ECOTURISMO

TURISMO EN LA PROVINCIA DE FORMOSA

PAGINA INICIAL
INDICE DE ECOTURISMO
SITUACION AMBIENTAL ARGENTINA
EL RIO QUE SE MUERE
Agrim. Carlos Felipe Arnedo

El Pilcomayo, pues de él se trata, nace en las estribaciones montañosas de los Andes, en Bolivia, a unos cinco mil setecientos metros sobre el nivel del mar. Al comienzo de su recorrido transita encajonado, con una abrupta pendiente que le permite adquirir mucha velocidad y con ella una gran capacidad de transporte de sedimentos que extrae de la erosión de sus barrancas y de sus laderas con vegetación escasa. Contribuyen a ello las precipitaciones torrenciales estivales y la intervención antrópica que disminuyó el manto vegetal aledaño, ocasionando más posibilidades a la acción erosiva del agua y eólica.

Luego de avanzar torrentosamente por alrededor de cuatrocientos kilómetros, bajando en altura unos cinco mil trescientos metros, en las inmediaciones de la población boliviana de Villamontes, el río cambia abruptamente de pendiente. A partir de allí desciende suavemente hasta la zona
( variable) de desbordes, produciendo un cambio fundamental en la geografía, en la naturaleza y por ende en la vida del hombre. Hombre que vive en sus cercanías, alimentándose prioritariamente de los peces que el río generosamente le brinda y, sobre todo, utilizando el agua para uso de él, de sus animales y plantas. Sin ella todo moriría.

Su caudal, variable en extremo, tiene una amplitud notable, a tal punto que en épocas de estío no supera los diez metros cúbicos por segundo, y en creciente oscila entre cuatrocientos y quinientosm3/seg., con picos superiores a dos mil m3/seg.

No se realizan ventas de paquetes turísticos
No se dispone de información adicional.
Esta seccion solo busca fomentar aquellos lugares y viajes que son respetuosos del ambiente

Es así que en época de creciente acarrea gran cantidad de sedimentos de la alta cuenca, que al llegar a la baja empieza a decantar, llegando a los niveles máximos en la zona de desborde de la temporada anterior, donde la velocidad es casi nula, por encontrarse el cauce totalmente taponado, ocasionando un retroceso anual de entre tres a quince kilómetros. Esto se incrementó notablemente desde el año 1.968.
Este proceso es cíclico desde siglos atrás, produciendo el río una modificación sustancial de su cauce, taponando el antiguo, retrotrayéndose y ocasionando una divagación de sus aguas que corren aleatoriamente hacia ambos lados, tanto al Paraguay como a la Argentina.
 
En la temporada de estiaje, el material sedimentado que produjo un endicamiento por colmatación del cauce, se consolida, permitiendo inclusive, que la vegetación avance sobre él.  

En la actualidad, la provincia ha perdido cerca de 400 kilómetros de río, quedando su frontera seca, demarcada por hitos colocados cada 5 km. Algunos esteros, bañados y lagunas han desaparecido, como el estero Patiño, que está seco desde el año 1.972. Por otro lado, los desbordes formaron sistemas hídricos grandes y particulares, tanto en el Paraguay, como en la Argentina, con su ya famoso bañado La Estrella.

Queda claro así que el río Pilcomayo superior ha perdido contacto con el Pilcomayo inferior. Este último prácticamente conserva su antiguo cauce y no varía su bajo caudal, hecho que he comprobado directamente observando en uno de mis viajes, a palmeras que en tiempos anteriores fueron tumbadas por la última gran creciente del río, donde ambas cuencas todavía se conservaban continuas, y que no fueron arrastradas, ni murieron.

 

Quedaron inclinadas hacia el agua. Con el transcurso del tiempo, sus copas, que seguían la dirección del fuste, se doblaron hacia el sol. Esto indica claramente la no incidencia de una posterior creciente, que la hubiera exterminado, y también, que ocurrió hace muchos años pues la planta tuvo tiempo de doblarse y crecer unos dos metros hacia arriba.

Hoy, se ha logrado detener el retroceso en la zona de María Cristina (Formosa), población que dista unos 35 km. al este del límite con la provincia de Salta. Para lograr ésto, los dos países nombrados han realizado obras de desvío para controlar los sedimentos que son la causa del retroceso. Se realizaron hacia ambos territorios, intentando lograr una equitativa distribución de aguas.

Concluyendo, es fundamental realizar obras hidráulicas necesarias para lograr: distribución equitativa del agua y control de sedimentos, sin lo cual se produciría la desertización de una vasta zona de la provincia.

ECOTURISMO

 

SUBIR
PAGINA INICIAL
CORREO
Copyright DSOSTENIBLE 2003©