Rol de la Producción Agrícola en la Sociedad del Futuro
El reciente artículo del blog de Mario E. Quaglia indica que parecería ser que los seres humanos no somos capaces de tener una vía alternativa, para el logro del bienestar, a la teoría del crecimiento; es como que si no tuviéramos crecimiento no tendríamos la posibilidad de obtener un bienestar. Esta actitud de la humanidad lleva implícita en sus entrañas la semilla ó el germen de la poderosa bestia que devora todo tipo de bienestar o de riqueza acumulado. Al respecto pongamos nuestra atención en la actitud que ha asumido la humanidad con el uso de los combustibles fósiles. El petróleo ha planteado una despiadada limitación a la inteligente actitud que corporizó el Ing. Rudolph Diesel cuando en 1897 desarrolló lo que fuera la primera aplicación de los biocombustibles que de haber podido ser acabadamente entendida por la humanidad no hubiera generado tanta zozobra como en la actualidad está generando el precio del petróleo; con sus nefastos efectos de derrame sobre prácticamente todos los elementos que necesita el hombre para su subsistencia y para colmo parece no tener freno esta enloquecida carrera demoledora de las personas con limitados recursos para defenderse de ella. Pensemos por un momento cuan diferente serían las cosas si todos los requerimientos de combustibles para el transporte fueran cubiertos por biocombustibles tal como tácitamente nos lo propuso el Ing. Diesel, cuando usó en su motor aceite de maní y que fue desplazado por los derivados del petróleo; de no haber sido de esta manera hoy no estaríamos sufriendo por los precios del petróleo y no tendríamos que pasar zozobras con esta locomotora enloquecida que son los precios de este insumo.

La humanidad se siente asfixiada y apremiada por los problemas que ella misma ha generado, haciendo caso omiso a los que sabiamente han llamado a la reflexión y a la prudencia en cuanto a la explotación de los recursos naturales y a la producción de contaminantes que deterioran el medio en el que los seres humanos debemos vivir.
La humanidad frente al cuello de botella que le significa la escasez de combustibles, junto a los acuciantes problemas que plantea el deterioro del ambiente está encontrando caminos de sustitución para sus necesidades y veamos algunos de ellos; por ejemplo: Biocombustibles. Es un hecho ó realidad inevitable que el flujo vital para ella lo constituye la energía ya que sin energía la humanidad estaría inerme; por lo tanto se deben encontrar fuentes substitutas de combustibles y en esta búsqueda la humanidad está volviendo sobre los pasos del Ing. Diesel pero con una innovación que es la que constituye el biodiesel, combustible que no altera la cantidad de carbono de efecto invernadero, porque proviene de fuentes naturales, no son combustibles fósiles inyectados (adicionados) a la atmósfera.
Uno de los grandes problemas que tenemos los seres humanos es el de disponer los residuos sólidos ya que cada vez se hace más difícil encontrar a predios adecuados para su disposición por lo tanto se están realizando esfuerzos para lograr materiales más amigables con el ambiente tratando que estos sean reciclables ó sean biodegradados en el entorno.
La dureza en términos ambientales de ciertos materiales es a veces considerable, pueden llegar a permanecer cientos de años dispersos en el ambiente causando dificultades por su ingesta a los animales selváticos, interrumpiendo la evacuación de aguas de lluvia y de efluentes de todo tipo, etc.
El agotamiento de los recursos naturales, en especial de los no renovables como los son los denominados combustibles fósiles, los apremiantes problemas ambientales han obligado al hombre a encontrar alternativas de abastecimiento de los insumos que necesita y con mucha inteligencia a puesto los ojos en aprovisionarse por medio de los recursos naturales, si no existiesen dichos recursos difícil sería encontrar una solución a la problemática de la escasez por el agotamiento de los recursos naturales no renovables.
La producción de automotores de carrocería biodegradable requiere el empleo de aceites vegetales y lo mismo vale para cualquier articulo que hoy lo estamos elaborando a base de acero por eso se está impulsando la obtención de dichos materiales a escalas muy importantes y por suerte se está acumulando conocimiento y experiencia para lograr una provisión que satisfaga las necesidades sin comprometer a necesidades esenciales de la subsistencia humana como lo son los alimentos; es que parece un absurdo pensar retirar alimentos para la producción de energía. Por suerte está la ciencia que trabaja para mitigar estos problemas y así tenemos que podemos producir aceites vegetales o alimentos produciendo microalgas que tiene un poderoso efecto sustitutivo de la producción de oleaginosas liberando a estas al consumo humano; es que una hectárea dedicada a la producción de aceite vegetal con microalgas puede llegar a producir el equivalente a 70 hectáreas cultivadas con soja. Otro aporte significativo que está realizando la ciencia es la introducción de genes de resistencia, llamados como genes climáticos, a condiciones climáticas adversas en las especies vegetales útiles al hombre con un efecto inmediato de expansión de la frontera agropecuaria.
Es fácil deducir que el rol de la producción agraria y en forma más amplia de la producción agropecuaria en las futuras sociedades ha de constituirse en rol central, ha de ser un rol de sostenimiento de las necesidades básicas de la misma, un rol que la producción agraria no se ha de poder desentender debiendo los gobiernos orientar, potenciar e impulsar el aprovechamiento de estos recursos que son cuantiosos y renovables teniendo la certeza que mientras brille el Sol en el horizonte no nos han de faltar los elementos necesarios para la subsistencia de la humanidad. Debemos poner a trabajar esta enorme máquina convertidora de energía, que es el campo para el beneficio, bienestar y satisfacción de todos los habitantes de nuestro país




