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Por Raúl Bregagnolo de Cuña Pirú (miembro de la Red de Asociaciones Ecologistas de Misiones) |
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Alguien dijo: "El progreso
económico y social debe basarse en una estrategia de desarrollo
que maneje los recursos naturales para asegurar su disponibilidad a largo
plazo". ¿Siguen tan lejos de este pensamiento los representantes
del pueblo misionero?.
Cuando los Consorcios hablan
de construcción de represas, al progreso que se refieren es exclusivamente
a la producción de energía, y a partir de allí el
objetivo principal: lograr la mayor rentabilidad posible, no importa a
costa de qué.
No se duda de la necesidad
de disponer de energía para desarrollar las actividades humanas,
nada más que la diferencia radica en que los ecologistas, iglesias
y diferentes sectores de la sociedad queremos un progreso que lleve a un
desarrollo justo, equitativo, sostenible y armónico entre los recursos
naturales y el Hombre.
En Misiones, la consulta
popular obligatoria y vinculante llevada a cabo en abril de 1996, la población
rechazó abrumadoramente la construcción de la hidroeléctrica
de Corpus. Ambos partidos mayoritarios lucharon con el pueblo para defender
a la provincia del avasallamiento al federalismo que se proclamaba desde
la Nación. La realidad hoy, vaya uno a saber por qué motivos,
ha cambiado desde los discursos y las acciones tanto de los partidos como
de la mayoría de los representantes, que desobedecen y desconocen
la voluntad popular, argumentando las tres patas de esta mesa sin tablero
que se llama mentira. La cuarta pata la hacen muchos de los que nos representan,
con su silencio, indiferencia, desconocimiento e intereses mezquinos.
La primer mentira: energía
barata. Sabe todo el mundo que es necesaria la energía para las
actividades humanas y nadie duda, pero no debemos confundir desarrollo
regional con desarrollo del Brasil, socio nuestro y de otros países
en el Mercosur, que ya tiene la demanda energética equivalente a
"un Corpus por año" y se está llevando a las industrias argentinas,
trabajando sobre genes de yerba mate nuestra, destrozando nuestras rutas
y exigiendo la urgente construcción de todas las posibles generadoras
de electricidad para saciar su hambre de "crecimiento". En realidad de
los dueños de industrias, porque en Brasil sigue creciendo el número
de habitantes con las necesidades básicas insatisfechas. Es muy
claro que la energía que produciría Corpus estaría
destinada al mercado brasileño, debido a que no hay otro demandante
en la región capaz de absorber semejante cantidad de energía.
De no ser así el capital privado que construiría la misma
no arriesgaría la inversión porque no habría donde
ubicarla, ya que todos, menos Brasil, tienen cubierta su demanda energética,
y por muchos años. Por otro lado la energía generada sería
en 60 ciclos y Argentina trabaja en 50. Hacer la transformación
tiene costos elevados que el capital privado no estaría dispuesto
a pagar. En consecuencia, lo de "energía barata" resulta una verdadera
mentira. Más, si pretenden el "desarrollo industrial" proclamado
desde los sectores interesados, teniendo en cuenta que Misiones no es industrial,
ni podrá serlo jamás, salvo que se sigan sacrificando los
recursos naturales y humanos como está sucediendo con las industrias
foresto - papeleras, que están transformando lo último que
queda de biodiversidad paranaense, en desierto verdepino. Misiones no puede
tener industrias contaminantes, su topografía y recursos naturales
no le permiten. Asumamos de una vez que esta provincia es pródiga
y tiene todo, para que con adecuadas políticas se pueda vivir de
la actividad turística. Hay países que ya lo están
haciendo, nuestra provincia debe dar el primer paso nada más.
La segunda mentira: regalías.
Se sabe por un cálculo que relaciona la energía facturada
con el tiempo, que estas estarían en el orden de u$s 34 millones/año
para Misiones. Esto si Paraguay no reclama lo suyo, y además se
estarían percibiendo recién cuando la represa esté
funcionando a pleno. Esta cifra, que será oscilante (el valor mencionado
sería el máximo a percibir) aportaría a la provincia
aproximadamente u$s 2,8 millones/mes. Monedas, si se reparten para los
75 municipios, ya que la provincia es de todos no solo de Corpus y San
Ignacio. Monedas si comparamos con el presupuesto que la provincia destino
a salud de casi u$s 6 millones/mes, así como los aproximados u$s
30 millones/mes de coparticipación que le tocan desde la nación.
