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Las Termas siempre vigente
Una ciudad termal única en el
mundo
Propiedades.
Además de las múltiples cualidades terapéuticas
de sus aguas termales, la ciudad cuenta con una infraestructura
hotelera con un total de 14 mil plazas.
Las
Termas de Río Hondo es una de las dos primeras ciudades
termales del mundo, extendida sobre un multiacuífero
con aguas termo-minero-medicinales (la otra es la capital
de Islandia, Reikiavik).
Está
situada en la República Argentina, sobre la ruta panamericana,
68 kilómetros al norte de la ciudad de Santiago del
Estero, capital de la provincia; su población estable
es de 30.000 habitantes; posee la más amplia infraestructura
turística del norte argentino: alrededor de 200 establecimientos
hoteleros de hasta cuatro estrellas, con un total de 14.000
plazas; además, cinco campings de amplia capacidad,
departamentos y casas en alquiler temporario.
Se
caracteriza por la disponibilidad del baño termal privado
en cada habitación y en toda la oferta hotelera, piscinas
abastecidas con agua termomineral, centros de orientación
y atención profesional especializada para un mejor
aprovechamiento del termalismo.
Es
la única ciudad emplazada sobre 14 acuíferos
mesotermales de variada composición mineral y radiactiva,
con temperaturas que oscilan entre 30º y 70º
C. El poder terapéutico de las aguas, especialmente
para el tratamiento de las enfermedades reumáticas,
está dado por su clasificación alcalina-biocarbonatada-clorosulfatada-ferruginosa.
Contienen
pequeñas cantidades de hierro, sodio, fósforo,
yodo, flúor, bromo y otros componentes que se hallan
en estado iónico (cargado de energía eléctrica,
que les confieren una gran fuerza de penetración y
difusión en el organismo).
La
bondad del recurso termomineral tiene un complemento insoslayable:
clima templado de abril a octubre, con temperaturas que permiten
la utilización de piscinas al aire libre en pleno invierno;
el cielo se ve despejado, seco, libre de polución ambiental,
de manera que la radiación solar produce efectos tónicos
y estimulantes que contribuyen favorablemente a la acción
de las aguas termales.
Las
Termas de Río Hondo recibe turismo de todo el país
y de países limítrofes, en particular, también
de países europeos, del centro y del norte de América.
Ciudad turística
La
ciudad goza de otros atributos que le permiten desarrollar
sus temporadas turísticas en el período abril-octubre.
Se incluye entre los principales centros de turismo invernal
del país.
Fue
declarada Primer Centro Nacional de Turismo de Congresos y
Convenciones, que esencialmente se desarrollan en el Centro
Cultural General San Martín. Éste dispone de
una superficie cubierta de 7200 m2 y su sala principal -la
Homero Manzi- tiene instaladas 1700 butacas, escenario de
180 m2 con boca de escenario de 22 m. En él se presentan
espectáculos de jerarquía y registra, entre
muchos más, actuaciones del Ballet Estable del Teatro
Colón, de Maximiliano Guerra y de Julio Bocca.
A
sólo cuatro kilómetros del centro de la ciudad
se emplaza el Dique Frontal Río Hondo, con un lago
que llega a cubrir hasta 33.000 hectáreas. Es un paraíso
de la pesca: cada año, en octubre, se realiza allí
la Fiesta Nacional del Dorado (capturan piezas de alrededor
de 18 kg) y la variedad ictícola es amplia, con bogas,
sábalos, tarariras, pejerreyes y a la que se incorporó
en los ultimos años la siembra de pacúes y surubíes.
En
el perilago crece un nuevo complejo turístico, con
hoteles, spas, campamentos, clubes de náutica, pesca
y otros servicios.
La
jerarquía hotelera, restaurantes de afamada cocina
internacional, ferias regionales y un comercio muy actualizado,
compiten en atractivos y hacen ver que Las Termas de Río
Hondo es mucho más que un baño termal.
Propiedades de las aguas de Río
Hondo
Las
aguas termominerales de Río Hondo estimulan las defensas
del organismo, depuran la sangre, eliminan toxinas y productos
de desechos, por la sudoración y diuresis que provocan.
Reactivan
el metabolismo retardado en los reumáticos, tienen
poder sensibilizante; sumamente útil, si se considera
la participación alérgica en el orden de las
afecciones reumáticas.
Además,
reeducan el sistema termorregulador, una propiedad de gran
importancia para el reumático que ha perdido la capacidad
de reaccionar y adaptarse a los cambios del medio ambiente.
La
cura termal, al provocar una dilatación en la red vascular
de la piel, con el correspondiente aflujo sanguíneo,
compensa esta insuficiencia tornando a la persona más
resistente al frío.
Su
poder analgésico y calmante de los dolores es bien
conocido, es sedante del sistema nervioso y relaja los músculos.
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