico y social ecológicamente sustentable ; Investigaciones Científicas, Áreas Demostrativas y Educativas. Recreación. Nuestra Ley Nº 4358 que crea el Sistema Provincial de Areas Naturales Protegidas en el Capitulo V –Categoría de Áreas Naturales- Punto VIII – Define la RUM como "aquellas áreas con cierto grado de transformación en su condición natural, en las que se privilegia la convivencia armónica entre las actividades productivas del hombre y el mantenimiento de ambientes naturales con sus recursos silvestres. Se trata de zonas apropiadas para la producción ganadera, forestal, de fauna de valor comercial, etc.". Las citadas reservas pueden además funcionar como áreas de amortiguamiento (también conocidas como zona buffer). Estas zonas están ubicadas en el entorno a una unidad de conservación donde las actividades humanas están sujetas a normas y restricciones específicas con el propósito de minimizar los efectos negativos sobre la misma. |
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