De la utopía ecológica a la realidad
A veces un libro o una idea, puede ser obscuros y extensamente influyentes al mismo tiempo. Ése es el caso con “Ecotopia,” una novela del culto de los años 70, publicada originalmente por su cuenta por Ernesto Callenbach. La novela, ahora siendo vuelto a descubrir, le habla a nuestro presente ecológico: en el calor de una crisis financiera, la costa noroeste de los Estados Unidos se separa del resto del pais y establecen una economía sostenible.

El protagonista es un periodista estadounidense, llamado William Weston, que viaja a Ecotopía para realizar un reportaje para el periodico en el que trabaja y así poder describirlo, y de ser posible, contribuir de esta manera para que vuelva a formar parte de los Estados Unidos. De esta forma se descubre una sociedad sin apenas contaminación, donde se recicla y se reutiliza casi todo, sus plásticos son biodegradables, con una visión totalmente distinta del consumo y con un aprovechamiento agrícola, forestal e industrial sostenible. Su principal medio de transporte es el tren de alta velocidad, que comunica todo el país, sustituyendo de esta forma al tradicional transporte privado (automóviles). La capital es la ciudad de San Francisco y en él los taxis, autobuses y tranvías son eléctricos, debido a que utilizan fuentes de energía renovables. Las mujeres y los hombres gozan de derechos de plena igualdad, ya que tienen un concepto de familia mucho más amplia y avanzada que la tradicional. William Weston compara esa sociedad con la de su país, y pasa del escepticismo a la valoración positiva de este país.
Ernest Callenbach concibió esta curiosísima obra hacia 1971, publicándose finalmente en 1975, tras muchos rechazos editoriales. En un principio no iba a ser propiamente una novela, sino una serie de reportajes ficticios en torno a un supuesto país ecológico. Cuando los leyó a sus amigos, algunos le aconsejaron “novelizar” un poco los reportajes a fin de ganar mayor interés y agilidad. Callenbach lo pensó, y así lo hizo, aunque, como manifiesta, no se considera novelista nato.
Ecotopía es un nuevo Estado formado en 1980, tras la secesión de California, Oregón y Washington del resto de los Estados Unidos. Los tres forman el nuevo país, con el nombre de Ecotopía. Sus nuevos gobernantes, hartos ya del estado actual de las cosas y la degradación del ambiente, deciden crear el estado ecológico ideal, con todas las reformas industriales, sociales y comerciales a que ello pueda dar lugar. Durante veinte años, el nuevo país eco-utópico ha permanecido herméticamente cerrado a cualquier relación diplomática o comercial con los USA, llenos sus habitantes de rencor y desconfianza hacia la que antes fuera patria común. Al cabo, de estos veinte años, se permite a un periodista estadounidense especializado en cuestiones internacionales visitar el Estado durante varias semanas con el fin de escribir una serie de reportajes sobre la forma de vida ecotopiana, sus costumbres (que son todo un misterio para los estadounidenses) y su economía.
Ecotopía pretende ser una utopía a nivel ecológico y sus habitantes y gobierno no regatean esfuerzos en conseguirlo. Las medida drásticas aplicadas desde la secesión han purificado el aire y las aguas, cambiado los sistemas y procesos de fabricación, e incluso optado por otras materias primas diferentes a las del resto del mundo; toda clase de residuos son reciclados y aprovechados nuevamente. Por supuesto, no hay coches, sino tranvías eléctricos o bicicletas; las casas han sido abandonadas en parte, construyéndose otro tipo de viviendas no alienantes; todo lo que tenga relación con la naturaleza es objeto de primordial atención: repoblación forestal, cultivo de tierras, jardinería… Los cambios llegan incluso al campo de lo sociológico: la igualdad política del hombre y la mujer es un hecho (el presidente del Estado es una mujer); la liberación sexual es otro hecho; la jornada semanal es de 20 horas, lo que ha terminado de raíz con el problema de los paros y además permite a los ecotopianos un mayor disfrute de su tiempo libre, para especializarse en cualquier actividad: música, letras, jardinería… Así, los cambios llegan a su vez a un plano psicológico: la manera de comportarse del ecotopiano medio es diferente a la de cualquier persona de cualquier país: son abiertos, amables, parlanchines, bromistas… nunca tienen prisa por nada.
Vía: The New York Times
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