El maltrato a las mujeres y la discriminación
El blog de Luis Mesalles dice que la guerra de sexos parece está en lo más vivo cuando en realidad deberia hablarse de discrimación y desigualdad.
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En España, casi a diario la televisión nos informa con toda crudeza de alguna agresión de un hombre hacia su compañera, o ex compañera. Son raros los casos en que la mujer sea la agresora, y la victima el hombre. En mi opinión es una consecuencia de las nuevas formulas de relacion dentro de la pareja. La mentalidad de la mujer ha evolucionado mucho, pero la del hombre aun sigue con los esquemas de siempre. Y el hecho de que muchas de las victimas sean extranjeras, tambien indica que el problema no es solo de España, sino de muchos otros paises.
Según Isabel Carrillo Flores, investigadora de la Facultad de educación de la Universidad de Vic (España), “lo masculino, es la medida de todas las cosas, perpetuando su poder de centralidad y referencia con métodos que quieren mantener a las mujeres inmovilizadas en una situación de inferioridad, de subordinación y de explotación.”
Esto lleva a reflexionar sobre la paridad. Una teoría del gobierno, que implica que en los cuerpos directivos, tanto del gobierno como en las empresas, haya un mismo número de directivos masculino y femenino. Una idea que ha generado bastante polemica, ya que supone que un nombramiento no se haga por méritos, sino por sexo. Lo cual llevará, si se confirma, a la posibilidad de que una empresa tenga que soportar un número de hombres ineptos e incapaces, que los hay, mientras otra tenga que hacerse cargo de un número de directivas muy fashion pero totalmente incapaces de identificarse y cumplir con los objetivos de la empresa.
Esta absurda norma podría extenderse hasta el ridículo. Los accionistas deberían tambien ser paritarios, mismo numero de hombres que de mujeres. Por el momento no hay cupo asignado para los del sexo mixto, pienso porque no se ha podido obtener una evidencia matematica del número de personas de sexo indefinido entre la población de hombres y mujeres con sexo claro. Tambien hay que decir que los sexos no se dividen exactamente por mitad, al 50%. En algunos lugares, los hombres predominan, en otros las mujeres.
Y siguiendo la misma filosofía, porque no dar paridad tambien para los blancos frente a los negros, los altos frente a los bajos, los gordos frente a los flacos, los rubios frente a los morenos, los jovenes frente a los viejos, los que hablan ingles frente a los que no, los que saben leer y escribir frente a los que no, etc. En todos estos casos, habría que concretar los porcentajes de cada grupo para administrar estas paridades con equidad y democracia. Los políticos tienen la palabra.
Siendo el hogar el único ámbito culturalmente aceptado durante siglos para la mujer, su participación en los ámbitos económicos y administrativos queda convertida en una sombra a penas perceptible. Sus actividades domésticas no contribuyen al la producción de bienes materiales tangibles o monetarios, además comprenden una esfera que de operar dentro de lo aceptable deberá ser invisible y no esperar remuneración alguna. Aunado a esto, también podemos hacer mención de que el quiebre del esquema patriarcal implicará también violencia tanto en el ámbito físico como en el simbólico. “Mientras la identidad femenina se construía a través de las funciones asumidas en el seno de la familia, la representación de las agresiones sexuales en el lugar de trabajo no podía rebasar el estadio de rumores más o menos anecdóticos, puesto que el sitio verdadero de la mujer no estaba en la empresa sino en el hogar”. (Lipovetsky; 2002, 74) De esta manera, no sólo vemos una participación que se construye desde la sumisión sino que además conlleva a la justificación de la violencia y la agresión hacia aquellas mujeres que incursionen en las esferas de operación estrictamente masculina.
Termina diciendo Luis Mesalles sobre el turismo: es una de las industrias donde las mujeres han logrado aplicar sus bien reconocidas cualidades de talento, empatía, dedicación, estética, y perseverancia. Tenemos bastantes ejemplos de mujeres de éxito que ocupan altos cargos de responsabilidad, con trayectorias impresionantes, y logros evidentes. Pienso en Directoras de grandes Hoteles, de Agencias de Viaje, Pilotos de avión, Responsables comerciales, de Recursos Humanos, etc. Querer adjudicar los cargos por sexo parece un absurdo. La lógica indica que los cargos deben adjudicarse por méritos.
Me gustaria terminar en el blog de dsostenible afirmando que a varios años del Informe Brundtland y del Programa 21 mucho se ha debatido sobre el desarrollo sustentable. Incluso el término mismo esta de nuevo en tela de juicio ante el agravamiento de la crisis ambiental y social. El eje del debate ha girado en torno a la necesidad de abordar y transformar las relaciones de la sociedad con la naturaleza. El doble desafío de preservar los recursos naturales y a la vez generar los satisfactores para el incremento de la calidad de vida de la población, ha puesto en el centro de la discusión a los seres humanos. Así, en repetidas ocasiones se ha mencionado que la sustentabilidad en el desarrollo supone la transformación de las condiciones de injusticia social que están en la base de la crisis ambiental y social, tales como las desigualdades entre sectores sociales, culturas, géneros y generaciones.

Es un pre-requisito para que los seres humanos podamos vivir en armonía con la naturaleza es la adopción de nuevo modelo de relaciones humanas que incluya la democratización en los ámbitos político, social, comunitario, familiar y personal. Debemos reconocer que a pesar de los notables avances en materia de política pública ambiental y social que han incorporado la equidad de género en sus programas y proyectos, aún falta mucho por hacerse para construir procesos de desarrollo sustentable de manera integradora.
Vía: Semanario Electrónico de Turismo
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