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Delta del Río Paraná es uno de los ecosistemas más
representativos de la interacción entre el hombre y la naturaleza
presente en el cono sur de América latina. La cuenca del Paraná
abastece de agua potable a mas de un tercio de la población
de la república argentina, su caudal permitiría darle
de beber 2 litros de agua potable por día a toda la población
del mundo de hoy. Su curso de agua permite sacar las producciones
industriales, agrícolas y de alimentos del centro de Brasil,
del Paraguay y a la Pampa Húmeda de la Argentina.
En su seno se ha desarrollado
toda un cultura lacustre representada por pescadores, agricultores,
artesanos, hacheros, cazadores, que han aprendido a relacionarse
en forma armónica con su entorno y que durante miles de años
interactuo con el río sin destruirlo.
Durante los últimos
20 años han venido intensificándose las actividades
humanas depredatorias sobre el ecosistema lacustre comenzando a
notarse en su seno un retroceso en algunas especies de animales
y de vegetales. Un ejemplo de esto es la caza indiscriminada que
se esta haciendo sobre el Coipo (nutria autóctona) para la
utilización de su piel en la confección de tapados
de piel, la desaparición del Lobito de Río por idéntica
actividad en todo el Delta, algunas especies de peces son extraídas
en forma indiscriminada sin respetar épocas de reproducción.
Conjuntamente con esto
han comenzado ejecutarse obras de infraestructura que modifican
el entorno natural del ecosistema, Hidrovía Corumba-Nueva
Palmira, Puente Rosario-Victoria, además deben sumarse
las obras realizadas en el alto curso del Paraná en
el vecino país de Brasil, represa de Corpus y otras,
la deforestación sobre los macizos de selva tropical
donde nace el río que han provocado un cambio en el régimen
de crecidas y bajantes.
Debe sumarse a esto
que no existen zonas de preservación dentro del ecosistema
lacustre que permitan atemperar los efectos negativos de la interacción
actual entre los hombres y el río.
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No
se realizan ventas de paquetes turísticos No se dispone de información
adicional. Esta seccion solo busca fomentar aquellos lugares y viajes
que son respetuosos del ambiente
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CARACTERIZACION
DEL ECOSISTEMA LACUSTRE
El flujo de agua por
los ríos es análogo al de la sangre por nuestras venas.
Las aguas que pasan por este ecosistema arrastran gran cantidad
de materiales orgánicos e inorgánicos esenciales para
su sostenimiento. Los ríos transportan entre un sistema y
otro con rapidez, materiales y energía, que son usados por
los productores primarios (algas, plantas acuáticas) fundamentalmente
en los lugares donde la corriente pierde velocidad (lagunas, esteros),
para luego sostener toda la pirámide ecológica de
consumidores secundarios, predadores y por ultimo al hombre.
El hombre siempre le
ha sacado provecho a esta función transportadora del río,
utilizándolo para moverse de un lado a otro del cauce, o
para la captura de peces. Las más grandes civilizaciones
y ciudades del pasado (Egipto, Mesopotamia) florecieron en las orillas
de los ríos, donde aprovecharon el trabajo de las corrientes
de agua, con su masa de nutrientes y materia orgánica, que
imparten el estimulo necesario para la productividad natural de
los sistemas que crecen en los valles fluviales.
Como contrapartida de
esto, la humanidad a través de las ciudades que se fueron
expandiendo físicamente con el correr del tiempo, gracias
a la posibilidad de obtener mayores recursos de los ecosistemas
en los que se encuentran asentadas, han devuelto a la naturaleza
un mayor volumen de contaminación en el agua, el suelo, y
el aire. Este crecimiento excesivo evita que las corrientes de aire
purifiquen la atmósfera de las ciudades, impide que las masas
de agua puedan asimilar el exceso de nutrientes y otros contaminantes
derivados del metabolismo de la ciudad, es responsable de la incapacidad
de los alrededores para asimilar los desperdicios sólidos
que se producen continuamente, y es también responsable del
deterioro general de los espacios naturales que rodean a la ciudad.
Este fenómeno a nivel planetario también alcanza a
la ciudad de Rosario y su entorno natural, el VALLE FLUVIAL DEL
PARANÁ Y SUS ISLAS.
El río Paraná,
en su Delta, despliega las maravillas naturales de sus islas, canales,
riachuelos y lagunas. El Valle Formado por su cauce frente a la
ciudad de Rosario, de aproximadamente 50 Km de ancho atesora un
ecosistema lacustre de gran riqueza animal y vegetal.
Una gran parte de las
islas es utilizada para la explotación extractiva de recursos
forestales, además existen zonas que sufren un litigio administrativo
institucional por ser reclamadas por dos gobiernos provinciales,
se ha comenzado el desarrollo de un incipiente turismo, fundamentalmente
frente a ciudades como Rosario, Tigre, Campana, este aprovechamiento,
tanto en sus aspectos recreativo como deportivo (safaris de pesca
o fotográficos, deportes náuticos), todavía
no ocasiona grandes perjuicios al ecosistema, pero ya comienzan
a verse signos de depredación y polución, principalmente
por la falta de conciencia de las personas que las utilizan como
lugar de esparcimiento o deportivo. CIRCUITO TURISTICOS:
Aguas Claras: Recorriendo los canales
y riachos internos frente a la ciudad de Rosario, hasta arribar
a las grandes lagunas, donde el sedimento que acarrea el Paraná
se deposita en el fondo, y pueden apreciarse riachos de aguas transparentes
de hasta 4 metros de profundidad, pudiendo observarse a simple vista
las especies ictícolas en su elemento.
Río Nuestro: Recorriendo la zona
de esteros y lagunas, se arriba a un puesto de hacienda donde se
comporte un asado tradicional y se comparten actividades autóctonas
con los puesteros, luego se realiza una excursión a caballo
por las zonas internas de las islas, pudiendo apreciarse las lagunas
internas y el albardón costero. Interpretación
En las islas frente
a Rosario, se realiza una expedición a pie, recorriendo los
diferentes lugares característicos del ecosistema lacustre,
acompañados de un guía conocedor de la región.
Estas excursiones
son de día completo, saliendo a las 9 hs. y regresando a
las 17 hs. Incluyen almuerzo, merienda, transporte desde la costa
hasta el lugar de destino y el regreso hasta la costa nuevamente.
No incluyen otros traslados.
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ECOTURISMO
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Noches de silencio:
Dos días y una
noche en las islas del Paraná, alojándose en confortables
bungalows, equipados con todo lo necesario para una cómoda
estadía, este itinerario se combina con uno de los circuitos
anteriores, para un mayor conocimiento de la zona. Incluye: almuerzos, desayunos,
meriendas y una cena, alojamiento, transporte, guía de interpretación,
y elementos de seguridad a bordo de las embarcaciones (no incluye
ropa de cama)
Días de Janjadero:
Tres días y dos
noches a bordo de un crucero para seis personas, recorriendo distintas
zonas de las islas, incluyendo excursiones terrestres a pie por
el interior de islas, apreciando en todo su esplendor las zonas
más naturales. Incluye: almuerzos, desayunos,
meriendas y cenas, alojamiento a bordo, transporte, guía
de interpretación y tripulación de la embarcación,
elementos de seguridad a bordo de la embarcación (no incluye
ropa de cama) Puede
comunicarse con los autores al e-mail: fligas@netscape.net
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ECOTURISMO
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