Como
convertir dos deudas en varios créditos
LOS
CANJES DE DEUDA EXTERNA POR NATURALEZA
POR
CLAUDIA Y MARIO VALLS
Cuidar
y mejorar el ambiente no solo acarrea satisfacciones éticas, psicológicas
y sociales, sino que también puede ser un buen negocio.
Se
han señalado varios caminos para hacer transacciones jurídicas
que, al mismo tiempo que benefician al ambiente, generan rédiros
económicos. Se refirió a los múltiples negocios que
ofrece la Convention sobre Cambio Climatico
Pero
no son los únicos casos.
La
gigantesca deuda externa contraída por los países en desarrollo
debilitó su economía, bloqueó su capacidad de endeudamiento
sano y enervó su actividad protectora de la naturaleza. Para salir
de esos problemas, los Estados deudores deben cancelarla o disminuirla,
pero carecen de recursos financieros para hacerlo.
Thomas
Lovejoy, ex vicepresidente del Fondo Mundial de la Vida Silvestre (WWF)
propuso en 1984 una fórmula conciliatoria que sólo resarciría
una porción de las pérdidas económicas sufridas por
los prestamistas, pero les daría una salida verde a sus cuentas
en rojo. Tres años después el Departamento del Tesoro de
los Estados Unidos incentivó la iniciativa acordando a los tenedores
de títulos que le diesen el destino aludido una deducción
del impuesto a las ganancias igual al valor nominal del título (Revenue
Ruling 87-124).
La
iniciativa beneficia:
A
los bancos acreedores, que encuentran un comprador para títulos
que sean virtualmente incobrables o pueden descargarlos dentro de las partidas
destinadas a donaciones benéficas. Además despejan una relación
financiera con el Estado deudor enturbiada por la deuda impaga.
A
los Estados deudores, por cuanto disminuyen su deuda mediante un esfuerzo
técnico y económico que beneficia a su propia naturaleza.
A
los Estados acreedores, o sea a los que pertenecen porque eliminan o alivian
tensiones que entorpecen las relaciones económicas internacionales.
Para
llevarla adelante se requiere la alianza de una organización de
defensa de la naturaleza de un país acreedor (ONG-A) y otra similar
de un país deudor que actúa así:
La
ONG-A adquiere y dona a la ONG-D, o bien le hace una donación para
que pueda adquirir en el mercado títulos de la deuda externa del
país cuya naturaleza se quiere proteger. Su cotización en
el mercado secundario siempre es muy baja.
El
país deudor se obliga a pagar la deuda que surge de los títulos
con moneda local a la paridad que se convenga, en los plazos que disponga
y con las correspondientes garantías contra la depreciación
monetaria. Hace interna una deuda que era externa.
Con
los fondos que de ese modo paga el país deudor se financia un programa
de preservación de la naturaleza que ejecuta la ONG-D.
Como
los montos de las operaciones descriptas suelen ser muy reducidos sólo
dan un alivio modesto al problema de la deuda, pero impulsan la inversión
financiera hacia la naturaleza.
La
propuesta se limita a la naturaleza y no al ambiente en su integridad,
fue formulada por un naturalista eminente y se puso en práctica
en defensa de la naturaleza. Sería razonable extender estos canjes
a los demás elementos del ambiente.
Grupos
de opinión de los países deudores han expresado su preocupación
porque estos canjes impliquen una renuncia a la soberanía permanente
sobre los recursos naturales que tanto le costó a los Estados afianzar.
Ese problema puede obviarse eligiendo los programas que mejor contemplen
los intereses soberanos del país deudor. Bien manejada, la propuesta
afianzará la soberanía del país deudor, ya que no
sólo disminuirá un endeudamiento externo que le está
exigiendo una sobreexplotación de sus recursos naturales, sino que
estimulará su preservación.
Si
bien el proceso propuesto evidencia cierta complejidad, señala una
alternativa viable para financiar el desarrollo y la preservación
ambiental. Podría permitir, por ejemplo, que una organización
interesada en crear un centro de investigación y excelencia ambiental
en el hemisferio sur entregase títulos de la deuda externa para
que, como contraprestación,el gobierno argentino dotase a una fundación
prestigiosa local para que lo crease.
Los
canjes aludidos se han ensayado en Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Filipinas,
Madagascar y Zambia.
Bibliografía:
Hamlin
Timothy, B.: Debt for Nature Swaps. A New Strategy for Protecting Environmental
Interests in Developping Nations, Ecology Law Quarterly, 1989, p. 1.075
y 1.087.
Valls,
Mario F Derecho Ambiental, Ed. R. Stang, Buenos Aires, 4a.Edición
1997 (en CD) , Cap.5 Sec.11ª.
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