Por otro lado qué garantías tiene Misiones de cobrar esas
"monedas de Judas" y que no vayan a la nación, y si se perciben,
que sean destinadas a la población y no a otros oscuros destinos.
Con todo esto, se justifica sacrificar los recursos turísticos que
quedarían inundados, que en la actualidad más allá
de generar esparcimiento, recreación, satisfacciones a los visitantes,
son generadores de mano de obra y recursos económicos de por vida?.
Eso, que en estas líneas no se ha hablado de los problemas de salud
que se generarían con la presencia de la represa, que pasarían
a ser un gasto.
La tercera y gran mentira:
mano de obra. Se dijo que en el pico de la obra estarían trabajando
7000 operarios. El promedio durante toda la construcción sería
de 500 personas. Pero se debe pensar que a Paraguay también le corresponde
parte de la mano de obra, entonces no se debe crear la ilusión de
que los puestos de trabajos serían todos para los misioneros. La
mano de obra especializada, sin dudas la trae el Consorcio constructor
(Ingenieros, Técnicos, Arquitectos, Directores de Obra), así
como también los choferes de grúas, camiones Terex, topadoras,
otras maquinarias a utilizarse y que también requieren de mano de
obra especializada. Más allá de crear la expectativa respecto
a los puestos de trabajo a mucha gente, hay que saber que la mano de obra
que se ocuparía sería para trabajos pesados, con mayor riesgo
e insalubres.
Además, está
muy claro que esta obra se haría solamente con el aporte de capital
privado (ya que el estado no tiene crédito para llevar a cabo),
por ello cuando se habla de mano de obra cae de maduro que ésta,
por más o menos puestos de trabajo que genere, sería por
breve tiempo, ya que el concesionario terminará lo antes posible
la obra para comenzar a generar energía y recuperar la inversión.
"Se adelantaría en un año y medio la obra de acuerdo al tipo
de equipamiento que se utilice." han dicho ingenieros de la Comip, esto
también implica que la mano de obra será cortoplacista. Luego,
el Estado debe resolver los problemas generados por la desocupación,
que sin dudas recae en los sectores más carenciados de la sociedad.
Clara demostración de ineficiencia en las políticas laborales
de la provincia y la nación.
Una mesa segura tiene 4
patas. Esta de la que hablo no tiene el tablero de apoyo, pero la cuarta
pata está constituida por la falta de seriedad en los argumentos
de los intendentes, concejales, diputados, gobernantes e instituciones
que apoyan la posible construcción, y que no se hacen responsables
frente al pueblo misionero y de la región, de las consecuencias
que traería aparejada la represa de Corpus si fuera construida.
Un detalle que se debe tener
en cuenta y considero fundamental, es que ningún capital privado
haría una inversión tan grande en una obra que es rechazada
por la población de la región donde estaría insertada.
Clara demostración del peso popular, fue la obligación de
descartar el emplazamiento en Itacuá (y en todo el Río Paraná).
Y el abandono del Canal Federal por "inviabilidad" por parte de los gobiernos
de las provincias?. ¿Acaso se tendrán que hacer tres plebiscitos
para descartar las tres posibilidades?. No se puede ser tan irrespetuoso
del pueblo a que se debe. Así como están las cosas, en este
país todo es posible. Insistirán con Corpus y Las Pavas,
con el repositorio nuclear en Gastre, con la Aeroisla, las forestaciones
con pino, pero siempre quedará la duda del tiempo que se ha perdido
sin pensar en estrategias a largo plazo que permitan el anhelado "desarrollo
sustentable", donde la gente pueda tener trabajo, salud suficiente y garantías
de un bienestar en armonía con los recursos naturales.
Misiones apuesta a uno de los únicos NO más positivos que existen en nuestra realidad, y si de algo estoy seguro es que si el pueblo dice NO a la hidroeléctrica de Corpus, aunque la pretendan construir, no será posible por todo lo antes dicho. Es necesario mantener viva la memoria. |
LA
OPINION DE DSOSTENIBLE NO A RAIZ DE CUALQUIER NOTA PUBLICADA EN ESTA PAGINA SE CONCEDERA DERECHO A REPLICA A QUIEN LO SOLICITE CON LA FINALIDAD DE MOSTRAR OTRO ENFOQUE SOBRE EL MISMO TEMA, ENRIQUECIENDO DE ESTA MANERA, LOS DEBATES QUE SE GENEREN |
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