Cloacas en Las Tunas (Tigre), al fin
Una inversión de 300 millones de pesos del municipio de Tigre y el gobierno nacional permitirá instalar cloacas para 110.000 habitantes; vecinos de Las Tunas tendrán su red de agua. Con mucha expectativa y necesidad, más de 1500 vecinos reunidos en el Club Rincón, en esa localidad de Tigre, fueron testigos de la firma de los contratos para la construcción de la red domiciliaria de desagües cloacales.
Nueve de cada diez vecinos tigrenses hoy no disponen de cloacas y muchos tampoco de agua potable. Así lo afirmó el propio intendente Sergio Massa durante el acto.
La empresa estatal Aguas y Saneamiento (AySA) ejecutará la ampliación de la Planta Depuradora Norte y la realización del Colector Oeste Tigre, cuya financiación está siendo gestionada ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), según informa el organismo estatal.
Además, se firmó un acuerdo para la extensión de la red de agua potable para el barrio Las Tunas, que desde hace años denuncia la contaminación con arsénico y otros contaminantes en sus napas freáticas y el arroyo que le da nombre al barrio, razón por la que no pueden usar el agua de la zona y deben recurrir constantemente a una canilla comunitaria, que es la que provee la única agua segura del barrio.
Serán los propios vecinos los que construirán su red en el marco del programa Agua + Trabajo.
En la actualidad, y según las cifras que se anunciaron durante el acto, por el propio jefe comunal, Sergio Massa, en el acto de firma de contrato, “en Tigre, nueve de cada 10 vecinos no tienen cloacas ni agua potable”, con los riesgos sanitarios que eso implica.
Otro dato expuesto en la reunión fue aún más llamativo, ya que describe la realidad de miles de vecinos tigrenses que viven fuera de los countries o desarrollos privados que caracterizan esa comuna.
“Sepan que Tigre es el municipio con mayor tasa de mortalidad infantil del Gran Buenos Aires: cada 1000 chicos que nacen, 16.7 chicos se mueren, en muchos casos por las condiciones sanitarias que los rodean”, enfatizó.
Julio Silva es un vecino que vive en Rincón de Milberg desde hace 42 años y, más allá de las expectativas que produce el anuncio, manifiesta cierta desconfianza porque explica que muchos en el barrio carecen de escritura de su propiedad, y piensa que ése podría ser un impedimento para acceder a la red: “Acá hace 30 años venían inundaciones que se llevaban todo y muchos de los vecinos han perdido los papeles. Otros cuentan con libretas que usaban al vender algunos martilleros y con esos documentos cuesta mucho tener la red de gas; mucho más, creemos, será acceder a las cloacas”.
Frente a este inconveniente, Massa respondió: “Los servicios no dependen de tener escritura o no. Alcanza con boleta de compraventa. La obra la va a pagar el vecino solamente cuando esté usando el servicio. El anticipo de inversión lo hará el municipio”.
Karina es otra vecina presente en el acto. Viene de Las Tunas, General Pacheco, donde vive hace 20 años. Es una mujer de algo más de treinta años, separada, y tiene cuatro hijos, de 17, 13, 11 y 8. Junto a una importante delegación de su barrio, tiene la atención puesta en la otra firma: la de instalación de agua potable.
“Al barrio vinieron de todos los canales de televisión el año pasado y vieron lo que pasaba. Allá, el agua de pozo no se puede tomar y hay que caminar seis cuadras todos los días hasta encontrar la canilla comunitaria para traer un bidón de agua, nada más. Si no hay que tener plata para comprar agua mineral”, dice.
La conexión de red de agua corriente para este barrio de 105 manzanas y 25.000 habitantes se concretará en el marco del programa Agua+Trabajo, que implica que los mismos vecinos, organizados en cooperativas, realicen las tareas. AySA estará a cargo de la financiación y el desarrollo del proyecto, la capacitación a los ejecutores, proveerá los materiales necesarios y supervisará las tareas. El abastecimiento del agua será posible merced a la construcción de la planta potabilizadora de Paraná de las Palmas. “Es una obra emblemática que producirá 900.000 m3 de agua por día”, dijo Carlos Ben, de AySA.

La construcción de esa planta beneficiará a una población de un millón de habitantes. Le dará agua corriente no sólo a todo Tigre, sino también a Pilar, Malvinas Argentinas y podría abastecer también a Escobar. Además, va a mejorar los niveles de presión de quienes están conectados. Se prevé un plazo de 36 meses para la ejecución total de la planta.
Sin embargo, el primer módulo se habilitará aproximadamente a los 16 meses. Por lo tanto, la planta podrá abastecer a vecinos de Tigre, según la información publicada por AySA.
En tanto, para el tratamiento de los desagües cloacales, AySA está ampliando la planta depuradora Norte, que está en San Fernando, con una inversión superior a los 130 millones de pesos, según manifestó Ben.
Finalmente, para el plan de cloacas en Tigre cabe destacar que el 70% de los trabajadores que construirán las obras serán de ese mismo municipio y recibirán una capacitación especial que los reinsertará en el mercado laboral.
Vía: La nación
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