| Los internautas, en general, no tienen ganas de enfrascarse en tablas,
números y gráficos. La verdad es que internautas o no, nunca
tenemos suficiente tiempo para pensar en nuestro entorno.
En la abundancia de datos que tiene la red global, el tema de la protección
del medio ambiente se ubica en un área demasiado técnica
o demasiado aburrida. Sin embargo, cuando nos ponemos a ver que pasa con
el manejo de la basura, con los residuos industriales, con la contaminación
de los recursos naturales nos podemos encontrar con lo sorprendente, lo
no explicado, lo indignante. En suma, nos encontramos con la corrupción,
nuestra y de cada día.
Lo siguiente es una obviedad absoluta pero lo aclaramos para el lector
distraído: los recursos de los que hablamos son suyos. Son de todos.
Son también de nuestros nietos.
Desde el jardín de infantes aprendimos que, cuando nos vamos,
debemos dejar el lugar tan limpio como lo recibimos. Esto significa que
nuestra sociedad tiene la obligación de entregar nuestro planeta
a las futuras generaciones tan limpio como lo recibimos.
Agradecemos a CONAE esta foto satelital
Y sigamos con las obviedades: vamos a través del universo en
una pelota que es nuestra casa y es nuestro sustento. Y llevamos en nuestro
viaje una determinada cantidad de agua y de aire. Nada más. Si se
contamina, deteriora o se termina, no hay más. No hay de donde sacar
si se terminan los vegetales o se mueren los animales que se usan como
base en la moderna tecnología farmacéutica. Esta es otras
de las ventajas de la globalización: todo tiene un dueño
responsable. No quedan tierras por descubrir y las áreas más
inaccesibles (mares, Antártida) están bajo control internacional.
No buscamos una posición apocalíptica sino marcar la diferencia
entre el viejo concepto de los recursos naturales ilimitados y el nuevo
concepto que dice que debemos ser responsables de vivir y desarrollarnos
protegiendo el medio ambiente.
La humanidad siempre ha hecho uso de los recursos para desarrollarse
y avanzar en el confort y la salud: eso está bien. Pero se desarrolló
ensuciando el suelo, las napas, los ríos y lagos para siempre había
mucho disponible: eso esta mal.
Nuestra responsabilidad de hoy y para siempre es desarrollarnos en forma
equilibrada con el entorno cuidando al mismo tiempo nuestro crecimiento
y nuestro medio ambiente. Este es el concepto del desarrollo sustentable.
El viejo concepto de que nuestro derecho a crecer termina cuando comienza
el derecho de los demás a disfrutar de los recursos (incluídas
las generaciones futuras).
Hemos recibido e-mails agradeciéndonos por nuestra tarea. Nos
sorprendieron porque sentimos que no logramos tanto como quisiéramos
y porque además creemos es nuestra obligación. Igual les
agradecemos profundamente.
Para quienes piensan que hay problemas más graves coincidimos
con ellos: hay marginación, desocupación, falta de oportunidades
y muchas otras pestes inventadas por los gobiernos y los poderosos. Pero
cada uno en su lugar de actividad debe lograr que el mundo sea mejor y
más justo. Empezando de cerca y con lo más cercano. La comunicación
global nos hace preocupar por hechos del otro lado del planeta sin darnos
cuentas que a la vuelta de la esquina tenemos problemas similares o mayores.
Usando términos de las ciencias de la comunicación, hemos
elegido trabajar “en una segunda línea” o con “un bajo perfil” esperando
que la suma de las buenas conductas sea igual a una sociedad global mejorada.
Por lo tanto, esperamos que todos y cada uno apliquemos los conceptos de
sustentabilidad en la familia, en el trabajo, en la política.
Si actuamos respetando lo que nos rodea todo será mejor: nosotros,
los otros y el entorno natural. |